20 de mayo de 2005

La venganza de los Sith


Anakin Skywalker se verá seducido por
los poderes del Lado Oscuro de la Fuerza
y salvar así de la muerte a sus seres queridos.


Lo siento, tendría que haber escrito este post el mismo día del estreno mundial de La venganza de los Sith, pero es que estuve TODA esa tarde en pleno estado de shock-depresivo, al haber presenciado semejante descarga de dramatismo y tragedia, sabiendo que era el final de una de mis sagas preferidas, Star Wars.

Aunque ya me supiera todo el argumento de principio a final, aquél día me levanté a las nueve de la mañana (impulso friki), con unos nervios bastante considerables y un tanto molestos (dolor de estómago rules). El tiempo hasta las tres menos cuarto del mediodía pasaba muy, muy despacio. Por fin llegó esa hora y Geno me picó y nos fuimos hacia el cine para encontrarnos con los demás frikis de la saga galáctica de Lucas. Allí estaban Joan, Rubén, David, Andrés y el Pinilla, que nunca recuerdo su nombre. Y ahora que lo pienso, no sé por qué carajo escribo sus nombres aquí si vosotros no los conocéis de nada xD. En fin.

Llegamos y ya habían los frikis de turno haciendo cola, a la cual nos añadimos nosotros, por supuesto. Lástima que no pude llegar el primero como hace tres años, con El ataque de los clones. Treinta minutos más tarde abrieron las puertas del cine, y con calma, entramos todos, menos los pringaos que estaban aún esperando a que abrieran las taquillas. Nos rompieron las entradas y hala, carrera hasta la sala cinco, donde se proyectaba éste tercer y último episodio de Star Wars.
Pude coger el sitio que quería, yuhu ^^.
Un ratito después, las luces de la sala, que estaba petadísima de peña, se apagaron y dejaron paso al espectáculo:

El logo de 20th Century Fox.
El logo de Lucasfilm, Ltd.

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...

Y aparecieró el logo amarillo de Star Wars, alejándose de la pantalla de cine al ritmo de la fanfarria, dejando paso a los rótulos iniciales inspirados en Flash Gordon. Seis años esperando ese momento... Sin duda merecieron la pena. Esa sensación que recorre todo tu cuerpo, la misma sensación que siente un niño al emocionarse por algo que le chifla. Así se siente el verdadero fan de Star Wars en aquellos momentos, aunque para los demás les parezca una soberana tontería (o frikez, como quieran llamarlo), como si pareciese que nunca se hubieran sumergido y fascinado por cualquier historia...

No os voy a destripar la película. Sólo voy a decir que por fin Lucas lo ha logrado. Ha logrado que nos teletransportase a 1977 (aunque no hubiéramos nacido xD) y volvamos a sentir eso que sentimos viendo por primera vez La guerra de las galaxias clásica (la ahora Episodio IV). Ha logrado que nos lo pasemos pipa con una batallita espacial, por muy corta que sea. Ha logrado que sintamos lástima y pena por el joven y mutilado Anakin Skywalker (interpretado por un regular Hayden Christensen) y su descenso sin fin a los infernos del Lado Oscuro de la Fuerza. Ha logrado, sin duda alguna, y por fin, hacer una precuela de Star Wars como Dios manda. Y es que, mis queridos drugos, éste Episodio III - La venganza de los Sith, aunque no sea del todo una maravilla, consigue darle una soberana paliza a las ahora soplapolleces episodios 1 y 2, logrando un film más adulto, trágico (MUY trágico) y duro.

Gracias George Lucas.

6 comentarios:

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