Pues como dije en el anterior post trasnochador a éste, hoy habíamos quedado la Genozoide, el
Joanet, el primo de la Laura que también se llama Joan y está como una cabra como todos, y yo, para ir al cine. En un principio habíamos quedado super temprano: A las 15:15 horas, y es que la primera sesión era a las 16:10 h. y como últimamente por culpa de las putas navidades hay la hostia de gente en el cine, pues como que nos temíamos que nos quedaríamos sin entradas. Sobre la una del mediodía, la Genocida me envió un sms que al final no se quedaba tan temprano, sino que a las 16:30 h. en la puerta de los cines, para ir a la sesión de las 19:00 h. ¡Un lio, nenes!
Como salí un poco tarde de casa por razones que no os importan un carajo, llegué sobre menos veinte a los cines, y allí estaba esa panda de frikis y el primo de la Laura que también es friki y se mola mogollón. Tras las presentaciones, confirmamos lo de ir a ver
Las crónicas de Narnia (me ahorro todo el rollo que viene después del título, porque me da la gana y así hay que escribir menos). Fuimos a las taquillas y compramos las entradas, que estaban numeradas, y nos cogimos por el centro donde la pantalla se ve puturrú. Como era super temprano y la peli empezaba la hostia de tarde, pues nos apalancamos en la cafetería de los mismos cines (muy mona ella). Los demás como son unos sosainas pues no se pidieron nada, pero yo sí, un café americano, porque como bien sabéis había dormido poquísimo y antes muerta que sencilla, osea, que no me daba la gana de dormirme viendo la peli, así que bienvenida sea la cafeína.
Dos horas de gilipolleces varias después, levantamos el culo de donde estábamos sentados y nos dirigimos a la ya larguita cola que había para entrar (y ya van tres películas consecutivas que voy al cine y que hay una cola de cagarse y mearse a la vez y volver a hacerlo). Como aún había peña dentro de las salas donde proyectaban
Las crónicas de Narnia, pues nos tuvimos que esperar aún unos diez o veinte minutitos. Después de ese ratito, por fin entramos, pero nos encontramos con otra cola inmensa para comprar palomitas y demás porquería para comer dentro del cine, y como somos masocas y nos molan mucho las palomitas, pues nos metimos en la cola. Menos de diez minutos después, ya estábamos dentro de la sala, soportando a unas criajas asquerosas de sexto de primaria que habían en el lateral izquierdo de la sala y las cuales no cesaban de reírse en voz alta y decir gilipolleces. Me entraron unas ganas tremendas de ir para allá y destriparlas salvajemente a todas sin piedad alguna, pero estaba demasiado nervioso porque me pensaba que iban a echar el puñetero teaser de
Superman returns que luego no les dio la gana de pryectarlo a los muy cabronazos, así que no me dio la gana de levantarme. Total, que empiezan los anuncios (sólo un trailer, y bochornoso además, de una secuela que nadie ha pedido:
Cheaper by the dozen 2, o algo así), y por fin apagan las luces para que empiece la maldita película.
A mi me ha gustado, pero menudos agujeros que tiene... Se tiene la sensación durante toda la jodida proyección de que todo pasa porque sí y ya está. No hay nada razonado. Pero nada nada nada nada. Vamos, que está muy mal contada. A eso le añades que hay escenas lamentables y pretenciosas a más no poder, intentando emular a las escenas más memorables (cámaras lentas incluídas) de la trilogía de
El señor de los anillos. Y es que parece que la puñetera sombra de dicha trilogía es larrrrrrrga, larrrrrrrga, larrrrrrrrga. En cuanto a los personajes, la mayoría bien, pero el hermano menor y la bruja daban pena de lo mal presentados que están, sobretodo la bruja, que ni parece mala ni ná de ná. Parece que esté allí sólo para cumplir.
No todo son pegas: Hay secuencias que me han parecido la mar de bonitas, y es bastante entretenida, algo que se agradece. Los efectos visuales son muy majos, en especial el león ese grande que chupa casi todo el poster, aunque algunas animaciones cantaban más que María Figueroa (¡¡menuda es!!). Como toda película que intente emular el estilo de
El señor de los anillos (y van...) tiene que tener una super-mega-ultra-chachi-batalla, ésta no iba a ser menos. Lo mejor es que me ha gustado. Ha sido una sorpresa la batallita porque me lo he pasado bomba. Menos algunas cosillas, como los momentos super-guerrero del hermano mayor y los movimientos de folclórica powa de la bruja mala-malota de turno con la espada.
En resumen, una película bastante maja de fantasía para entretenerse en estas navidades, pese a los fallos que sacamos los tiquismiquis cinéfilos.
Le doy un
7.
PD: No dejéis de escuchar el disco de
James Blunt.