Como diría aquél gran filósofo de nuestra era: es la hora de las tortas. Es la hora de ganarme varias enemistades, y citar las quince películas que menos me han gustado durante este 2007 que se me ha pasado en medio suspiro. Hay de todo y para todos: nadie se librará de mi ira. Si yo fuera dictador, los correspondientes guionistas, directores y actores, ya estarían en el calabozo con palillos de los dientes clavados en las uñas de los pies, y viendo una y otra vez en un bucle sin fin Spiceworld: The movie, para que aprendan lo que es el cine de verdad.Sin más:

Que La Orden del Fénix sea el libro más largo de toda la saga literaria del niñato mago, y que su adaptación cinematográfica sea la película más corta de la saga de películas del susodicho, dice mucho. La película cuenta deprisa y mal lo que cuenta el libro. La trama no está bien definida, CONFUNDE, y no posee ni la mitad de la mitad de la mitad de la tensión y el mal rollo del libro. En realidad, cuando termina, después de más de dos horas, uno se queda igual que cuando terminó la mil veces mejor El Cáliz de Fuego.

A pesar de que en su día me pareció una película salvable por la mínima, cada vez que la recuerdo lo hago peor que la vez anterior. La dirección es correcta y los diálogos enganchan, Woody es mucho Woody, pero la historia no es nada del otro mundo y está forzadísima. Que todo el reparto esté limitadete y sin inspiración (abofeteable Colin Farrell), y que todo termine como demasiado precipitado, es ya el recopetín.

Una nueva señal que la familia amarilla da a toda la humanidad de que está deseando la eutanasia. Una parida anecdótica, irreal, medianamente graciosa y entretenida, que afortunadamente no ofende ni engaña a nadie, pero exageradamente light en comparación con los capítulos de la época dorada de la familia Simpson en televisión. Unos pocos jajaja, jijiji, otros tantos pffff por los -más abundantes- chistes malos, y alguna que otra sonrisilla, provocada más que nada por la gracia que te hace ver a algunos estimables personajes de la serie en pantalla grande. Pero y ya está. Los Simpson hace años que dejaron de morder con maestría y gracia.

La nueva película de Will Smith apuntaba buenas maneras. De hecho, la primera mitad de la cinta no está nada mal. Lo peor viene cuando termina esa mitad, y comienza la segunda: lo que estaba siendo un tipo de blockbuster atípico e interesantísimo, se convierte en un festival de chorripolleces dignas de los peores momentos de la saga de La Momia. La frase Más dura será la caída viene que ni pintada para describir el bajón de calidad (y entretenimiento) de la segunda mitad.

Simplista, plomiza, insípida, facilona y cursi. Siendo un musical, tiene una carencia importante de espectacularidad, pese a la enorme aportación de Jennifer Hudson aunque, sinceramente, si ella se merece un Oscar, a mí me daban dos. La mejor forma que se me ocurre para describirla es que estamos ante un pedo académico de la MTV. Y me quedo tan a gusto, oigan.

De verdad, me da TANTA pereza comentar este tipo de pelis... Decir que no aguanto a Ben Stiller, que tampoco aguanto que algo sea tan predecible, y que... PELI CANSINA, en resumen. Al menos a los peques les gusta.

La Epic Movie del universo Shrek. Se esfumó la mala leche que se respiraba en la primera parte. Todos los gags son repetitivos, los chistes no tienen ni un mínimo de gracia (las caídas, los golpes, los eructos y las flatulencias no hacen gracia: dan pena), y está repleta de momentos inútiles y bochornosos. Totalmente prescindible. ¡Y aún van a hacer tres más! Jamás hizo tanta falta un segundo Diluvio Universal.

Descorazonadora. Aburre y hace más bien poca gracia. El 95% de gags y chistes, o situaciones chistosas, son infantiles y facilonas (a Carrell dan ganas de matarlo cuando hace aquello del "do the dance"). Y para colmo, sucede algo más grave que en su predecesora: se convierte en una comedia típica y repelentemente familiar, de moralina fácil, y hasta política y ecológica. Además, la historia es un sinsentido absurdo. Un tontorrón festival de tópicos familioedulcorados que no aporta absolutamente nada al mundo adulto. Bueno, puede que un par o tres de efectos digitales conseguidillos...

