
Nos encontramos en Londres. Unos delincuentes malnacidos e hijos de puta se adentran en una urbanización con un objetivo, entrar por la fuerza en la mansión que tienen Ozzy Osbourne y su família en aquél lugar. Los, insisto, delincuentes ladrones malnacidos e hijos de puta (o, quién sabe, más listos que el hambre) robaron una gran cantidad de joyas y recuerdos personales de la célebre família.
El ruido provocado por los ladrones despertó a los Osbourne. Ozzy, el Dios todopoderoso de la Oscuridad en éste planeta y en ésta vida, se armó de valor y coraje, agarró con fuerza sus armas blancas que tenía guardadas debajo del cojín (menudo cojín) y se decidió a atrapar como fuera a los malnacidos que osaron entrar en su hogar.
- No te muevas, nena. - Dijo Ozzy con un tono chulesco a su esposa, Sharon, que continuaba somnolienta.
- ¡Ten cuidado mi amor! - gritó mientras su valiente esposo se arrancaba el pijama, luciendo su portentosa musculatura.
Ozzy, cabreado y armado, bajó lentamente la gran escalinata que le conducía al hall de su mansión. De repente, un tipo con vestiduras oscuras y un pasamontañas encasquetado en su cabolo, saltó desde lo alto, intentando herir al señor oscuro. Pero éste, gritó:
- ¡Teeeeeeeengo el podeeeeeeeeeeer! - Cual He-Man.
Cuando Ozzy estuvo su estado máximo de señor oscuro, notó que algo que parecía acero le golpeaba en la parte trasera de su cráneo, y cayó al suelo, inconsciente.
- Jo, menudas sartenes tienen éstos.
- Ponla en el saco y calla, enga, vámonos - dijo uno de los ladrones, e inmediatamente se fueron.
Ozzy y Sharon, su mujer, ya han denunciado el robo. Sus hijos, afortunadamente, no se encontraban en la mansión en aquellos peliagudos momentos.
El ruido provocado por los ladrones despertó a los Osbourne. Ozzy, el Dios todopoderoso de la Oscuridad en éste planeta y en ésta vida, se armó de valor y coraje, agarró con fuerza sus armas blancas que tenía guardadas debajo del cojín (menudo cojín) y se decidió a atrapar como fuera a los malnacidos que osaron entrar en su hogar.
- No te muevas, nena. - Dijo Ozzy con un tono chulesco a su esposa, Sharon, que continuaba somnolienta.
- ¡Ten cuidado mi amor! - gritó mientras su valiente esposo se arrancaba el pijama, luciendo su portentosa musculatura.
Ozzy, cabreado y armado, bajó lentamente la gran escalinata que le conducía al hall de su mansión. De repente, un tipo con vestiduras oscuras y un pasamontañas encasquetado en su cabolo, saltó desde lo alto, intentando herir al señor oscuro. Pero éste, gritó:
- ¡Teeeeeeeengo el podeeeeeeeeeeer! - Cual He-Man.
Cuando Ozzy estuvo su estado máximo de señor oscuro, notó que algo que parecía acero le golpeaba en la parte trasera de su cráneo, y cayó al suelo, inconsciente.
- Jo, menudas sartenes tienen éstos.
- Ponla en el saco y calla, enga, vámonos - dijo uno de los ladrones, e inmediatamente se fueron.
Ozzy y Sharon, su mujer, ya han denunciado el robo. Sus hijos, afortunadamente, no se encontraban en la mansión en aquellos peliagudos momentos.
FUCKIN' THIEVES!!!!
ResponderSuprimirJoder,robarles a los Osbourne,qué fuerte.
ResponderSuprimirEmm.....esto es ciencia ficción o es una noticia veraz???
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