miércoles, 31 de agosto de 2005

Estar impaciente

Estar impaciente, por algo o alguien, es una sensación extraña. Ahora mismo sólo estoy impaciente por una cosa (y materialista): la PSP, que sale mañana y espero que me llamen de una vez para ir a recogerla junto con el Wipeout Pure. Tengo unas ganas tremendas de enchufar la batería y mientras se va cargando, jugar con ese maquinón monstruoso que Sony ha fabricado para competir con Nintendo en el campo de las consolas portátiles, que hasta ahora la reina indiscutible era la Game Boy.

Estar impaciente, por algo o alguien, es una sensación extraña. Ahora mismo no estoy nada impaciente por ir a PortAventura el sábado. Es más, estoy indiferente, y eso que hace unas semanas hubiera matado por poder ir. Tampoco tengo muchas ganas de *** * ** ****** ******* ** **** ** *** ** ******, ****** **** ******* * ** **** *********** *** **** ** ****. En fin, ya veremos.

Estar impaciente, por algo o alguien, es una sensación extraña. Ahora mismo estoy impaciente para que me llegue el pedido que he hecho a una página web para guardarlo hasta el día en el que verá la luz, que será dentro de unas semanitas.

Estar impaciente, por algo o alguien, es una sensación extraña, como la de ya no estar impaciente por alguien, aunque sea una sensación que extraño muchísimo.

Qué rarez, leñe.

domingo, 28 de agosto de 2005

Guitarras y Yeohs

Estoy agotado. Tengo las piernas tan doloridas, que si hablasen, estarían insultándome contínuamente sin dejarme respiro alguno. Tengo sueño, y no puedo echarme una siesta como Dios manda porque no consigo dormir. Además de todo esto tengo toda la puta entrepierna escozida (nunca pensé que diría esto en el blog) de patearme todo Granollers. Sí, es que ayer me fui a las fiestas mayores de Granollers (a unos cuantos kilómetros de mi casa), donde quedamos con J. MADRID (que podéis leer por aquí en algunas ocasiones) para ir a cenar nosédónde, porque aún teníamos que esperar a otra gente. Y bueno, la gente muy maja, pero con el culo un poco abierto con un tal Luís, que no opinaré de él porque no le conozco lo suficiente, pero me dio mucha rabia eso, que todos le lamieran el culo sobremanera, ya que el tal Luís este estaba encaparrado en ir a un puto restaurante chino, y ya nos veis a un grupo de más de diez personas pateándose Granollers buscando un puto restaurante chino. Menos mal que lo encontramos porque además hacía un frío que pelaba.

Lo del restaurante chino fue toda una aventura. La camarera que nos atendió era una especie de mezcla entre Michelle Yeoh y la señorita Karapappel con muchísima mala leche. Cuando nos tomó nota y pidió las cosas a cocina, sólo le faltaba un látigo para poder fustigar a los pobres cocineros que hacían lo que podían. Y nosotros ahí, esperando y muertos de miedo por el absoluto silencio que había en el restaurante y los chillidos de la camarera, que pensábamos que en un momento u otro nos miraría con odio y escupiría fuego encima de nuestros asquerosos cuerpos occidentales. Eso sí, se agradece que nos sirvieran rápido xD. A lo mejor ya tenían los platos preparados, qué se yo, los chinos son muy raros. A mí como no me gustaba nada de allí, pues me pedí pollo con patatas fritas, al igual que la Patruka. Que ni eso parecía pollo, de lo extremadamente delgado que era. Yo comencé a especular sobre la procedencia de ese estrambótico alimento. Observé un trozito y deducí que podría ser un animal con menos chicha que el pollo, como el perro, el gato o la rata. Pero oye, que estaba bueno, y si encima le ponías un poco de limón por encima, pues muchísimo más rico aún.
Después de unos chillidos de china más, llegó la hora de pagar, con el consiguiente canguelo por intentar mirarle a los ojos a esa mujer endiablada. Pero para nuestra sorpresa, mostró una reluciente sonrisa y dijo un gracias como si lo dijera un andaluz analfabeto comiendo maíz. Anda que no le gustaba los euretes a la china, cagondiez.

