El tiempo pasa a una velocidad de vértigo, sensación que se ve acentuada con la edad. Las horas, los días y los meses parecen pasar delante de uno en fast-forward sin piedad alguna, como si un ente burlón estuviera jugando con tu vida con un mando a distancia.
Hoy hace cinco años empecé mi particular aventura en el mundo de los blogs. Hoy hace cinco años que veía a los blogs como algo extraño, como un nuevo universo que explorar. Hasta entonces todo eran webs, foros y chats, y un rincón propio donde poder escribir lo que te diera la gana era algo tremendo y especial.
Ahora, el universo de la red ha cuadruplicado sus posibilidades. Los blogs inauguraron la era “Internet 2.0”: las barreras se rompían y el mundo podía interactuar consigo mismo mandando a tomar viento la linealidad. Y la evolución, gracias a las redes sociales, sigue su curso, hacia un horizonte repleto de nuevas (o recicladas) experiencias, persiguiendo un solo y básico objetivo: comunicarse.
Este blog también ha sido testigo de la evolución de la red. Si su diseño pudiera hablar estoy seguro que estaríamos aquí varios días escuchándole contar batallitas. Pero él también ha tenido su propia evolución, cogida de la mano de un servidor. Aquí tenéis cinco años de mi vida, de mis gustos y de mis manías. Cinco años en los que os he contado mis cosas, o simplemente comentado la actualidad más puntera. Cinco años de critiqueo y de palabrería, en los que habéis sido testigos de cómo he ido creciendo a lo largo de más de mil entradas.
Sólo espero que estéis aquí otros cinco años más. Porque sin lectores, sin gente que me siga, que me comente y que a veces me pueda poner verde, esto sería un rollo patatero.
1.823 gracias a todos.
Hoy hace cinco años empecé mi particular aventura en el mundo de los blogs. Hoy hace cinco años que veía a los blogs como algo extraño, como un nuevo universo que explorar. Hasta entonces todo eran webs, foros y chats, y un rincón propio donde poder escribir lo que te diera la gana era algo tremendo y especial.
Ahora, el universo de la red ha cuadruplicado sus posibilidades. Los blogs inauguraron la era “Internet 2.0”: las barreras se rompían y el mundo podía interactuar consigo mismo mandando a tomar viento la linealidad. Y la evolución, gracias a las redes sociales, sigue su curso, hacia un horizonte repleto de nuevas (o recicladas) experiencias, persiguiendo un solo y básico objetivo: comunicarse.
Este blog también ha sido testigo de la evolución de la red. Si su diseño pudiera hablar estoy seguro que estaríamos aquí varios días escuchándole contar batallitas. Pero él también ha tenido su propia evolución, cogida de la mano de un servidor. Aquí tenéis cinco años de mi vida, de mis gustos y de mis manías. Cinco años en los que os he contado mis cosas, o simplemente comentado la actualidad más puntera. Cinco años de critiqueo y de palabrería, en los que habéis sido testigos de cómo he ido creciendo a lo largo de más de mil entradas.
Sólo espero que estéis aquí otros cinco años más. Porque sin lectores, sin gente que me siga, que me comente y que a veces me pueda poner verde, esto sería un rollo patatero.
1.823 gracias a todos.
12 comentarios:
Recuerda que un blog vive gracias a tus comentarios. :)