miércoles, 31 de diciembre de 2008

Reflexiones antes de fin de año

¿Os dáis cuenta de lo que significa realmente decir "Felicidades" en año nuevo? Es jodidamente aterrador. ¡Se da la enhorabuena al compadre al que se la des por haber sobrevivido un año más en este mundo! Más o menos como en los cumpleaños, pero más global. Actualmente lo celebramos con fiestazas como la que me pegaré yo mañana por la noche, o con regalines o cosas por el estilo. En la época de los trogloditas todo era más sencillo: te daban a una hembra para reproducirte con ella. Ni tarta ni leches, ¿eh?, así se hacen las cosas.

Oh don José me acabo de dar cuenta de que ésta es la última entrada del año. Qué claustrofobia, la vírgen.

Errr... en fin, gracias por acompañarme un año más por aquí a los más veteranos, y gracias por incorporaros a los más novatos. En realidad no sé por qué digo esto cuando digo cosas parecidas cuando el aniversario del blog, pero bueno.

Y, uff, 2008 ha sido el año en que he escrito menos entradas (2004 no cuenta). Qué perraco, ¿no? Ansío el año 2006, la época dorada.

Ya remontaré, ya...

lunes, 29 de diciembre de 2008

Entrada que escribo mientras aniquilo spywares

¿Vosotros sabéis la maravilla de cacharro que es lo que abre la entrada? Joder, qué cafetera del diablo. Qué Capuccino's Ice más buenos que hace la hija de perra. Y en unos segundos del copón.

En Oriente Medio están muy mal, ¿eh? Yo me cago en Oriente Medio. Están todos jodidamente pirados. Ahora a los judíos les ha dado por bombardear Gaza. Tomad regalos de Navidad (o eso llamado Hanuka), palestinos, tomad. Su sentido del humor (y el mío) debe de ser un poco macabro, la verdad.

En fin, no si al final Hitler estaba más o menos en lo cierto. Si no, ya me diréis. O eso, o es que el resto del mundo somos gilipollas por no decirles nada... menos los palestinos, claro. Cuántas cosas se arreglarían con bombardeos nucleares.

Mientras, aquí en España tenemos preocupaciones más serias: Las votaciones para Eurovisión. El Gobierno no tiene nada mejor que hacer que distraer al vulgo con raps sobre ponerse el condón y votar canciones para Eurovisión. Yo ya he votado, por supuesto, al tema de Soraya que es lo más y que pienso bailar como un poseso allá por donde vaya y lo pongan.

A ver, que es una puta mierda, eso está claro. Y la tia es una zorrona inaguantable. Pero eh, qué bailable. No me veáis nunca bailar. Es una advertencia para mis familiares.

Ya mismo se termina 2008. Me quedan unas cinco películas por ver, y cuando lo haya hecho ya tendréis por aquí dos extensos ránkings sobre las mejores y peores películas del año, por si no lo habéis notado por las publis que he puesto. ¿Sorpresas? No muchas, la verdad. Quien me conozca ya sabrá quién está en lo alto, y no hace falta ser muy inteligente para saber quién estará en lo más bajo. Sólo se ha de seguir un poco este blog... aunque una cosa ya os aviso: ha habido repuntuaciones.

Son lo que tienen los revisionados, que te das cuenta de muchas cosas. O es lo que tiene el tiempo, que poco a poco te va poniendo la película en su sitio.

Nunca os hagáis cinéfilos. Aunque siempre es más fácil que ser palestino.

sábado, 27 de diciembre de 2008

El síndrome post-Navidad

Sí, aunque los peces gordos de este querido sistema capitalista no quieran, la Navidad ya ha terminado. ¿Qué queda de estas fiestas? Fin de año y Reyes, nada que ver ya con el día 25 de diciembre. Y a nosotros, ¿qué nos queda? ¡Ah! Una panza aún más redonda y una acidez de estómago de esas de degollarse a uno mismo, además de los regalines que nos ha traído Papá Noel, el tió, Olentzero o la madre que nos parió a todos.

Yo me auto regalé unos cuantos Blu-Ray's. La misma noche de Navidad me tragué sin quererlo ni beberlo, de principio a fin y con una sonrisa Profident en la boca Ratatouille, como nunca antes la había visto. ¿Por qué es tan buena esta película? Y quien diga lo contrario, sabe que miente. Lo siento Diego xD.

Leo en ZonaFandom que unos cuantos -bastantes- frikis ingleses de Tolkien se han puesto de acuerdo para hacer un cortometraje basado en el universo de El Señor de los Anillos, de forma totalmente desinteresada (si no, como comentan en el blog ya citado, serían víctimas del copyright). ¡Pues el proyecto no podía tener mejor pinta! Se titula The Hunt for Gollum ("La caza de Gollum", si no me equivoco), y podéis ver el tráiler aquí.

Técnicamente no es que sea una maravilla, pero oye, tiene su mérito costando solamente 3.200 €. Como comentan también en ZonaFandom, deberían enviarle ese tráiler a Guillermo Del Toro, que actualmente está preparando las dos películas basadas en El Hobbit, y tomar unas cuantas notas.

Un saludín desde aquí a mi prima Mari Tere, que SÉ que ME LEE. ¡Feliz año!

PD: ¿Soy el único ser sobre la Tierra que le chifla la oveja Rita de los spots de Movistar?

miércoles, 24 de diciembre de 2008

¡Feliz Navidad!