ZzzZZzzzZZZzzZZzz... ¡uy! ¡Perdonad! ¿Por dónde iba? Ah, sí, por el siete. ¿Cuál es la siete? Oh... ya veo... si me disculpan: ZzzZZzzzZZZzzZZzzZzzZZzzzZZZzzZZzz...

Jojojojo, una película que adoro. Un ladrillo de dimensiones considerables, con un guión que no tiene ni pies ni cabeza, y que resulta tontorrón y ultra previsible. Además de que los villanos parecen haber salido de un after hours de Europa del este, es aburrida, y sale Nicolas Cage haciendo de superhéroe, razón de más y de mucho peso como para darle por culo con una nota la mar de negativa. Repito: Nicolas Cage haciendo de superhéroe. Realmente duro de tragar; prefiero un maratón de la discografía entera de Rebeca.

¡¡AAAAAAAAARGGGGG!! Digooooo... mmm, a ver, las pelis de suspense tendrían que ser creíbles, y además, tener la facultad de que el espectador se tome en serio lo que le están contando, ¿no? Pues este bodrio ni es creíble (VEINTITREEEEEEEEES), ni se lo puede tomar uno en serio. Aburridísima, pesada y previsible, un despropósito realmente considerable, donde Jim Carrey está de Razzie.

Una absoluta, lamentable y de muy mal gusto pérdida de tiempo, que no hace ni puta gracia. El ejemplo perfecto de que, en teoría, de todo tiene que haber en la viña del Señor...

Una basura realmente importante. Hay gente que se caga en las muelas, en la puta, o directamente en Dios. Toda la gente involucrada en esta película se caga directamente en el verdadero Resident Evil, y en sus creadores. Tiene mucho más que ver (salvando las distancias) con Alien, Mad Max, e incluso con X-Men, que con la célebre saga videojueguil de Capcom. Ver a la Jovovich luchando en plan Son Goku (literalmente) estuvo a punto de superarme y hacer levantar mi culo de la butaca para hacer algo más de provecho como, yo qué sé, cagar, imaginarme el interior de la cabeza de Amy Winehouse, o ir a misa. La última secuencia, un despiporre. Y de Jill, que salía en la anterior película, ni rastro.

Realmente no sé cómo comentar esta ¿película? La vi el otro día en la tele, y aún no sé por qué. Es como... Es algo tan... Pf, no sé, de verdad, no me salen las palabras. Si quereis comprobar en vuestras carnes lo que es el anticine, ésta es la película ideal para ello. Repugnante.

Y la mierda pinchada en un palo ganadora es esta mierda pinchada en un palo que Gus Van Sant se atrevió a hacer. Iba a decir que me sorprende que estuviera nominada a la Palma de Oro del Festival de Cannes, pero como por aquellos lares les gusta aquello de practicarle felaciones al directorzuelo en cuestión a todas horas hasta cuando se tira un pedo, pues no me sorprende. Me sorprende de verdad que haya gente que le guste esta película. Lo respeto, claro que sí, pero me sorprende, porque hacía años que no me aburría TANTO con una película, en la que aparentemente no ocurre nada; en la que únicamente vemos a un tipo que se parece pretendidamente a Kurt Cobain vagar por el campo, travestirse, comer cereales, vagar otra vez por el campo, berrear, y pegarse un tiro en toda la jeta. Yo no digo que por aquí no haya mensaje, y demás sentidos que le puede sacar a uno a una mierda pinchada en un palo (de hecho, si Gus Van Sant estrenase una peli titulada Mierda pinchada en un palo, donde únicamente se ve una mierda pinchada en un palo durante una hora y media, todos sus fans y toda la gente que entiende su cine se apresurarían a predicar que se trata de una obra maestra, alegoría de lo mal que está el mundo, y demás blablablás), pero, de verdad, yo a una película le pido dos cosas vitales: entretenimiento y contenido. Y Last Days, de Gus Van Sant, es la película de todo 2007 en la cual más he echado de menos esas dos cositas.
En breve, las 15 MEJORES.
En breve, las 15 MEJORES.
5 comentarios:
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