
Vamos a ver, que os tengo preparados un popurrí.
Os traigo el trailer de Memorias de una geisha. Adaptación al cine por parte de Rob Marshall (Chicago) del best-seller del mismo nombre. Basada en el exótico mundo asiático, la historia comienza unos años antes de la Segunda Guerra Mundial cuando una niña japonesa es envidada por su familia a una casa a trabajar como sirvienta en una casa de geishas. La niña crece para convertirse en una legendaria geisha llamada Sayuri. Hermosa y afortunada, Sayuri cautiva al hombre más poderoso del momento, pero su corazón ya pertenece a otro al que no puede alcanzar...
El reparto del film lo encabeza Zhang Ziyi, que da vida a Sayuri; Ken Watanabe y Michelle Yeoh, que ya trabajó con Ziyi en Tigre y Dragón, de Ang Lee.


Más cositas:
Lo que veis en las fotos es el nuevo mando de la consola que prepara Nintendo para la nueva generación de consolas: Nintendo Revolution. Es un pad totalmente inalámbrico, y como ya es de costumbre en Nintendo, con mil y una virguerias/experimentos a lo Nintendo DS. A mí no me acaba de entusiasmar el aparato. Llamadme carca, pero prefiero un pad normal y corriente que ir trasteando con experimentos nintenderos de estos. De todas formas ya veré qué tal está el invento cuando lo vea y lo pruebe yo mismo antes de comprar la consola, que aún tiene que llover mucho para que salga a la venta.
Y otra cuestión que no tiene nada que ver con las consolas y el cine, lamentablemente. Hoy mi madre, que ella lo negará pero es muy chafardera y maruja ella (como yo), me ha mencionado algo que me ha puesto mosca. El caso es que una chica con la que me hice muy amigo hará tres años y que ahora ya ni nos dirigimos la palabra (a saber por qué), que se llama Ana, tiene quince añitos recién cumplidos, y vive en el mismo barrio que nuestro bar, pues se ha quedado preñada de un chaval de mi edad. Y ya está de cinco meses. ¡Que viva el follar sin condón! De verdad es que hay que ser patético para no tomar precauciones follando, joder. ¿Si el chaval tuviera sida qué? A joderse, ¿verdad? Lo que me mosquea de verdad es que a la madre de la niña se la suda. Me quedé flipando cuando entró en el bar el otro día chillando tan feliz: "¡Eeeeeh! ¡Me caso con mi novio! ¡¡Y además seré abuela!!"
Menuda gentuza.
¡Coño!¡Que no son edades para quedarse preñada!
ResponderSuprimirConfiesa que TÚ eres el padre.
JA! Ya verás, Pinkpollo, que cuando la nena tenga 20 añitos, se va a acordar de lo divertido que es PERDER tu juventud... claro que normalmente, es la abuela quien termina criando a la criatura, porque los padres genéticos estarán súper ocupadísimos con los trámite de divorcio... en menos de un año, tras el casorio...
ResponderSuprimir¿Pero a mi qué coño me importa todo esto si soy gay?
¡¡¡Viva el rabo de Nacho Vidal!!!
¡¡¡Vivan las pelis de Kristen Björn!!!
¡¡¡Y VIVAN LOS DISCOS DE DOLLY PARTON!!!
¡¡¡YAHOOOOOOooooo....!!!
Lo confieso. ¡Yo soy el padre!
ResponderSuprimirMás quisiérais, petardas chafarderas del demonio xDD.