Bueno pues no me quedaba tranquilo si no os felicitaba la Nochebuena y la Navidad a todos, y aquí estoy. Espero que las paséis en familia y que recibáis muchos regalos, en honor a la reinvención de la Navidad por parte de este podrido sistema capitalista que cada vez se deja más en evidencia, y en honor a esa querida hija de la gran puta que es la crisis.

Je... sólo bromeaba.

Que eso, feliz Nochebuena y feliz Navidad. Pasadlo bien, estéis con quien estéis. Sea con la familia entera, con vuestra pareja o sólo con el perro, pero hacedlo. Celebrad un año más, que en el fondo es de lo que se trata (al menos hasta que se sacaron de la manga el niño Jesús), y no de comprar a destajo y aparentar felicidad porque haya luces de colores colgadas por la calle y porque sí.

Chinchines y besos en las narices a todos.

PD: Pondría este cachondo video de la magnífica Love Actually al principio de la entrada, pero los mamones de la Universal no me dejan.

lunes, 22 de diciembre de 2008

San Clint Eastwood de Todos los Cineastas

Después de una racha de películas mediocres o normalitas, aquí llega el tito Clint Eastwood para hacernos recordar el por qué seguimos yendo a las salas de cine, pagando religiosamente mil pesetas de las de antes y gastar un par de horas de nuestra vida en una historia.

Viendo el tráiler de El intercambio dirás: Hostia, un telefilme. De hecho, el planteamiento del guión es de telefilme de Antena 3 por la tarde: Drama a lágrima viva y a cascoporro.

Pero, ¿qué pasa al final? Que Clint Eastwood es tan jodidamente bueno contando historias que da igual si el guión sea de telefilme. Como dice un colega de foreo: el chiste tendrá gracia si el que lo cuenta la tiene contándolo. Las películas son de su director. Por muy buenos que sean un guionista y su libreto, siempre habrá un director mediocre que puede joder la marrana. Pero, por muy corriente que pueda llegar a ser un guionista y su libreto, siempre puede haber un director que todo lo que toca lo convertirá en oro, y uno de esos directores es Clint Eastwood. Es un hecho, una certeza matemática, y este hombre nos lo ha demostrado una vez más.

Todo se contagia, y vemos a un reparto en estado absoluto de gracia. Quizás los críos que hacen aparición puedan ser mejorables, pero eh, la he visto doblada, así que no me atrevería a crucificarlos en el acto. Pero sí que me atrevería a endosiar a una Angelina Jolie (a ella va dedicadísima la imagen que abre la entrada) dirigida de forma excelente. Su interpretación es maravillosa, y su personaje nos conmueve no sólo ya por el trauma que pasa, sino por su forma de ser y actuar. Y además, nos lo creemos. Nominación al Oscar no sólo ya para ella, sino también para Eastwood a la mejor realización por dirigirla de forma tan magistral.

Sin embargo, no todo iba a ser maravilloso. El intercambio bajo mi punto de vista sufre de problemas en el montaje que pasan factura durante el visionado y en su posterior valoración (ejemplo de ésto es mi nota, que ha evolucionado de un 7.25 al 8 en tres días, después de haberla digerido bien). Existen ciertos planos, ciertos momentos que no deberían de haber estado para hacer más digeribles algunas secuencias dramáticas. Estos problemas se acumulan para más inri en la parte final de la cinta, haciéndola parecer eterna para los más impacientes, con un par de escenas que deberían de haber sido incluídas como contenido adicional eliminado en el DVD/Blu-Ray.

Pero los que tengan paciencia tendrán su recompensa. El intercambio es una exhibición maravillosa de buen cine, del clásico (como muy bien indica el logo antiguo de la Universal Pictures que abre la película), del que se deja de gilipolleces y nos cuenta una historia sin tapujos y como nos la tienen que contar, con encuadres perfectos y una ambientación de época para chuparse los dedos. Es un drama como la copa de un pino interpretado con mimo y oficio, y un thriller que, de haber pulido ese montaje final un poquitín, de bien seguro que estaría codeándose entre los considerados de culto ahora mismo.

Aunque tiempo al tiempo. Los caminos del Señor son inescrutables.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Strawberry Fields Forever, segunda parte

Al día siguiente nos levantamos sobre las nueve de la mañana para ir a ver al menos el centro de la ciudad a la luz del día. Teníamos medio día para ver lo que podíamos, así que nos pusimos en marcha lo más rápido posible y abandonamos ese antro donde dormimos en dirección a la parada del bus. Allí nos cagamos en todo porque al parecer los domingos el bus pasa cada hora, y estuvimos como tres cuartos de hora allí plantados, con la humedad pegándonos hostias por todas partes, y desayunando lo que habíamos comprado previamente en un LIDL que vimos de camino.
Tras mucho esperar, cogimos el dichoso bus y llegamos al centro. Menudo contraste con el barrio de pobretones de donde veníamos. Edificios fotografiables allá por donde íbamos y un ambiente muy cívico. Estuvimos como un cuarto de hora por la zona de la estación de ferrocarriles principal de la ciudad, hasta que avistamos lo que parecía ser la catedral al final de una larrrrga calle comercial, y allí que nos dirigimos.