Cuando salimos del chino pues vagamos por todo el pueblo, buscando a gente conocida por aquí y más gente conocida por allá. Me presentaron a un amigo del Juan (J. MADRID), que le llamaban "Albacete" (aún no sé por qué). Y bueno, mi primera impresión fue un tanto rara. El chaval era majo, pero estaba como una puta cabra. Soltaba una gracia detrás de otra sin parar, era como un guionista de Friends bajo los efectos de la marihuana. Menos mal que me trajeron mi café con hielo (aunque se podrían haber esmerado un poquitín más y traerme dos azúcares, leñe) y me lo pude tomar tranquilamente (no).
¿Y qué hicimos luego? Ah, sí, hacer el gilipollas por el pueblo (que estaba sumido en una verbena de la hostia) e irnos a un concierto de un grupo de estos ambulantes, llamado La Tribu. Fue una puta mierda, porque no tenían personalidad alguna (uno era una copia exacta de Bon Jovi, otro sólo cantaba mierdas de El canto del loco, y la tia del grupo era una especie de mono rapero saltarín que cuando intentaba afinar el mundo corría un gran peligro), y cuando había un poquitín, iban de pedantes con ese rollo de (leer con acento de pijo) "somos super progres y vamos en contra del super sistema, chupi-guay!" totalmente repelente. Menos mal que nos fuimos, aunque no sé yo eh, porque nos dijeron que tocaron temas de Queen, y casi muero cuando me lo dijeron. Pues ná, otra vez será.

Después de aquello fuimos a la casa de la abuela del Juan a hacer el ganso. Bueno no, a tocar las guitarras. Yo no, porque no sé, pero esta gente está hecha una experta y no pararon de tocar temas de Bunbury (muy bien por cierto) hasta pasadas las siete de la mañana xD, cuando dijimos CHEEEEE ÁMONO!, que si no perdíamos el puñetero tren.
Menos mal que mi madre no me ha matado por llegar a las diez de la mañana a casa xD, porque estaba durmiendo, que si no...

sábado, 27 de agosto de 2005

Al tajo


No, ella no nos ha ayudado a limpiar, pero
a mi padre y a mí ya nos hubiera gustado

Bueno como ya os dije estos días he estado ocupadito porque el bar de mis padres necesita una limpieza a fondo. Y es que, en apariencia, puede parecer un bar muy limpito. Pero levantas cualquier mueble fijo y te encuentras con un auténtico mundo de fantasía guarreril, donde la mierda se encuentra en su estado más puro y pueden nacer incluso pitufos de lo que puede haber allí. Vaya, creo que con este último comentario he perdido bastante clientela por vuestra parte xD.

Hoy nos ha tocado limpiar los fluorescentes, que parecían palos de escoba de madera de lo guarros que estaban por culpa del puto humo del puto tabaco. También hemos organizado las neveras, donde hemos encontrado otros tantos mundos de fantasía guarreril, pero ésta vez líquida (¡y negra! un auténtico asco); hemos desayunado y luego, cuando mi madre ha acabado de pelearse con la minicadena y poner esa mierda de disco llamado "Lo más de las canciones del verano", nos hemos puesto con la cocina: hemos lavado platos, cubiertos, unos enanitos que habían surgido de la nada del bote de los chupachups y los cuales eran la mar de simpáticos pero los hemos tirado a la basura porque habían surgido de la nada del bote de chupachups y por eso precisamente nos daban asco (ahora llega cuando tenéis que respirar por culpa de la maldita ausencia de comas en la frase), y demás cositas.

Total, que salvo un par de detalles que iremos a arreglar ahora en un momentín, el bareto ha quedado limpio como el culito de un niño, dispuesto a volverse a ensuciar cuando los primeros paletas paletos entren a pedir BOCATAAAAAAAS (porque en el bar los bocatas no se llaman ni bocatas ni bocadillos, sino
BOCATAAAAAAAS) de cualquier cosa inimaginable (desde bocadillos de, atención, tortilla de morcilla; hasta bocadillos de chocos -ay, que vomito-) a granel. Más las mamaitas que han dejado a sus niñitos a su correspondiente colegio pijo de pago de al lado y que quieren su correspondiente café con leche (o cortado, o no) en tacita con su correspondieeeeente chocolatina pequeñita, etecé, etecé. Y es que un bar es todo un mundo. Y qué mundo. Aún maldigo a mis padres por no derribar todo aquello y montarse una cafetería la mar de bonita en vez de un bar de barrio lleno de abueletes jugando al dominó las 24 horas del día.

