
Esto de los días festivos hiper esperados por toda la sociedad, como la Navidad o Halloween, acaban resultando frustrantes. Con Navidad y Reyes, acabas de abrir el último regalo que quedaba debajo del árbol, y ya sientes que la festividad se ha ido, que ya no volverá hasta dentro de unos 365 días, todos iguales y repletos de rutina.
Hoy, al fundirse en negro el último plano de La novia cadáver, sientes que Halloween (y la Castañada, las tradiciones locales por encima de todo) desaparece en el aire, como el polvo que se dispersa al soplar aquél libro olvidado en lo más alto de la estantería. Menos mal que luego siempre queda el ir con los amigos (no en su totalidad :-(...) de copas por los bares musicales de Viladecans, donde brujas viejas y atrofiadas y con un moniato malparido en lugar de una nariz como Dios manda, toman nota del alcohol que vas a tomar durante la noche, para luego echarse unas partidas al billar. Y nada más, ésta ha sido la noche de Halloween (por fin una en condiciones) de éste ya agonizante 2005. Ahora os hablaré de la película que abre con un fotograma suyo éste mensaje.
Comparar La novia cadáver con Pesadilla antes de Navidad se hace inevitable. Son cintas muy diferentes, aunque casi idénticas en estética (en la que La novia cadáver le da unas cuantas vueltas a Pesadilla...). Destaco de su estética el ambiente tan característico de Tim Burton, y la manera que está fotografiado el mundo de los vivos, gris y deprimente; mientras el mundo de los muertos está lleno de colores vivos y alegres.
Tiene cierto aire pretensioso, en conseguir aquello que conseguía Pesadilla..., y es que se te pongan los pelos de punta en cada canción, y no lo consigue. Las canciones (que no la banda sonora) de La novia cadáver me han parecido increíblemente sosas y metidas con calzador (menos una, que es la que canta la novia, el gusano y la araña), comparada con la maravillosa puesta en escena musical de la aventura protagonizada por Jack Skellintgon. Los personajes no están tan bien definidos como aquella, salvo el de la novia, que te lo crees fervientemente. Es increíble lo que puede llegar a transmitirte un muñeco.
A pesar de las inevitables comparaciones con Pesadilla..., La novia cadáver es un cuento increíblemente bien contado, con una pizca de mala uva en algunas escenas cómicas, y emotividad desbordante en las escenas clave. Cuando ha acabado, la satisfacción ha sido notable: Dura sólo ochenta minutos, pero es que es lo único que se necesita para contar la historia que cuenta, y no tirarse dos horas y pico como en otras películas actuales, que parece que esté de moda que la duración de las películas sea una barbaridad insufrible para la vejiga.
Puntuación: 9.
Hoy, al fundirse en negro el último plano de La novia cadáver, sientes que Halloween (y la Castañada, las tradiciones locales por encima de todo) desaparece en el aire, como el polvo que se dispersa al soplar aquél libro olvidado en lo más alto de la estantería. Menos mal que luego siempre queda el ir con los amigos (no en su totalidad :-(...) de copas por los bares musicales de Viladecans, donde brujas viejas y atrofiadas y con un moniato malparido en lugar de una nariz como Dios manda, toman nota del alcohol que vas a tomar durante la noche, para luego echarse unas partidas al billar. Y nada más, ésta ha sido la noche de Halloween (por fin una en condiciones) de éste ya agonizante 2005. Ahora os hablaré de la película que abre con un fotograma suyo éste mensaje.
Comparar La novia cadáver con Pesadilla antes de Navidad se hace inevitable. Son cintas muy diferentes, aunque casi idénticas en estética (en la que La novia cadáver le da unas cuantas vueltas a Pesadilla...). Destaco de su estética el ambiente tan característico de Tim Burton, y la manera que está fotografiado el mundo de los vivos, gris y deprimente; mientras el mundo de los muertos está lleno de colores vivos y alegres.
Tiene cierto aire pretensioso, en conseguir aquello que conseguía Pesadilla..., y es que se te pongan los pelos de punta en cada canción, y no lo consigue. Las canciones (que no la banda sonora) de La novia cadáver me han parecido increíblemente sosas y metidas con calzador (menos una, que es la que canta la novia, el gusano y la araña), comparada con la maravillosa puesta en escena musical de la aventura protagonizada por Jack Skellintgon. Los personajes no están tan bien definidos como aquella, salvo el de la novia, que te lo crees fervientemente. Es increíble lo que puede llegar a transmitirte un muñeco.
A pesar de las inevitables comparaciones con Pesadilla..., La novia cadáver es un cuento increíblemente bien contado, con una pizca de mala uva en algunas escenas cómicas, y emotividad desbordante en las escenas clave. Cuando ha acabado, la satisfacción ha sido notable: Dura sólo ochenta minutos, pero es que es lo único que se necesita para contar la historia que cuenta, y no tirarse dos horas y pico como en otras películas actuales, que parece que esté de moda que la duración de las películas sea una barbaridad insufrible para la vejiga.
Puntuación: 9.
Ante todo felicitarte por tu primer aniversario, y por los logos que diseñas cada mes (¿sería posible de alguna manera verlos todos?)
ResponderSuprimirY ya que estoy, te invito a que leas mi comentario sobre La novia..., en el que comprobarás que coincidimos en algunos puntos, pero discrepamos en otros.
Un saludo!!
Ya estaba planeando poner un enlace a otro blog de mi propiedad donde colgaré todas las portadas que ha tenido éste blog hasta le fecha. Parece que tengamos telepatía xD.
ResponderSuprimirTu crítica de La novia cadáver lo leí nada más llegar a casa, antes de escribir la mía ;).
Coincido en que si bien es una gran película, queda inevitablemente a la zaga de Pesadilla. La historia de esta se cuenta en 30 minutos no más y la han alargado hasta los 80 con escenas de relleno (hermosas, pero de relleno) y lo de las canciones ya lo había notado. Yo también he hecho una review en mi blog por si le apetece echarle un ojo.
ResponderSuprimirA mi me ha encantado La novia cadaver. Mi chico es fan de Pesadilla hasta límites insospechados, y coincide en que no son comparables ambas películas aunque compartan estética. ¡¡Una maravilla, en todo caso!!.
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