De camino nos topamos con una tiendecilla friki muy molona donde vendían comics, mangas y merchandising de todo tipo. Flipé con los formatos con que se editaban allí los mangas, y flipé aún más porque vi camisetas del Joker de The Dark Knight. No hace falta decir que me compré una...
Llegamos a donde la presunta catedral y nos quedamos con cara de bledos después de hacer muchas fotos porque nos dimos cuenta de que, aquello, no era la catedral. Era una iglesia muy mona y tal, pero la catedral, como que no. Andamos unos metros y nos cagamos en María Jímenez al ver la catedral de verdad en la lejanía (como es tan retorcidamente alta). Sudamos porque no teníamos tiempo de ir a por ella (ya era la una) y nos metimos en una calle comercial muy maja, con callejuelas typical brit y algunas cafeterías y librerías adorables con dependientas adorables. Nos metimos en otra calle comercial que era similar al Portal de l'Àngel de Barcelona, pero como cuatro veces más grande y mejor. Allí encontré una tienda de ocio y me compré el pack Blu-Ray de Batman Begins y The Dark Knight por sólo 29 libras (31 euros, cuando aquí cuesta 42), con los mismos discos y contenidos que aquí se venderían dos días después.

Tras disfrutar del ambiente del centro de Liverpool de día (en contraste con el día anterior) y del ambiente navideño que allí se respiraba (como muy de pueblo), decidimos que si queríamos estar a las tres en el aeropuerto, ya iba siendo hora de ir a comer algo.

Como en el día anterior nos limitamos a alimentarnos a base de McDonald's y Burger King, nos fuimos a una pizzería muy refinada (pero barata) que encontramos al lado de un restaurante español, nada más bajar del autobús. Comimos como cerdos de lo hambrientos que estábamos (de hambre y por comer COMIDA DE VERDAD), descansamos unos veinte minutos y, ahora sí, hacia el aeropuerto, donde haríamos cola durante una hora para conseguir los billetes, y donde soportaríamos unos controles mucho más bordes que los del Prat en Barcelona (alucinante que hicieran descalzarse a la peña).

Así como lo he contado podría parecer un día excesivamente sencillo, pero no lo fue en absoluto, ya que al ser poco tiempo disfrutamos todo lo que pudimos de la ciudad y de todo el ambiente, casi más que los que se tiran una semana allí. Además a mí respirar la ciudad (caminar por sus calles, entrar en sus tiendas...) me parece mucho más reconfortante e interesante que visitar todos los monumentos y/o lugares famosos. Así que me lo pasé pipa.

En definitiva, un fin de semana para recordar. Breve e intenso, pero muy divertido y con gente estimable.

Próximo destino: ¿París?

viernes, 19 de diciembre de 2008

Niñatos

El castigo venía apuntando maneras con una campaña de promoción impecable, de las que se ven muy pocas en este país con productos patrios. De esas que hacen subir el hype y decirte "Ay, pues vamos a sentarnos al sofá a verlo".

Pero al final, nada.

Realización pretenciosa, con planos fuera de lugar como si el dire estuviera fardando de coche nuevo, y un montaje un tanto desconcertante: esa banda sonora tan mal puesta en muchos planos, como si de un trabajo amateur de fin de carrera se tratase.

Qué interpretaciones más extrañas. Adultos bien, en su sitio. Críos no, para apalearles. Niñatos engreídos haciendo de niñatos engreídos no funciona, es como restar dos y dos. Además, con esas voces de actores de doblaje malo, así como muy exagerados y sobreactuados.
Es lo peor de los actores españoles, que 1.- o su dicción es una mierda, y 2.- o su dicción es la correcta pero quedan tan sobreactuados que no te los terminas de creer.

Todo así asá hasta llegar a ese final, donde te das cuenta de que has gastado cuatro horas de tu vida con un sketch de Muchachada Nui pasado por el filtro antenatresero.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Strawberry Fields Forever, primera parte

Eran las ocho y poco de la mañana cuando íbamos los cinco embutidos en el coche de la Jenny, histéricos y con un ataque de risa tonta, dirigiéndonos a la estación de tren para ir al Prat, y de allí al aeropuerto, con destino a Liverpool. Yo estaba nervioso, ya que era mi primer vuelo. Y a medida que iba pasando el tiempo, más nervioso me ponía. Cuando llegamos al aeropuerto y soportamos las tediosas colas de EasyJet, nos fuimos con el cohete en el culo hacia la terminal donde teníamos que ir.

Mi primer control en un aeropuerto. Ahí estaba. Venga a quitarse el abrigo, la mochila, el desodorante en bolsita transparente que estaba en la mochila, y el cinturón. Haciendo malabares entre la caja donde tenía que ir todo lo mencionado y los pantalones anchos que vestía para que no se me cayesen y me quedase en gayumbos, pasé el control con éxito y sin sustos. Quedaba oficialmente declarado no terrorista. Después del control, otra vez con el cohete en el culo para organizar nuestras cosas (a saber: ponerse el cinturón, meter las cosas en la mochila y coger el abrigo y la bufanda en menos de medio minuto) y salir pitando hacia la puerta de embarque, ya que llegábamos tarde. Al final agua de borrajas: son unos blandos estos de EasyJet. Mucho aviso para que al llegar aún no hubiera nadie embarcando. Total, casi diez minutos de espera para poder embarcar y... ay, ahí estaba el aparato. Ese condenado avión naranja y blanco con el que perdería mi virginidad aérea. Nuestras miradas se cruzaron, y cinco minutos después entré en sus entrañas. Me senté donde me tocó, con esas dos adorables criaturas que son la Jenny y la Patri, en plan rompecorazones powa, y hala.

