
Con motivo del estreno de
X-Men: La decisión final el próximo 26 de mayo, durante estos tres próximos meses iré publicando mi opinión sobre esta trilogía basada en los personajes de cómic creados por Stan Lee y Jack Kirby para la
Marvel, compuesta por
X-Men (2000),
X2: X-Men united (2003) y
X-Men: La decisión final (2006). Hoy, obviamente, pasaré a comentar
X-Men, la primera entrega de la saga, y que he revisionado, después de un huevo de tiempo sin verla, hace tan sólo un rato.
Yo tenía un poco mitificada esta película. Recuerdo que fui a verla al cine con dos amigos y que me lo pasé pipa. Cierto es que cuando se estrenó por estos lares
X-Men, yo tenía unos 13 años, y por lo tanto era bastante más impresionable que ahora (un exigente de mierda, vamos). Vista hace tan sólo una hora, me parece una película de lo más normal, e incluso algo floja, todo hay que decirlo, pero como adaptación me ha parecido brillante.
No soy un fan acérrimo de las aventuras de la patrulla X en las librerías, pero conozco su historia y muchos de los personajes, y creo que lo que el film contiene refleja claramente ese espíritu de los cómics.
Frikadas de estas a parte,
X-Men, dirigida por Bryan Singer (que dirige
Superman returns right now, para estrenarse en julio), es un entretenimiento honrado, con una factura técnica impecable, digna de este tipo de superproducciones, pero que resulta en algunos pasajes algo cansina (la descripción de los personajes no resulta un soplo de aire fresco precisamente), ya que parece que se toma su tiempecito en arrancar, y para cuando ya empiezas a disfrutar de lo que realmente importa (la acción, no nos engañemos), ya aparecen los títulos de crédito. Amén de una banda sonora mediocre que no ayuda para nada. Los bostezos están asegurados.
Por otra parte, es un lujazo ver actuar juntos a dos de los pesos pesados de la interpretación inglesa: Patrick Stewart e Ian McKellen (el cual lo recordaréis por su magnífica interpretación del mago Gandalf, en la trilogía de
El señor de los anillos), que son sin duda dos pilares gigantescos sosteniendo el peso de toda la película. Y ya sabemos qué ocurre cuando no hay pilares...
Nota:
6Dentro de un mes, pasaré a comentar
X2: X-Men united. ;)