26 de mayo de 2009

Petardos

Se acerca San Juan, y aunque aún falte un mes, en la plazoleta de debajo de mi casa (sí, aquella, la de las madres que se sientan a sudar el coño mientras engordan cada vez más, pierden cada vez más su sentido del estilismo, y sus hijos dan por culo al resto de los vecinos) ya empiezo a notarlo, a oírlo, a olerlo. Los estruendos entran por las ventanas de mi casa, cuyas mosquiteras de color verde, castigadas por los pelotazos que dan los hijos de la gran puta (dicho con toda la intención) de los críos que juegan en la plaza (que resulta que son los mismos que tiran los petardos), se ven traspasadas por el efímero olor a pólvora.

Petardos, truenos, bombetas y demás artículos con forma de churro o testículo de mona que nunca llegaré a comprender.

Entenderé, por otra parte, los fuegos artificiales y toda pirotecnia relacionada que signifique un regalo para la vista y/o una señal de que alguien, en algún lugar cercano, está de festejo (los típicos cohetes que oyes mientras tú haces la cena y algún equipo de fútbol gana una copa de whathever-what).

Pero jamás de los jamases me entrará en la cabeza ni veré la santa gracia de pagar por algo a lo que prendes fuego, lo tiras al suelo y, simplemente, peta. Sin más y siguiente, que aún tengo diez euros que evaporar. Pum, pam, o la onomatopeya que más se le parezca. Lo único que aportan a la humanidad son unos parpadeos más de la cuenta en la estadísticas sobre cuánto puede parpadear un ser humano a lo largo de su vida, tocar los cojones al personal y, con un poco de suerte, la amputación de algún miembro.

Pero en fin, siempre consideraré mejor una tarde de pequeñas explosiones cada X segundos, aunque me parezca algo tan absurdo como comprarse mangas en japonés, que una tarde entera con la discografía de Melendi en repeat hasta las nueve de la noche. ¿Verdad vecinas?

6 comentarios:

  1. Comprarse mangas en japonés no es tan absurdo... al menos para mi! Lo de Melendi es otra cosa xD

    Odio los petardos con toda mi alma, estamos en el mismo barco. Aggg!!

    ResponderSuprimir
  2. Jajaja lo sé Dani, sólo era un guiño puñetero xD.

    ResponderSuprimir
  3. Chico, totalmente de acuerdo. Odio a muerte los petardos. Gastarse dinero en algo que peta y se acabó lo veo tonto, tonto, tonto...

    ResponderSuprimir
  4. Pues para quemar cosas, prefiero quemar manga en japonés, que sale más barato y molesta menos xD

    ResponderSuprimir
  5. Supongo y deduzco que, al día siguiente, estos chavales (o sus madres) salen con la escoba a barrer los restos de los petardazos para que la plaza no quede sucia, ¿no?

    Lo imaginaba.

    ResponderSuprimir
  6. A mi tampoco me gustan los petardos, además a las mascotas les afectan mucho más que a nosotros, el gato de mi madre se muere de miedo el pobre cada vez que es fin de año o juega un Madrid-Barça.

    ResponderSuprimir

Recuerda que un blog vive gracias a tus comentarios. :)