Hace la rehostia de tiempo que no escribo un post como los de antes, donde explicaba mi vida aunque os importara una mierda. Si es que no paro de ver pelis últimamente y me gusta ponerlas a parir o hacerles felaciones en el blog, y claro, así está el susodicho, lleno de intentos de critiquillas. Pues nada, hoy como me aburro os contaré un poco cómo ha sido este fin de semana (sí, lo doy ya por terminado porque son las siete y pico de la tarde y no creo que pase nada más de interesante, por decir algo).
Yo soy un tipo muy raro al que le gustan los días grises y lluviosos hasta decir vale ya. Me gusta que caigan rayos y suenen truenos (y que mi hermana se cague de miedo por ello), me gusta mirar por la ventana cómo diluvia y la corriente arrastra a un gato agarrado a un folledo del LIDL. Me gusta... ¡¡pero no tres jodidos días seguidos!! Y es que, por si no lo habéis notado (LoL), lleva tres días seguidos sin parar de llover (almenos aquí), y yo ya estoy de agua y de frio polar hasta los cojones (nunca mejor dicho). Menos mal que ahora ha parado un poco.
Ayer por la tarde no me tocó más remedio que hacer de guardaespaldas de mi madre, que acompañaba a mi hermana, la cual iba a una prueba de trabajo en el centro de Barcelona (mu chungo, repleto de rumanas zis-zas). Son así las mujeres, hay que acompañarlas a todos lados. Bueno pues la prueba de mi hermana duraba dos horas y media vendiendo lencería en el Love Store, así que a mi y a mi madre (que por cierto vinimos en taxi; el chaval condujo de cojones) nos tocó pasear por Barcelona. Bueno, de paseo nada, a mi me entró la vena y cogí a la mujer y me la llevé al Fnac. Para sorpresa de mi tarjeta de crédito, que me miraba con los ojos como platos, no compré NADA, pero sí mi madre, que compró a ciegas los dvds de Charlie y la fábrica de chocolate y El secreto de los hermanos Grimm. Qué cosas. Yo me quería comprar una memory card para la play pero me dio la vena catalana y no apoquiné nada de nada.
Salimos del Fnac todo asqueados y con el petardo en el culo porque había una pandilla de negros que no paraban de chillarse en francés y como que en cualquier momento ahí se armaba Matrix Revolutions. Diez minutos después estábamos en una cafetería tomando algo mientras mi hermana salía. Tardó una hora y yo me cagué en todo. Cuando salió dijo que le había ido todo chachipiruli y que seguramente la cogerían. Pues vale.
Hoy teníamos planeado con los amigotes/as ir a los cines Filmax de L'ànec blau (un centro comercial de Castelldefels que se llama El pato azul en catalán... ¿quién demonios le pone El pato azul a un centro comercial?) a ver Brokeback mountain, que yo me muero por verla, pero no ha podido ser porque la Geno (aquí postea como Bakuneta, la tia) se ha quedado aislada en su pueblo por culpa de las nevadas. Jaja.
Menudo finde. En fin, que sea como sea mañana veré Brokeback o Munich y os la comento, que ya echo de menos eso de comentaros pelis y escribir como una persona decente.
Yo soy un tipo muy raro al que le gustan los días grises y lluviosos hasta decir vale ya. Me gusta que caigan rayos y suenen truenos (y que mi hermana se cague de miedo por ello), me gusta mirar por la ventana cómo diluvia y la corriente arrastra a un gato agarrado a un folledo del LIDL. Me gusta... ¡¡pero no tres jodidos días seguidos!! Y es que, por si no lo habéis notado (LoL), lleva tres días seguidos sin parar de llover (almenos aquí), y yo ya estoy de agua y de frio polar hasta los cojones (nunca mejor dicho). Menos mal que ahora ha parado un poco.
Ayer por la tarde no me tocó más remedio que hacer de guardaespaldas de mi madre, que acompañaba a mi hermana, la cual iba a una prueba de trabajo en el centro de Barcelona (mu chungo, repleto de rumanas zis-zas). Son así las mujeres, hay que acompañarlas a todos lados. Bueno pues la prueba de mi hermana duraba dos horas y media vendiendo lencería en el Love Store, así que a mi y a mi madre (que por cierto vinimos en taxi; el chaval condujo de cojones) nos tocó pasear por Barcelona. Bueno, de paseo nada, a mi me entró la vena y cogí a la mujer y me la llevé al Fnac. Para sorpresa de mi tarjeta de crédito, que me miraba con los ojos como platos, no compré NADA, pero sí mi madre, que compró a ciegas los dvds de Charlie y la fábrica de chocolate y El secreto de los hermanos Grimm. Qué cosas. Yo me quería comprar una memory card para la play pero me dio la vena catalana y no apoquiné nada de nada.
Salimos del Fnac todo asqueados y con el petardo en el culo porque había una pandilla de negros que no paraban de chillarse en francés y como que en cualquier momento ahí se armaba Matrix Revolutions. Diez minutos después estábamos en una cafetería tomando algo mientras mi hermana salía. Tardó una hora y yo me cagué en todo. Cuando salió dijo que le había ido todo chachipiruli y que seguramente la cogerían. Pues vale.
Hoy teníamos planeado con los amigotes/as ir a los cines Filmax de L'ànec blau (un centro comercial de Castelldefels que se llama El pato azul en catalán... ¿quién demonios le pone El pato azul a un centro comercial?) a ver Brokeback mountain, que yo me muero por verla, pero no ha podido ser porque la Geno (aquí postea como Bakuneta, la tia) se ha quedado aislada en su pueblo por culpa de las nevadas. Jaja.
Menudo finde. En fin, que sea como sea mañana veré Brokeback o Munich y os la comento, que ya echo de menos eso de comentaros pelis y escribir como una persona decente.
A mi también me gustan los días lluviosos y tal, pero como dices un sólo día, tres ya rayan xDDD
ResponderSuprimirY un frío de narices, y para colmo se chunga la caldera esta mañana; menos mal que parece que ya funciona...
Yo detesto los días soleados.
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