
La sala estaba atestada, y la expectación era máxima. Los precedentes no podían ser mejores:
Batman Begins significó un saludable reinicio a la franquicia cinematográfica del hombre murciélago y todo un soplo de aire fresco al cine basado en cómics de super héroes. A ésta la siguió
The Prestige (El Truco Final), una lección admirable de guión y dirección del señor Nolan que, junto con ese final de
Batman Begins, y las buenas críticas que nos llegaban desde los países donde ya se ha estrenado (94% de críticas positivas en
Rotten Tomatoes; la película mejor valorada -por el momento- en
IMDb), nos hacía presagiar que algo grande iba a ser
El Caballero Oscuro.
Las luces comenzaron a apagarse lentamente y creando atmósfera... Todas las charlas de los allí presentes iban terminando y, los murmullos, enmudeciendo. Entonces, el logo de Warner Bros. en el azul insignia de la película hizo acto de presencia. Los primeros compases del fabuloso tema de la banda sonora,
Why So Serious?, comenzaron a sonar...
Ciento cincuenta y dos minutos después, los créditos finales comenzaron a aparecer entre aplausos -más tímidos que no entusiastas, todo hay que decirlo- de los allí asistentes. Después, con la banda sonora de la película de fondo, el gentío, mudo, fue abandonando la sala, supongo que haciendo lo que yo estaba haciendo: analizar todo lo que habíamos presenciado. Cuando después de tres horas vi la luz del día y un abrasador sol de verano me dio en toda la cara, comencé a charlar con la
Reich, mi acompañante, sobre la película... y no paramos de destacar cosas durante un cuarto de hora.
Entonces tomé consciencia de que acabé de ver
la mejor película basada en cómics de "super" héroes de la historia del cine y, probablemente,
la mejor película del año junto con
There Will Be Blood (Pozos de ambición).
El Caballero Oscuro (junto con su hermana
Batman Begins) ensombrece tanto a sus predecesoras (tampoco es que sea muy difícil, viendo el nivel...), pero sobretodo al resto de este tipo de cine, que ahora mismo es bastante complicado verlas bien sin forzar la vista. Ni Iron Man, ni Spider-Man e incluso Superman pueden hacer nada ante el hombre murciélago que ha reinventado Christopher Nolan (y eso que no tiene super poderes xD). Su propuesta de ofrecer un cine basado en cómics de super héroes de manera más o menos realista se ve reforzada y engrandecida aquí. Todo lo que vimos en
Batman Begins, no era más que el principio: en
El Caballero Oscuro simplemente se multiplica al cubo. Como decían en una crítica que leí hace unos días:
Batman Begins era los primeros compases;
El Caballero Oscuro, el resto de la sinfonía.
La historia es rica en matices sobre las diversas personalidades de uno mismo, de nuestro comportamiendo y del de nuestro entorno, pero sobretodo sobre los principios que tenemos creados con el mundo actual como base. Además juega mucho con ello, aprovechándose con brillantez del universo Batman que desde hace casi setenta años no hace más que crecer, con un frenético y encomiable guión que es todo clímax, impredecible y con más giros y tirabuzones que el Dragon Khan. Y lo que es más importante: sin ningún tipo de agujero (quizá alguna fantasmada, pero nada importante).
Los personajes son como tienen que ser en las películas, ¡diantres!: sólidos, con personalidad y con una presentación y evolución trabajada detrás, para poder identificarnos con ellos cuando viven lo que viven, u odiarlos cuando hacen lo que hacen, y que no parezcan simples marionetas que van para aquí y para allá por "exigencias del guión" (uhm, acabao de acordarme de
Spider-Man 3...).
Esta vez, al contrario que en
Batman Begins, la acción está mucho mejor rodada, y es mucho más espectacular. En aquella, quizá se rodó de una manera un tanto peculiar (confusión en las peleas) para hacernos ver y sentir lo que significa Batman para los que se enfrentan a él. En
El Caballero Oscuro ya le conocemos, sabemos cómo actúa, y supongo que ya no es necesario, ya que se nos presenta a un villano a su altura en absolutamente todo y que predecirá -casi- todos y cada uno de sus movimientos: el Joker.
Sí,
Heath Ledger está inmenso. Devora y llena la pantalla en todas y cada una de las secuencias en las que aparece. Es cierto que gracias al guión su personaje es como es, pero él le añadió unos matices y una personalidad que lo harán pasar a la historia. A su lado,
Jack Nicholson es sólo prótesis y se mea en los pantalones. Diría que es absolutamente recomendable ver esta película en versión original sólo por el Joker, pero os diré que resulta vital, OBLIGATORIO verla en versión original para admirar el trabajo de Ledger, para oír ESA VOZ y esas expresiones que utiliza el personaje al hablar. El doblaje aquí, con esta película, es más que nunca un atentado contra el arte: como calcar
el Gernica con plastidecors y exhibirlo a la mitad de la mitad de su tamaño.
Pero no sólo Ledger está inmenso, sino también el resto del reparto.
Christian Bale hace evolucionar a Bruce Wayne/Batman de una forma magistral, con un registro de voz también admirable.
Aaron Eckhart hace lo propio con Harvey Dent/Dos Caras. Un poco gritón para mi gusto, pero muy bien interpretado y con una historia de fondo cautivadora (es la verdadera alma de la película).
Morgan Freeman y
Michael Caine siempre están aplaudibles, así que en su línea, y
Maggie Gyllenhaal es una dignísima sustituta de la pésima
Katie Holmes, a la cual le da una clase de interpretación de primero de EGB, y eso que no se despeina demasiado.
A pesar de alguna decisión argumental que no sé cómo se la tomarán algunos fans del hombre murciélago, pero que a mí me ha parecido lo más adecuado por el bien de la historia de la película (y probablemente por el bien del futuro de la saga),
El Caballero Oscuro es una obra maestra indiscutible del género que, ni de coña es la mejor película de todos los tiempos (a juzgar por la puntuación que lleva en
IMDb; ver enlace más arriba), pero sí que se merece el estar codeándose entre las mejores. Una clase magistral de cine de acción, de interpretación, guión y adaptación, que estoy convencido de que cambiará la manera de hacer cine de super héroes a partir de ahora, y que si el mundo es justo, merece un reconocimiento a varios niveles en la próxima entrega de los Oscar, o premios similares. Una película increíblemente poderosa, épica y espectacular, que no os dejará pestañear en ningún momento.