Este año 2006 es sin ningún tipo de duda el año consolero por excelencia. Es el año en que las nuevas consolas de
Nintendo y
Sony,
Wii y
PlayStation 3, verán la luz. Y en ese preciso instante será cuando se declarará definitivamente la guerra de la nueva generación de consolas.
Por ello, por la llegada de la nueva generación, uno que es un humilde seguidor del mundo consolero, ha de comenzar a meditar en cómo y en qué invertir su dinero. Y tengo un muy buen precedente a mis espaldas, y es el seguimiento internauta del pasado
E3 celebrado en Los Ángeles, que no es moco de pavo.

Para comenzar, en junio
Nintendo lanzará en España la nueva versión de su
Nintendo DS: La
Nintendo DS Lite. Uno ya se gastó sus dineros en la anterior versión, pero acabé aborreciéndola por su escasa calidad técnica, su catálogo muy poco atractivo, y ante todo, por la llegada de la
PSP.
Ahora parece que las tornas se cambian, ya que el catálogo de la
DS se ha vuelto muy rico y amplio, y sus próximos lanzamientos son más que jugosos, a diferencia de la portátil de
Sony. Como la otra
DS se la acabé regalando a mi hermana, es más que probable que me haga con la
DS Lite en cuanto salga, sobretodo por sus aplaudibles mejoras técnicas (más pequeña, más maja, con una nueva pantalla un poquito más grande y con mucha más calidad de imagen que la anterior), y porque me he dado cuenta de que la
DS gana a la
Sony PSP, en cuanto a jugabilidad se refiere, por goleada.
Aunque en la guerra de las portátiles todo puede pasar a medio plazo...

Luego están las consolas de sobremesa de nueva generación, las cuales este año como mínimo adquiriré dos de tres.
Por un lado tenemos al maquinón de
Microsoft, la
Xbox 360. Una más que digna máquina con un catálogo actual la mar de atractivo, un servicio on-line inmejorable, técnicamente envidiable y estéticamente preciosa (menuda diferencia con respecto a su predecesora). Es una consola que últimamente me está atrayendo muchísimo, y dado el auténtico fiasco que fue la presentación de
PlayStation 3 en el pasado
E3, creo que será una sustituta de la máquina de
Sony por un laaaargo tiempo.
Y digo esto porque lo de
PlayStation 3 tiene guasa. Técnicamente puede que sea una pasada, pero es un ladrillo inmenso: pesa 5 kilos y es más grande que la primera
Xbox; el mando sigue siendo el mismo de siempre (¿para qué hay gente estudiando diseño?) y además han
tomado prestado el sensor de movimiento de la
Wii de
Nintendo con todo el descaro del mundo y lo han incorporado a su repetitivo Dual Shock (en el
E3 de 2005 no había ni rastro de sensores de movimiento; en 2006, con la
Wii ya presentada, sí), el cual ya
tomó prestadas algunas características del pad de
Nintendo 64 hace unos años. Por no hablar de lo repetitivo que parece ser su catálogo (basado en secuelas y más secuelas de grandes éxitos; todo muy potito, pero originalidad cero) y de su más que abusivo precio: 500 € el pack básico y 600 € el pack
decente.
Al otro lado del ring se encuentra la que para mi es la
ganadora absoluta del pasado
E3, la revolución videoconsolera de
Nintendo:
Wii. El nombre me parece una mierda, pero la consola que presentaron fue una auténtica pasada. Sus bazas son su altísimo nivel de jugabilidad gracias a ese mando con sensor de movimiento total (apuntando al televisor, como si fuera un mando a distancia normal), el cual permitirá jugar a golf, tennis, tiro con arco en
The legend of Zelda, duelos de katanas con
Red steel, o incluso ponerse en una mesa de operaciones con la nueva entrega de
Trauma center (os recomiendo fervientemente la versión de
DS). Todo lo que se antojen los programadores. Una nueva forma de jugar muy simpática y tan irresistible que
hasta el mismísimo Steven Spielberg sucumbió a sus encantos. Su calidad audiovisual no será lo mismo que sus dos máximas rivales, eso está claro, pero se ve que eso no sea lo que importe en realidad en
Nintendo, ya que no buscan el absoluto realismo, sino ampliar el abanico de jugabilidad en el mundo consolero. Además, por lo que parece, el precio de la consola no será muy elevado (al menos no tanto como el robo de
PlayStation 3), y será realmente asequible el día de su lanzamiento.
En resumen, viendo cómo están las cosas, yo opto por adquirir
Xbox 360 dentro de una temporada, cuando vea un pack chulo y mis arcas estén un poco más llenas; y comprar
Wii en cuanto salga (no creo que supere los 250 €). Respecto a
PlayStation 3, su catálogo podrá ser todo lo que queráis, pero antes de gastarme 600 euros (100.000 pesetas de las de antes, ojo) en una consola que pesa 5 kilos y que es más grande que una TFT de diecisiete pulgadas, me compro un ordenador nuevo.
Me saldría más barato y todo.