Pero la pela... es la pela.

viernes, 26 de agosto de 2005

Profetas K-PAXianos

"Quiero contarte una cosa (...), algo que aún no sabes. (...) El universo se expandirá y luego se cerrará en sí mismo. A continuación volverá a expandirse y repetirá este proceso hasta el infinito. Lo que no sabes es que, cuando el universo vuelva a expandirse, todo será otra vez como ahora. Cualquier error que cometas esta vez lo revivirás en la proxima ocasión, lo revivirás una y otra vez eternamente. Por eso, mi consejo es que esta vez tomes la decisión correcta, porque esta oportunidad es la única que tienes..."

jueves, 25 de agosto de 2005

Willy Wonka y los enanitos backstreetboys!


Yo quiero un oompaloompa en mi casa

Como ya os dije, si hoy me molase a mí mismo, pues escribiría lo que me ha parecido la versión del relato más dulce de Ronald Dahl, Charlie y la fábrica de chocolate, por parte del cada vez más decepcionante Tim Burton.
Pues bien: hoy me molo a mí mismo. Estáis de suerte, queridos.

Os preguntaréis por qué he llamado "cada vez más decepcionante" al tito Burton. Pues porque parece ser que con la llegada del nuevo siglo, este hombre ha ido ablandándose cada vez más y más hasta límites insospechados antes. Ya no es aquél artesano que nos regaló (bueno, de regalar regalar, nada xD) gamberradas como Bitelchus o cuentos tan bellos como Eduardo Manostijeras. Ahora parece más bien un director de encargo, y parece no importarle (qué digo yo que qué le va importar si ahora cobra más!).

Todo empezó con Sleepy Hollow, allá por el 99. La película era aceptable, con ese "ambiente Burton" tan carecterístico. Pero algo fallaba, la verdad. No fue lo esperado, al menos por mi parte. Después vino El planeta de los simios... infumable versión "burtoniana" (que ni eso), decepcionante, cansina y ridícula, con un Charlton Heston muy fravorecido (xDDD) y una Sagrada Família (sí, sí, la de Barcelona) estampada en medio del desierto incluída.

Big fish fue la siguiente en la lista de decepciones del tito Burton. Deposité muchísimas esperanzas en esa película tras ver ese precioso teaser trailer, pero la película, con un Ewan McGregor que se sale, todo hay que decirlo, es de lo más regular, ñoño, aburrido, largo y pretencioso. Regular porque la película se basa en ofrecer al espectador pasajes memorables y pasajes insoportables uno detrás de otro. Ñoña porque es edulcorada hasta decir basta. Aburrida y larga por culpa de aquellos pasajes insoportables y ñoños ya mencionados. Y pretenciosa porque pretende, en casi cada escena, ser otra Eduardo Manostijeras, sin apenas llegarle a la suela de los zapatos a esta última.

Y este año (y después del tocho que os he soltado xD) nos llega Charlie y la fábrica de chocolate. Iré al grano: Me ha parecido una película muy digna, con secuencias memorables y otras un tanto bochornosas. Todo el principio, hasta que los niñatos entran en la fábrica de chocolate, me ha parecido perfecto en todos los sentidos. Vamos, que me lo he pasado pipa. Cuando entran en la fábrica, con la aparición de un sobreactuado Johnny Depp y esos "ahora somos insoportables y ahora geniales" Oompa-Loompas (ver foto de arriba), la cosa se tuerce un pelín, la peli se vuelve un poco más gamberra, pero sigue torciéndose. Además que esos números musicales de esos backstreetboys-latin kings llamados Oompa-Loompas llegan a ser de lo más bochornoso, y eso que es de lo más gamberro (cuando la veáis me entenderéis). Como ya he dicho, el Depp está sobreactuado que te cagas. Parece más bien un pallaso haciendo tonterías en un decorado carísimo. Eso sí, esas hostias que se mete contra ese peculiar ascensor que protagoniza la parte final de la película son memorables. Y el niño que ya trabajó con Depp en Descubriendo Nunca Jamás y que interpreta a Charlie es un putísimo genio. Y es que la cara que pone cuando Charlie le dice lo que le tiene que decir al final de la película (no vaya a chafarosla) habla por sí sola.

Y bueno no tengo más ganas de comentar xD. Sí que tengo que decir que es un soplo de aire fresco para la carrera de Burton que empezaba a caer en picado (veremos ese Coprse Bride que está por venir), pero que vamos, tampoco es que sea una obra maestra del cine mundial. Simplemente es un cuento infantil (pero no tanto) muy entrañable, con un final feliz un poco pegote. Todo hay que decirlo (le he cogido gustirrinín a esta frase).

miércoles, 24 de agosto de 2005

Señales



Bueno. Éste es un mensaje para dar señales de vida y aclarar de una vez por todas de que estoy cuerdo. Sí, porque los mensajes que dejaba últimamente eran, según algunos lectores por mensajería instantánea, la mar de siniestros y oscuros. De acuerdo: eran la mar de siniestros y oscuros, pero lo bien que me lo he pasado escribiéndolos (menos un par).