Veinte minutos después, ya estábamos en el aire, con un Rafalet pendiente de cada sonido que hiciese el maldito avión y preguntando por ello a sus amigas. "Fsssst!" "¿QUÉ es eso?" "Fshhhhfoa!" "Ay Cristo, ¿y ESO?". Pero sobreviví a todo ello. Y a las presiones, y al aterrizaje, que casi me cago encima cuando las ruedas tocan la pista.

En el avión había una azafata que era una vikinga. Pelirroja y corpulenta, se llamaba Jo, y a mí me conquistó.

Al bajar del avión, tuve mi minuto de gloria. Eso de bajar las escaleras y tocar tierra es lo más glamouroso que he hecho en mi vida. Sólo me faltaba alguien que me diera un ramo de flores al llegar abajo, y luego besar el suelo como lo hacía Juan Pablo II. Pero no. Salimos los últimos del avión con todo el morro del mundo, saltando, brincando y chillando nerviosos perdidos porque ya estábamos en Liverpool. Y se notaba en el ambiente.

Tras MEAR quedarnos a gusto en los lavabos del aeropuerto John Lennon, nos quedamos plantados ahí en medio con cara de "¿Y ahora QUÉ?". "¡Buses!" alguien exclamó. Ah claro, que tenemos que llegar a la ciudad y encontrar el hostal donde dormiríamos. En fin, que fuimos a un panel donde habían mil folletos, cogimos un par de mapas y no nos aclaramos. Fuimos al tenderete de Información y nos atendió una señora muy maja con acento adorable que nos lo explicó todo en un inglés claro cristalino, y tras apoquinar SEIS LIBRAS por DOS billetes de bus que nos valían para los viajes que nos daba la gana para los dos días que estaríamos allí, salimos, nos hicimos un par de fotos monguis en un Yellow Submarine que había fuera del airport, y cogimos el bus.

Aluciné al ver al conductor encerrado en una cabina. Y mi culo alucinó más al sentarse en los asientos de autobús más blandos y cómodos donde me he sentado jamás. Tras llegar a nosédónde y coger otro bus noséporqué, nos bajamos en una parada cerca de Kensington Road, para buscar el hostal. Como teníamos más hambre que Kunta Kinte entramos en un McDonald's que había allí, y aquello fue lo más. A mí como no me gustan las hamburguesas, pues pedí una de patatas y dos cajitas de nuggets. No sé cómo entendió el chico de la caja lo que le pedí, pero me puso una de patatas, una de nuggets, y una agua. Como me dio corte, me aparté a un lado, mientras escuchaba a la Jenny hacer el camelo ("Who's next?" "I" xD). Como seguían faltando cosas, fuimos a reclamar y alejop, nos dieron una más de nuggets, dos bolsas de patatas y un agua más de la cuenta. Tralará.

Unas cuantas patatas fritas de forma extraña (a saber qué aceite utilizan allí) y una docena de nuggets después, nos fuimos en búsqueda del hostal Inn Confort. Nos perdimos un poco, pero al final acabamos encontrando... la calle, porque llegamos a donde se suponía que estaba el hostal, pero no había indicios de nada. Estaba el edificio que vimos por Internet, y había un folio cutre hecho con Word donde ponía "Inn Confort Reception" señalando a ningún lugar. Allí coincidimos con dos chicos italianos de nuestra misma edad, Ricardo y Valerio, muy majetes. Hablando en italiano ellos, nosotros en castellano, y chapurreando el inglés todos, nos entendíamos a la perfección. El caso es que acabamos picando en unos porteros automáticos que habían allí, a ver qué pasaba. No sucedía nada, y a cada segundo que pasaba nuestros ojetes se contraían de forma más y más dramática. Al final acabó saliendo un tio de un balcón, justo un par de pisos encima de nosotros, y soltó noséqué en un inglés casi inentendible por culpa del acento local.

El tio terminó siendo uno de los responsables de Inn Confort, y nos indicó que entráramos y subiéramos hasta la puerta 4. Desde luego, una recepción un tanto peculiar, esto de atender a la peña desde el balcón y a grito pelao...

Seguimos sus indicaciones y nos encontramos con lo que temíamos nada más ver el barrio donde estaba el hostal: un cuchitril. El sitio consistía en un apartamento con seis habitaciones libres, dos cuartos de baño y una sala de estar, con tele y todo. ¿Inconvenientes? Salvo las sábanas limpias que nos dieron EN MANO nada más pagar (30 € que desde luego no eran representativos), limpieza cero. ¿Barrer y fregar el suelo y sobretodo el cuarto de baño? ¡Para qué! Calefacción al mínimo, y ninguna decoración en el dormitorio. Todo cutre de cojones y con una sensación de inseguridad que aumentaba por momentos. Pero bueno, para una noche corta que pasaríamos, hicimos tripas corazón.
Después de hacernos la cama y organizarnos, nos fuimos con los italianos hacia la parada de bus más cercana, para irnos a Mathew Street: la cuna de Los Beatles. Tras compartir autobús con un porrón de hinchas del Liverpool FC que en ese momento salían del estadio de Anfield, nos bajamos en lo que parecía ser el centro. Cuatro miraditas al mapa, y ya estábamos en Mathew Street, viendo todos los pubs y clubs que alegraban la tarde-noche liverpuliana. Porque una cosa tenéis que saber... allí, a las cuatro, YA es de noche. Y el ir de fiesta empieza poco después.