¡Y también dos huevos duros!

Menuda mierda de verano que estoy teniendo. No salgo casi nunca de casa (esa nueva moda de trabajar), y más que ahora mis padres (y yo, que trabajaba con ellos xD) están de vacaciones en ella. Levantarse a las doce y media del mediodía es una tocada de huevos (luego a ver quién es el bonito que duerme por la noche), y comer a las cuatro pasadas y cenar prácticamente a medianoche, más. En algunas ocasiones me dan ganas de atarlos al sofá (a mis padres) y hacer que se traguen todas las temporadas existentes de
Padre de família seguidas, sin descanso alguno, para que espabilaran un rato y se dieran cuenta de que hay otros modelos de famílias posibles, y la família Griffin más, que molan mazo.

¡Y también dos huevos duros!
(Meeeeeeeec)
¡Que sean tres!

Para colmo de los colmos, mañana por la mañana tenemos que tocar todos diana para ir al maldito bar (el humilde oficio de mis queridos padres) y hacer limpieza hasta que a mi padre le de la gana acabar. Ya veo la escena: mi madre, mis hermanas y yo encadenados como los humanos de
El planeta de los simios (la original), limpiando, y mi padre encima de la barra posando con un traje de motero gay, un látigo, unas gafas de sol, y el disco de el fary puesto. Menos mal que luego por la tarde voy al cine (que ya hay ganas) a ver Charlie y la fábrica de chocolate, que ya hace casi dos semanas que se estrenó y aquí estoy yo comiéndome los mocos.

¡Y también dos huevos duros!
Eso y que
I heart Huckabees me ha parecido un despropósito enorme.

PD: Mañana, y sólo si me molo a mí mismo, pondré lo que me ha parecido del chirli este que miedo me da.
PD 2: Lo que iba a poner aquí me lo callo. Se siente, pedazo de chafarderas.

lunes, 22 de agosto de 2005

Mi primer corto (IV)

Segundo poster de avance:



xDDD

jueves, 18 de agosto de 2005

El ejecutor

No podía mover la espalda. Mis extremidades estaban totalmente paralizadas. Sentía el escozor en las palmas de mis dos manos debido a la fuerza con la que agarraba ese par de maravillosas Sig-Sauer P220. Ese cabrón hijo de puta engreído de Miller apretaba mi frente con el cañón de su mierda de pipa como si fuese un jodido botón de un jodido ascensor. Le miré con odio y él captó el mensaje. Soltó una sonrisita maliciosa y apretó aún más fuerte contra mi frente. Sólo podía gruñir y cagarme en todo lo relacionado con ese hijo de perra. De repente se oyeron pasos al otro lado de la puerta que conectaba la oscura y húmeda habitación en la que estábamos con el amplio pasadizo de la mansión de la señora Dawson. Era él. Estaba seguro. Los pasos cesaron y la puerta comenzó a abrirse lentamente. Miller se giró para ver quién diablos era. La silueta que los dos veíamos no era muy alta, ni tampoco muy corpulenta. Sí, a pesar de que no podía moverme por temor a que Miller me volara los sesos instintivamente, reconocí aquella figura misteriosa que nos observaba.

- ¿No crees que deberías apuntar eso a otra parte? – dijo Steve con tono chulesco y las manos reposadas en su cinturón de cuero.

- ¿Qué haces tú aquí? – preguntó Miller, nervioso. Steve empezó a andar despacio, tan despacio o más como cuando abrió aquella puerta, y tranquilamente, muy tranquilamente.

- Vengo a… buscar algo. Algo que sin duda alguna me pertenece.

Miller se puso aún más nervioso. Por la expresión de su rostro comprendí que había reconocido a Steve.

Al sanguinario Steve.

Al sanguinario y temible Steve.

Steve no era un mal tipo, qué va. Seguramente sería el mejor amigo que podrías tener en aquella maloliente ciudad. Pero el tio estaba un poco loco. Sólo os diré que das gracias a Dios por no contactar con él un día en el que esté tremendamente irritado por cualquier estupidez.

- No… Él ya no es tuyo… ¡No! – dijo desesperadamente Miller.

De repente noté cierta falta de paciencia en Steve. Algo gordo estaba a punto de pasar, y es que cuando a Steve le tocan los huevos, él es más persistente y luego sabe colocárselos mejor que antes, siempre con cierto toque de chulería. Por desgracia para Miller, Steve continuó andando, lentamente y siempre con las manos reposadas en su oscuro cinturón, ojo avizor y jugueteando con su bigote canoso y la nariz. Luego, con su mano derecha, y siempre tranquilamente, apartó su negra gabardina para mostrar su bellísima Mágnum, calibre 44 y cañón de seis pulgadas. Lo que Miller no sabía es que al otro lado del cinturón, tenía otra, y en menos de que cantara un jodido gallo, podría volarle los huevos con esa misma pistola, pensando que iba a disparar con la única que tenía a la vista. Muy típico de Steve. Entonces Miller, fruto del nerviosismo que carcomía su mente y su cuerpo, dejó de apretarme con el cañón de su mierda de arma para apuntar a Steve, dejándome libre. En menos de un segundo miré a Steve, y él me guiñó el ojo.

- ¡No te muevas! – gritó Miller.

En aquél preciso instante, alcé mis dos brazos y con mis amadas apunté al cuello de ese desgraciado. Le llamé. Me miró. Y pronto se dio cuenta de su error. No debió bajar la guardia mirándome, ya que Steve perforó su estómago con sus temidos –y respetados- revólveres, para a continuación llegar mi turno y no parar de dispararle al cuello hasta que los condenados cargadores se vaciasen. Instantes después, Miller estaba criando malvas en la moqueta granate de aquella habitación.

Steve y un servidor salimos de allí, no sin antes disculparnos a la señora Dawson del paquete que le dejábamos. “Ya se apañaría, para eso tiene el hijo que tiene”, pensé.

- No vuelvas a meter la pata como la has metido, ¿me has entendido bien? – me dijo Steve nada más salir de aquella mansión.

- Sí, le aseguro que no volverá a ocurrir – respondí.

- Tu misión era acabar con el hijo de puta de Larry, no dejarle escapar y que su apestoso hijo acabara siendo un criadero de gusanos en la habitación de la señora Dawson. ¿Qué les diremos al cliente, eh? Dímelo, ¿qué les diremos? Eres muy caro, Jeffrey, y cuando se enteren de que has dejado escapar a tu presa te colgarán.

- Eso no ocurrirá. Quédate aquí y límpiale la habitación a la señora Dawson. Yo cojo prestado tu coche e iré a buscar a ese cabrón. Esta vez no bajaré la guardia, te lo prometo. – no sé ni como diablos dije eso, era la primera, y seguramente la última vez, que le daba ordenes a Steve.

- ¡A mí no me des ordenes, jovencito! ¡Yo soy tu creador y harás lo que yo te diga! ¿Me has entendido? – gritó Steve furioso, deteniéndose a dos o tres pasos de mí. Sonreí y asentí. Subí al coche y pisé fondo.

Iba a terminar aquél encargo.

Jeffrey siempre termina un encargo.

miércoles, 17 de agosto de 2005

Journey

Me desperté en medio de aquella empalagosa oscuridad que me carcomía. No veía nada más que negrura y mi propio cuerpo. De repente, tras de mí, escuché unos gritos que pronunciaban mi nombre desesperadamente. Me giré y le vi a él, frente a mí, pero cayendo, como si una pared le absorbiese. Gritaba mi nombre contínuamente y yo sólo me dediqué a estar allí parada, observando cómo se alejaba cada vez más de mí, entre gritos y llantos. Reaccioné y corrí hacia él, pero jamás le alcanzaba, ni tampoco noté que me moviese. Me puse a llorar y chillé su nombre.

Pero él desapareció.

Dejé de correr al ver que no llegaba a ningún sitio. Caí de rodillas y golpeé el suelo invisible y oscuro, llena de rabia e impotencia. No estaba. Él ya no estaba. Perdí las fuerzas y caí en la oscuridad, que cada vez era más y más agradable. Penetraba en mí como el aire puro del campo en los pulmones. Sentí que iba perdiendo poco a poco el conocimiento. Qué importaba ya si él había desaparecido. No importaba nada. No me importaba mi vida. Así que cerré los ojos y me dejé llevar por esa cada vez más penetrante oscuridad.