Total, nos hicimos un par de fotos en las fachadas más míticas, y decidimos entrar en The Cavern Pub. Birra, marcha y música en directo. No podía ser todo más genialísimo. Allí estaban tocando un grupo que nadie sabía cómo se llamaba, pero que era muy grande. Tres hombres entrados en edad tocando buen Rock & Roll, y bien.
Lo que iba a ser echar un vistazo se convirtió en una hora o más de disfrute musical y social. Allí pude observar lo bien que se lo sabían montar los liverpulianos para irse de fiesta y disfrutar de una noche agradable. Gente muy adorable, sin ninguna duda. Mientras que allí disfrutan con música en directo y una buena birra, aquí tenemos Física o Química.
Después del mini concierto tocó ir a algún club, y qué mejor que el hermano mayor del local donde acabábamos de estar: The Cavern Club. Legendario local donde los haya, su nombre lo dice todo. Una caverna donde poder beber, bailar y pasarlo bien. Estuvimos un par de horas bebiendo y bailando más buena música, y flipando con la peña que empezaba a desfilar. Al salir, flipamos más aún. Llovía a cántaros y hacía un frío que se te metían en los huesos. Pero eh, todas las féminas vestidas únicamente con vestidos cortos, e incluso algún que otro chico con camisa de manga corta o tirantes. Mientras, nosotros con gorro, bufanda, guantes y abrigo. Una estampa cuanto menos graciosa.

Tras casi dos horas de búsqueda de taxis, desistimos de ello y nos fuimos a buscar algún autobús nocturno muy a nuestro pesar, porque a saber la fauna que nos encontraríamos. Al llegar al, errr, ¿hostal?, ¿hostal-apartamento-sin-barrer?, pues nos pusimos a sobar como pudimos en esa cama hecha a base de ladrillos.

Nos esperaba un medio día (porque a las tres nos teníamos que ir ya al aeropuerto) para ver... el resto de la ciudad xD.

martes, 16 de diciembre de 2008

Una verdad incómoda 3: Keanu Barada Nikto

Niños, niñas, monos, leopardos y culebras, ¡ya estoy aquí! Llegué el domingo por la noche, pero la vagancia ha sido notoria y no me he puesto a escribir esta entrada hasta ahora.

Todo ha ido la mar de bien. Ya estoy preparando una macro-entrada para contaros todas nuestras aventuras en Liverpool. Es tan larga y grande (la entrada, mal pensados) que creo que tendré que dividirla en dos para no mataros de una intoxicación de lectura.

Pero bueno, el caso que nos ocupa ahora es Ultimátum a la Tierra. Os aviso YA que va a ser una entrada llena de puñeterío, bilis y mala sangre. Para leer mi crítica seria y prestigiosa (jaja) podéis hacerlo aquí.

Emm, por dónde empiezo...

Mirad, la primera media hora fue todo lo que me esperaba y más, en plan positivo. La película estaba siendo una adaptación cojonuda del clásico de Robert Wise a nuestro tiempo, pese a las concesiones "blockbusteriles" de turno. Diseño artístico bueno y guión y dirección en su sitio.

Pero AY.

Tras la fuga de Klaatu todo se va a tomar viento. Inexplicablemente el ultimátum que da título a la película se lo pasan por el forro de los cataplines, y nos empiezan a cebar a tópicos y clichés de las pelis de invasiones alienígenas de siempre: cazas volando a toda leche, subtramas militares que nos importan un bledo y EH, que los aliens sólo conozcan Manhattan.

Mientras yo me quedaba a cuadros por lo que estaba haciendo Scott Derrickson (El exorcismo de Emily Rose me encantó), el guionista, la Fox y la perra que los parió a todos, delante de mí pasaban escenas que no aportaban un pincho moruno a la trama, una violación ensangrentada y digital del mítico Gort con cierto regustillo a La Momia, un Klaatu subnormal perdido (aquí el Keanu Reeves está en su salsa), la Jennifer Connelly y la Kathy Bates con el piloto automático encendido durante toda la trama, y el niñato de mierda (pero, pero, ¿habéis visto qué PELOS de CANICHE?) del Will Smith dando por culo todo el rato con sus tonterías, en un vano y gilipollesco intento del guionista de jugar a los personajes hechos metáforas de la Humanidad.

Todo una farsa, ¿y al final para qué? Para un clímax final sosísimo y una película que nos viene a contar lo mismo que El incidente. Cambiemos a las plantas por Keanu Reeves y un Gort convertido en una nube de insectos que se lo comen todo como la Edurne, y tenemos Ultimátum a la Tierra 2008.

No sé ni por qué le doy un 4. Supongo que por esa media hora de esperanza gozando de hasta esos momentos la mejor adaptación posible. Pero nada, la Fox tiende a mandarlo todo a la mierda por puro placer.

La de la foto sí que molaba mil.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Lucy in the Sky with Diamonds

A la hora en que será publicada esta entrada, aquí el menda estará despegando desde el Aeropuerto de El Prat rumbo al Reino Unido, concretamente a Liverpool.

¿Objetivo del viaje? Hacer algo diferente en un fin de semana con los amigotes, para ir variando un poquito, y qué coño, viajar, que es algo que me gusta mucho. Además, así conozco de una vez por todas Inglaterra, que ya me tenía encuriosido desde hacía tiempo (aunque el recopetín vendrá cuando vaya a Londres, claro).