Desperté en una playa de aguas rojas y arenas verdes. El cielo era oscuro como la oscuridad en la que me encontraba, y no había signo alguno de seres humanos. Me levanté y me puse a andar. En medio de aquella arena verdosa, me encontré con una silla corriente y moliente, pero de color azul, y sentado en ella un niño desnudo con la piel muy pálida. Su rostro me era muy familiar. No paraba de mirarme. Cuando me acerqué más a él levantó uno de sus brazos y me señaló, siempre serio, muy serio. Me detuve. No sabía que hacer. El niño tumbó ligeramente la cabeza a la derecha, como un animal, siempre sin dejar de señalarme. Entonces dijo mi nombre, pero su voz no era la de un niño. Por alguna razón que desconocí, su voz era la de él. Negué con la cabeza y miré a ese tapón con incredulidad. Señalándome, dijo otra vez mi nombre con la voz de él, con el tono un poco más alto de lo normal. Entonces me giré como si el cuerpo me lo pidiera. Vi aquél mar de color rojo sangre volverse oscuro, tan oscuro, que parecía engullido por un agujero negro. Miré al niño pero en su lugar estaba él. Me miraba a los ojos y sonreía mientras la oscuridad iba arrasando aquél estrambótico paisaje. Me dijo que no tuviera temor a nada. Que pronto nos volveríamos a ver, que aquello era sólo el principio. Cuando quise decir algo él ya desapareció, y en menos de unas fracciones de segundo después, la oscuridad me engulló de nuevo.

Entonces lo comprendí: Estaba muerta.

lunes, 15 de agosto de 2005

Mi primer corto (III): Guión acabado


Logo definitivo

Me ha costado, pero después de unas tres versiones y unas cuantas reescrituras, ya tengo el guión de Inadaptados, mi primer cortometraje, terminado. No es gran cosa, ni un Tarantino, ni un Almodóvar, faltaría más, pero estoy más que satisfecho. Ahora ya sólo falta darles el libretito (porque no da para que le llamen libreto xD) a los actores y que se lo estudien para empezar cuanto antes, que septiembre está a la vuelta de la esquina.

Estreno en internet xD previsto para otoño/invierno.

domingo, 14 de agosto de 2005

Cosillas detestables

Detesto el verano.
Detesto la calor.
Detesto los días enteros sin hacer absolutamente nada.
Detesto los días en los cuales mi gente no sale.
Detesto los días en los que me quedo amargado.
Detesto aquellos pensamientos fugaces que vienen a mi mente cuando estoy en la cama y de noche, sobre la muerte de mis seres más queridos.
Detesto la sensación que produce mi cuerpo al intentar repeler esos pensamientos fugaces.
Detesto las noches en vela.
Detesto las noches en vela en las que pienso demasiado.
Detesto la hipocresía.
Detesto la excesiva ignorancia.
Detesto los delirios de grandeza.
Detesto ver una película deprimente por la mañana y quedarme todo el puto día destrozado y sin ganas de hacer absolutamente nada.
Detesto las prisas.
Detesto la desfachatez de mi hermana menor al contestarme de aquella irritable forma.
Detesto pasarme de la ralla con ella algunas veces.
Detesto pasarme de la ralla con todos algunas veces.
Detesto la responsabilidad.
Detesto a la gente que farda de tener centenares y centenares de pelis en divx y encima tenga el morro de decir que le gusta el cine.
Detesto detestar.
Detesto discutir.
Detesto ser el "bueno" y nunca poder decir que no a algo.
Detesto los silencios incómodos.
Detesto las situaciones violentas.
Detesto las situaciones muy violentas.
Detesto encontrarme con alguien que hace tiempo que no veo y tener un puto silencio incómodo.
Detesto las burlas.
Detesto el racismo.
Detesto el odio.
Detesto la televisión.
Detesto a los que van de listos.
Detesto a los que van de listos y se lo creen.
Detesto a los que van de listos y te dicen en la cara que lo que te gusta a ti es una puta mierda porque sí.
Detesto aparentar.
Detesto a los que les guste aparentar.
Detesto a los que detestan a los que detestan que les guste aparentar.
Detesto la frustración.
Detesto la frustración del amor.
Y por encima de muchas cosas, detesto las falsas esperanzas...

viernes, 12 de agosto de 2005

Semejantes

El amante estaba sentado en su lado de la cama, únicamente cubierto por las sabanas blancas de la dama que dormía plácidamente en su correspondiente lado. Sin levantarse, el hombre abrió el cajón de una mesita de noche que estaba a su lado y sacó un paquete de tabaco. Cogió un cigarro y se lo llevó a la boca. Luego, con el mechero que también estaba dentro del paquete, prendió fuego al pitillo. Caló hondo, saboreó el humo y dejó que se adueñara de sus pulmones, consciente del daño que se estaba infligiendo. Luego expulsó aquel vaho adictivo.