No sé qué haré ni cómo, básicamente porque estaré un día: nos vamos de allí el domingo al mediodía xD. Así, en plan relámpago, en plan Flash Gordon. Pero es lo que tiene la juventud.

Cuando vuelva (el domingo por la noche ya estaré aquí xDD) prometo entrada comentando la aventura, con fotos y todo. ;P

Os anticipo también que para mi vuelta os espera una crítica ultra destroyer del "remake" de Ultimátum a la Tierra, que acabo de ver. Con tacos y todo. Será lo más.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Ay, que me va a dar algo (II)

Así debería ser Dragonball: La película según
los frikis inconformes de siempre

Hoy, DOS tráilers que han hecho que se me ponga la piel de gallina. Los dos los podéis ver en Cinefilo.es, y son los de Terminator Salvation y Dragonball Evolution.

Pero... ¿Dragonball Evolution?

Sí hijos sí, parece que le han cambiado el título a la live action de Dragon Ball que la Fox está preparando para abril, ésta vez por uno más acertado, bajo mi punto de vista, ya que así encaja más en su rollo de adaptación libre (porque ES ESO, queridos).

Y bueno, pese al look raro (fx como muy cartoon-izados, ¿no?), a mí me ha gustado y me ha dado la sensación de que me lo voy a pasar pipa en el cine. Discutir sobre su calidad, bueno, de eso ya habrá tiempo cuando se estrene, pero desde luego no seré yo quién prejuzgue esta película por las mil pijerías otaku-nostálgicas de siempre.

Porque de eso se trata: la puta nostalgia. Si no, que alguien me diga que será por su calidad, que me voy a reír un poquito.

El otro como ya he dicho es el de Terminator Salvation, que pinta mejor y es la pera limonera y sale Christian Bale poniendo su voz susurrante acojona-villanos de siempre. Aunque puede pasar de todo, porque el director es ni más ni menos que McG... el de Los ángeles de Charlie... y bueno, eso.

Ay qué jodidamente grande será 2009 cinematográfica y palomiteramente hablando, caramba.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Ay, que me va a dar algo


Los que me seguís desde el principio en este rincón de la blogosfera, y los que me conocéis personalmente, sabéis que soy un fanático de Fullmetal Alchemist.

El anime me fascinó en su momento; la película me decepcionó después del nivelazo en todos los sentidos que mantenía el anime; y el manga me está pareciendo uno de los mejores de la historia.

Cuando leí, hace ya un tiempo, que se tenía intención de realizar un remake del anime, siguiendo estrictamente, ésta vez sí, la historia original del manga, mis antenas se desplegaron y mi sentido arácnido se puso alerta.

Es por todo ello que casi me da un infarto al ver en Ramen Para Dos la primera promo del remake del anime, la cual podéis ver en esta misma entrada, o nada más entrar en la web oficial. Al parecer de momento se llamará igual, Fullmetal Alchemist, y tiene previsto su estreno en abril de 2009, mes en el cual se podrá oír por toda la península mi estruendoso grito provocado por el orgasmo que me va a dar al empezar la serie de nuevo: técnica y agumentalmente más y mejor... ¡y en formato panorámico!

domingo, 7 de diciembre de 2008

A Disney se le empieza a ver buena cara

Es un hecho irrefutable que los estudios Disney han estado enfermos. Y me refiero al apartado del largometraje, porque en lo que es televisión en general, es un terreno demasiado sidoso como para volver a entrar. Pero sí, la Disney no ha dado casi ni una desdeeeee... ¿Tarzán? Aquél fue su último gran éxito en el cual atinaron en todos los aspectos: su último gran éxito de calidad. Significó el punto y final a su segunda edad dorada, que comprende desde La Sirenita hasta la antes mencionada.

Después, salvo la agradable Lilo & Stitch, empezaron con anécdotas que no interesaron ni siguen sin interesar a nadie, tipo Atlantis: El imperio perdido o El planeta del tesoro, hasta llegar a su decadencia más decadente con Zafarrancho en el rancho (su última película en dos dimensiones hasta que se estrene The Princess & The Frog), y la jodida basura que no sirve ni para entretenimiento infantil que es Chicken Little. Todas estas obras fueron obviamente ensombrecidas por la envidiable filmografía de Pixar Animation Studios. Excelentes películas en su mayoría que si no fuera por ellas, y por los ingresos que genera el merchandising (resorts incluídos) y la sobreexplotación de sus clásicos más tradicionales, Disney estaría ahora mismo agonizando en la UVI. Que Disney no se fuese a la mierda también tuvo que ver la compra de Pixar por su parte, aunque las circunstancias inviten a pensar que fuese Pixar quien compro a Disney...

EL CASO ES QUE después de unos cuantos años sin dar un palo al agua por sí sola, parece que la sangre nueva y fresca inyectada por John Lasseter y por el equipo de Pixar en general, comienza a dar sus frutos. Ya se empezó a ver en la muy grata sorpresa que me dieron con Descubriendo a los Robinsons, y con Bolt, pese a que los resultados finales en el apartado argumental no me han acabado de convencer, se confirma.

En Bolt, a la Disney se le empieza a ver una cara mejor que la de antes con el gripazo que había cogido. La cosa se empieza a animar, y ya se la ve ágil en lo mejor que sabe hacer: vender fantasía.
Se ve en el apartado técnico, con un buen montaje, sobretodo en secuencias de acción, y manteniendo el ritmo en todo momento, sin caer en la monotonía y sin producir ni un mínimo de sopor, pese a los tópicos y a los clichés.
Se ve en lo artístico, con un diseño de personajes por fin imaginativos, carismáticos y que no caigan, a la larga, gordos; uno se acaba encariñando de ellos y, lo más importante: te entran ganas de comprar sus peluches al acabar la película. También en escenarios y paisajes, con planos realmente bonitos (al loro con ese viaje en tren, cuando la única canción de la película).

Es una lástima que en el terreno argumental resbale bastante, ya que estamos ante una mezcla descarada entre El show de Truman, la saga Toy Story (hay una escena calcada de Toy Story 2, concretamente cuando Jessy -y no me penséis mal, mentes sucias- se abre totalmente a Woody) y De vuelta a casa: Un viaje increíble (que, ironías de la vida, también es de la Disney...). Pero descarada. La trama es básicamente lo que obtendrías mezclando estas películas, y claro, salvo alguna que otra escena aislada donde los personajes hacen de las suyas donde no hagan avanzar el hilo principal (otro error), pues suena a ya visto por todos sus poros.

Aún y así, es una película entretenida, divertida y muy maja, con la suficiente personalidad propia como para salvarla de la quema. Muy bien animada, sobretodo, ya que la Disney con el 3D siempre flojeaba bastante, como si tuviese un complejo de inferioridad alarmante ante las proezas de Pixar. Y eh, sobretodo, que vuelva a haber mensaje del tradicional. Que puede ser lo más cursi que os echéis en cara, pero al menos tiene contenido, chicha: un cometido; no como vacueces (esta palabra creo que me la acabo de sacar de la manga) basadas en el caca-culo-pedo-pis+eructo como Shrek 2 y 3 yyyyy... Madagascar 2. Que sí, muy divertida e incluso algo mordaz, eh, pero más hueca que la cabeza de Magdalena Álvarez.

Ya tiene mérito, además, que no se me acabe haciendo cansina una "road movie", género que detesto, no con toda mi alma, pero por ahí va la cosa.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Premio Symbelmine

La majísima criatura responsable del blog Miya in Wonderland, osea, Miya, me ha dado otro premiote para la saca. Esta vez ha caído el premio Symbelmine, un premio con nombre de dentífrico y analgésico a la vez, y con un aspecto un tanto desconcertante: un casco de un soldado de Gondor (si me equivoco, que será lo más probable, corrígeme Dani) encima de un fondo de flores. Mmm, pues bueno, la intención es lo que cuenta, supongo.

Pues eso, agradecerle MUCHO el premio a Miya-chan y... ah coño, que hay que poner las reglas de rutina. Si no fuera por el apuntador...
  1. Elegir 7 blogs o sitios de Internet que por su calidad, su afinidad o cualquier razón hayan conseguido establecer un vínculo que desees reforzar y premiar, y enlazarlos en el post escrito.
  2. Escribir un post mostrando el premio, citar el nombre del blog o web que te lo regala y notificar a tus elegidos con un comentario.
  3. Opcional: Exhibir el Premio en tu blog.
¡Siete bloooooogs o webs! Nos hemos vuelto locos. La calidad no abunda, eso es ley, pero bueno, habrá que hacer un esfuerzo... ¿De verdad hay que dar razones? Es que a mí esto de hacerme la pelota como que no me sale muy bien.

Uff sí, Rafa, el esfuerzo. Venga va, que acabas de ver Kung Fu Panda, no puede ser taaan difícil...
  • ¡Miya! Es que tenemos un feedback de esos que, ay, hace chiribitas. La lástima es que tenga novio. Jaja, just kidding.
  • ¡Dani! ¿Pero cómo no se lo voy a dar si es una ricura de blogger que me ofrece unos de los mejores minutos de blogo-lectura del día?
  • ¡Naranjito! Porque acaba de cumplir 19 añazos, hala.
  • ¡Montse Akane! Porque es de lo bueno lo mejor, y de lo bueno lo superior. Qualité enchanté, que no sé qué significará pero queda muy bien para decir que algo está muy bien.
Ay Santo José, ahora vendrían webs, ¿no? Pues no me da la gana, sigo con los blogs.
  • ¡Reich! Porque ella lo vale, y porque después me lo paga con carne.
  • ¡Xesu! Porque me encanta y tiene unos gustos y un criterio que me recuerdan mucho a mí.
  • ¡Álvaro! Pero, ¿cuántas veces tengo que decir lo que me gusta este blog? ¡Actualiza más a menudo o te denundio por no rotular en catalán!
Y hasta aquí el pescao vendido. :P

viernes, 5 de diciembre de 2008

Flipando con los cástings de 'Fama: A bailar'

Acabo de flipar un poco viendo los cástings de Fama: A bailar ahora mismito. A ver, antes que nada, decir que yo no veo ese programa, básicamente porque me parece cutre de narices técnicamente. Aunque el mundo del baile me la resbale bastante (no aguanto ese buen rollo tan postizo y recalcitrante cual suero de yogur que se deja ver en el programa), la idea está bien, pero el diseño de producción está más obsoleto que la paloma mensajera. Lo que pasa es que, aunque a veces me gustaría hacerlo, no puedo obligar a que mi hermana no vea por la tele lo que le gusta, claro.