De nuevo, se tumbó en la cama, con el cigarro encendido, y mirando siempre a la mujer dormida que tenía al lado. No paró de mirarla ni un solo instante. Observó todos sus rasgos: sus ojos, la suave comisura de sus labios pintados de carmín, sus dorados cabellos... Negó con la cabeza y se preguntó si algún día podría vivir sin ella, si algún día podría dejar de observarla de aquél casi obsesivo modo. Se preguntó si estaba enamorado de verdad. Todo había empezado con una vacua provocación por parte de ella en aquél autobús, o eso creía; los hombres siempre piensan que todo empieza con una provocación de las mujeres. Son así por naturaleza. Tan incompatibles y tan semejantes a la vez.

Alargó su mano hacia los cabellos de ella para acariciarlos con sumo cuidado, como si fueran algún tipo de material que con un simple movimiento brusco se desintegrase en el acto. Y ella abrió sus ojos y miró a los de su amante. Los dos sonrieron y se fundieron en un abrazo.

¿Podría seguir todo tan perfecto como entonces?

Remember





¿Alguien se acuerda de PUMUKI (o su nombre original, PUMUCKRL)?

jueves, 11 de agosto de 2005

Joerse



Ayer fue un día extraño.

Quedé por la tarde con dos amigas para ver una película en su casa (luego se añadió más gente). Vimos Tesis, que creo que ha envejecido fatal, pero que en general es bastante digna (aunque hay alguna que otra escena y/o diálogo para besugos que es para partirse el culo ahí mismo). Cuando acabó hicimos el ganso tirándonos cojines y pellizcándonos por todo el comedor, porque no nos daba tiempo de ver El gran dictador, así que me quedé con las ganas, vamos.

Llegaron las ocho y media de la tarde y me tuve que ir porque había quedado con el Joanet para coger un bus que nos llevase a los cutre-cines del barnasud, donde habíamos quedado con otros tres amigos para ir al pase especial de Sin city a las 22:20 horas. Llegamos allí y fuimos a recoger a la tropa al mcdonalds, luego subimos arriba y me pedí un bocadillo de lomo buenísimo porque aún no había cenado y no es plan de cenar sólo palomitas xD (además de que me sentarían como un maldito tiro). Entramos en la cutre-sala de cine del barnasud y vimos la peli, que es la hostia en vinagre y me pareció una maldita obra maestra muy digna. Aunque casi al final de la peli me dieron mucho el coñazo con el móvil (menos mal que lo tenía en silencio xD), entre mi madre, mi hermana y la Geno, que por cierto la echo bastante de menos.

Y hasta aquí el día extraño que tuve ayer. ¿Extraño por qué? Pues porque lo digo yo, ea.

martes, 9 de agosto de 2005

Sopa de Cabra - Podré tornar enrere

Rius de gent
mal ferida corren sols
escopint el seu fracàs
ja vençuts
esperaran com sempre han fet
l´aventura d´una nit
mentre ploren de ràbia i per amor
a un nom inexistent
mentre riuen
dins núvols passetgers
cada dia més distants.

Corren sols
seguint pistes per trobar
el refugi de l´acció d´un amic
que no estigui massa vist
o una ofrena de la carn
que a vegades quan s´apaga el primer foc
pot fer encara més mal
i així acaben quan ja tot ha passat cremats per la veritat i cridant

Podré tornar enrere
quan sigui massa lluny
Podré torbar enrere
quan sigui massa tard

Són germans
d´un camí que no ha tingut
mai sortida ni final
saben bé
que el futur és la foscar
i que el negre és el color
d´una bandera
bruta i plena de sang
que els hi han posat a les mans.
Però no es rendeixen
somnien il·lusions fent imnes de cançons i cridant

Podré tornar enrere...