El caso es que se han presentado unos cuantos tios cachas y supuestamente de buen ver, con tabletones y tal, vestiditos a la moda, "majos" y simpaticones. Pero, ¡ah!, ahora es cuando entra la directora de la academia y les dice que se desnuden de cintura para arriba, que así el cásting será más "interesante". Total, que los pimpollos lo hacen, hacen un poco el saltimbanqui, y luego les dicen que el cásting hubiera sido "diferente" con camiseta.

¡Ah! ¿Qué hubiera pasado si esto fuera al revés? Si la directora fuera director, y los bailarines de buen ver, bailarinas de buen ver. Probablemente la situación y el pollo que se hubiera montado sería aún más "interesante": El director se tendría que comprar un paraguas del tamaño de una plaza de toros del chaparrón de acusaciones de machismo que se le vendría encima. Las bailarinas tendrían que emigrar a otro país porque en toda España se las conocería como a "Las zorras de Fama", y Cuatro se llevaría una demanda por parte de la Asociación de Feministas Españolas (o como se llame), después de que éstas se hubiesen paseado por todos los magazines matinales de la televisión para hacer lo único que saben hacer: quejarse.

Curiosonamente divertida esta, nuestra sociedad.

martes, 2 de diciembre de 2008

12 meses, 12 portadas: 5º aniversario de 'El Retorno del Rey'

Discrepo con Madonna. El tiempo, realmente, no va "pasando despacico", como dice en su canción "Hung up". El tiempo pasa tan puñeteramente deprisa que da miedo. A mí, me hace cagarme en los pantalones.

Este mes hará CINCO AÑOS de una de las experiencias cinematográficas más emocionantes y especiales que he vivido en mi vida: el estreno de El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey.

Ojo, para discrepadores: NO estoy diciendo la mejor película que he visto en mi vida (ni de muuuuy lejos), sino la mejor experiencia que he vivido en una sala de cine, por emoción, por hype y por el feeling y la simbiosis entre película y sala. En tres horas ni un susurro, ni nadie que se levantara para ir a mear, ni nada por el estilo. La mirada del público sólo tenía una dirección: la pantalla; y un objetivo: entregarse a la historia. El silencio absoluto durante la proyección, y el aplauso unánime al final, fruto de el perfecto clímax de una trilogía, lo delataba.

Fue el resultado de un trabajo bien hecho a lo largo de toda una década, pero sobretodo de aquellos tres últimos años. De aquellas tres últimas y apasionantes navidades. Porque durante tres años, la Navidad era sinónimo de El Señor de los Anillos, y es a ese sinónimo al que le dedico la portada del blog de este mes. A esas ganas de ir al cine cada mediados de diciembre para seguir disfrutando de las aventuras en la Tierra Media.

Quién sabe si dentro de un par de años, Guillermo del Toro consiga lograr la misma conexión con sus dos películas de El Hobbit. El tiempo y el público dirán.

También quiero dedicarle la portada a alguien que, hoy, precisamente, hace también cinco años que se fue. Un saludo chorra de esos que hacíamos con la mano, allá donde estés.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Rafalet iPhoneado

Esta mañana me dirigía con temor a mi destino: el Calbet de Viladecans. Allí me tenían reservado un iPhone 3G negro de 8GB. Me dijeron que me pasara sobre las diez y media de la mañana, puntual puntual, porque llegarían muy poquitas unidades. Así que allí estaba, yendo hacia la tienda, imaginándome que tal vez me tendría que venir de vuelta, no porque se les hubieran agotado los iPhone, ya que me lo guardaban, sino porque eran capaces de no haberlos traído.

El caso es que al final no ha sido así, y todo ha ido más o menos como la seda. He estado allí más de media hora, ya que cuando he llegado, la chica que se encargaba del asunto había salido un momento. Como si tuviésemos telepatía, regresó un par de minutos después de haber llegado yo, y nos pusimos manos a la obra.

Hostia, qué mal suena esa frase. Mejor será "y procedimos a darme de alta y a activar el iPhone".

Sí, mucho mejor.

Después de casi veinticinco minutos de activación del iPhone, en los cuales casi me salen canas, pagué los 146 euros que me costaba el teléfono (nada, pero que nada nada mal) y me fui escopeteao de allí para llegar lo antes posible a casa, más que nada porque:
  1. tenía unas ganas TREMENDAS de probarlo y...
  2. estaba (y sigo estando) muy sopas y con posibilidad de fiebre xDD
Al llegar a casa, bueno, las pruebas de rigor, y tal.

La verdad es que el aparato me ha gustado mucho; estoy muy contento con él. Es muy cómodo en la mano, aunque mi pulgar no está acostumbrado a eso de la pantalla táctil, ya que se me duerme el muy joío xD. No he tenido problema alguno de software ni demás percances raros; todo va fluído como lo maldita seda.

La única pega que le veo es el altavoz + el volumen del tono tanto de llamada como de mensaje. Es jodida y desesperadamente bajo, y además la calidad del sonido deja mucho que desear.

Y eso es todo lo que le saco de malo. La incapacidad (más que nada por software) de mandar mensajes multimedia y de intercambio de archivos por bluetooth, me lo compensa DE SOBRAS el tener Internet 3G, la aplicación del Facebook que me he bajado, y la posibilidad de mandar y recibir correo electrónico.

A ver si mañana subo alguna foto mía con el bicho, como lo hizo Dani en su día. ^.^