domingo, 7 de agosto de 2005

Ralladas mentales

Ayer, bien entrada la noche, fui a la sala Razzmatazz con cuatro amigas, a mover un poco el esqueleto. Cuando íbamos hacia allí, en el metro nos encontramos al primo de la Laura, que se incorporó a nosotros. Anda que vaya viajecito: el bus lleno a reventar, y a cada parada la gente seguía entrando y entrando, obligandonos a apretarnos para que cupiera la gente, una pesadilla; encima esa línea de bus daba una vueltra tremenda, tan tremenda que tardamos casi una hora en llegar a Barcelona capital, y mareados perdidos. Menos mal que el metro fue más tranquilito, aunque con varios pirados por ahí sueltos. Al final llegamos a la razz agotados. O almenos yo llegué agotado y mareado perdido por culpa del puto autobús, con un asco en el cuello que al entrar allí se incrementó sobremanera (mi cuerpo y yo rechazamos la combinación de humo, decibelios y calor). Dos horas después, no había bailado nada. No estaba para la labor, me encontraba tremendamente mal. Así que fui a pedir algo de beber en la barra con Gerard, el primo de la Laura. Estuvimos casi media hora en la cola hasta que al fin pude darle un trago a una refrescante coca-cola con hielo, que no sirvió de una mierda porque diez minutos después ya estaba con la boca seca otra vez y con las ganas de potar. Casi tres cuartos de horas después de beberme la coca-cola, la Laura y la Geno querían ir a la barra a tomar algo. Yo, que estaba más asqueado que nadie allí dentro, y tenía la boca más seca que los ríos españoles, decidí acompañarlas. Dimos una santa vuelta por toda la razzmatazz buscando una barra que no tuviese cola, pero ná, al final acabamos en la barra donde ya estábamos, pero la Laura consiguió meterse por un hueco entre gentío y se colocó justo en frente de la barra. Esta vez me pedí otra coca-cola, un vaso de tubo con hielo y un agua. Me bebí la coca-cola de un tirón y coloqué el vaso con hielo encima del de la coca-cola, para que los dos se enfriaran aún más. Con el agua y seis cubitos de hielo, la fatiga y las ganas de vomitar desaparecieron. Me desperté del todo y me puse a bailar (bueno, si esos gestos que hago son bailar xD...) por fin... pero media hora después chaparon la disco xDD.Estuvo bien, pero odio encontrarme mal ahí dentro. Ya me ha pasado dos veces (las dos veces que he ido), y me cabrea.

Como chaparon a las cinco, y aún faltaba una hora para que abrieran los trenes/metros, pues nos apalancamos en una parada de bus que había junto a la estación de metro. Creo que esa hora fue lo mejor y lo peor de la noche a la vez. Me explico: Tuvimos (tuvieron) una charla muy agradable sobre muchas cosas, bueno, mayoritariamente sobre la universidad, experiencias sobre esta, y tal. Cuando empezaron a hablar sobre eso empecé a rallarme un huevo. No queda ni un mes para que la universidad empiece para mis amigas, y me puse a pensar ahí mismo sobre el futuro y a tener pensamientos muy egoístas que no me gusta mucho tener... Todos mis amigos van a iniciar nuevos estudios. Todos, sin excepción. Algunos más lejos de aquí que otros. Y es inevitable que conozcan a gente nueva y agradable. Sólo hago que pensar en eso y rallarme la cabeza si esto puede significar no vernos más entre nosotros. Y como ya he dicho antes, surgen en mí pensamientos tremendamente egoístas que no me gusta nada tenerlos, como por ejemplo, que me quedaré más solo que la una si lo citado antes llega a ocurrir (que seguramente que ocurrirá, con unos más y con otros menos), y no imagino día alguno sin todos y cada uno de ellos...

jueves, 4 de agosto de 2005

Kate Winslet













Ayyyyy cómo enamora esta señññññññora MUJJJJJJJJJER AAAYYYASHASHASHASHAY!!! xDD (lo siento es que no pasa nada de interesante este verano y me veo obligado a poner fotos T_T)...

lunes, 1 de agosto de 2005

Hall of fame



Ésta foto pasará a la historia en mi hall de la fama particular. Quién lo iba a decir, con lo modosita que parecía en la pasada gala xDD. Qué puntazo. Lo siento, pero es que tenía que ponerlo xDD.

12 meses, 12 frikadas: Steve Urkel


Cómo ha cambiao el cabrón

Sí, lo sé, éste mes me he pasado, pero me lo propuso un amigo y se me hizo irresistible xDD. Steve Urkel, eso es la frikada del mes de agosto y por lo tanto la portada del blog durante este mes. El actor que encarnaba al entrañable (o insoportable) personaje de la serie Cosas de casa, emitida (y repetida hasta la saciedad) aquí por Antena 3, no ha tenido una carrera más o menos digna. Jaleel White, que así se llama el susodicho, ha ido de teleserie en teleserie y de doblaje de dibujos animados a doblaje de dibujos animados (Sonic, entre otros). Carrerón, vamos.
Aquí su ficha en la IMDB. Podréis comprobar de todo sobre este elemento.

Pues eso.