21 noviembre 2009

Sobre la saga Crepúsculo y la nueva película

Hará un tiempo apareció un vídeo hecho en clave de humor para promocionar un canal de música, el “Amo a Laura”, donde se hacía mofa de un modo de vida en particular y perfectamente respetable. Más recientemente, en la serie de televisión Física o química, hacía acto de presencia un personaje evangelista que creía en mantenerse virgen hasta el matrimonio. La serie lo trató con cierta dignidad durante su presentación, pero luego cayó en la auto parodia, en el “jijiji jajaja” del observar y cuestionar las creencias de alguien por tener la edad que se tiene sin haber follado, actitud innegablemente presente en este teatrillo de sociedad que tenemos montado.

Existe un anuncio de televisión con muchos años a sus espaldas en el que una mujer se pasa medio día cocinando para que el marido pueda tener la mejor cena que pueda imaginarse tras llegar del trabajo. La mujer muestra una actitud sumisa y esclava ante su marido, pero siempre positiva, pues en teoría ese es su deber; mientras que él está encantado de la vida, comprensivo y consciente ante el enorme trabajo que le ha dedicado su esposa. En una muestra de cariño, el marido le dedica una sonrisa a su mujer, y ésta le responde con otra, pensando que tanto esfuerzo había merecido la pena. Ante semejante exhibición de machismo pasivo, personalmente creo que la reacción general del que lo vea sería un rebufo de asco, pero comprendiendo que, sin duda, eran otros tiempos.

Todas estas situaciones me parecen realmente curiosas cuando actualmente se está ensalzando una saga como la de Crepúsculo. No soy capaz de comprender cuál es el motivo real del éxito de una serie de libros y películas tan conservadoramente rancias como mediocres y carentes de sustancia verdadera. Me pregunto dónde habrá quedado la capacidad de leer entre líneas e interpretar, de saber distinguir entre la calidad y la medianía. Tampoco puedo creerme que nadie sepa ver la explícita naturaleza mormona de la saga, algo que no debería extrañar debido a que Stephenie Meyer pertenece a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, congregación religiosa que por su nombre e ideología echará atrás a más de uno y de una. Pero, sin duda, es lo que tiene que la realidad no esté adornada de vampiros castos con los ojos dorados que brillan a la luz del sol (la idealización de lo luminoso, lo santo) y licántropos apuestos de tez oscura e ira fácil (lo propio con lo oscuro y profano, y por tanto infernal). El componente fantástico de la saga, que no es más que una excusa baratísima para disfrazar conflictos tan primigenios como redundantes, es prácticamente prostituido por Meyer para colarnos sus creencias: si Bella y Edward (que por cierto, apenas mantienen contacto físico) no realizan un determinado tipo de rito, es imposible que su amor pueda consumarse. Mientras eso no sucede, la tentación y el dolor físico son los protagonistas: la castidad es una gran losa que pesa hasta la extenuación, pero necesaria para alcanzar la culminación entre la unión de un hombre y una mujer y la formación de una familia, y por ende, la felicidad.

Mientras tanto, Bella es maltratada ferozmente. Es la celebración (o el colmo) de la auto destrucción de un individuo, de la puta cultura emo, y cómo no de la sumisión al hombre, algo que viniendo de una historia concebida en pleno siglo XXI me parece insultante. El personaje interpretado en las películas por Kristen Stewart es capaz de preferir estar depresiva durante meses, de auto inflingirse daños indeseables tanto físicos como psicológicos e incluso de dar su propia alma (o de vivir una no vida) por estar con Edward, un vampiro encarnado por un lumbreras (Robert Pattinson) que tiene el mismo talento interpretativo que una goma de borrar, y que desde luego no aporta ningún aliciente palpable para mantener una relación con él. Es el amor, dirán. Desde luego, el amor no hace que dejes tirada a tu chica en medio del bosque por ser un cobarde inmaduro que no es capaz ni de protegerla de cualquier adversidad. La actitud posterior de Bella con Jacob (jugar y tontear con él para que a la mínima de turno se vuelva a ir con el gusiluz vampiro), un chico majísimo e infinitamente más carismático que Edward y que sin duda podría darle una vida mejor, podría recogerse perfectamente como ejemplo destacado en la Guía Vital para Zorras, en el que me consta que se van añadiendo capítulos a medida que avanza la historia (o no historia). Sí, Bella es sin duda todo un modelo de chica a seguir. Aquella que, ya formalizado el matrimonio, no dudará en traerle todas las cervezas que plazcan a su marido, espachurrado en el sofá viendo el fútbol mientras se rasca la barriga cervecera y piensa en el sexo vacuo posterior; en el caso de ser un vampiro: mirando al horizonte con expresión de “me acabo de dar cuenta de que no me he lavado tras orinar” mientras le practican una felación; en el caso de ser español: pensarse en darle una bofetada día sí día no.

Respecto al sentido romántico, es cuanto menos sonrojante. El romanticismo verdadero (leed a Shakespeare, me cago en Dios) está ausente en todo momento, dando paso a la bobaliconería de todo a cien, de agenda de instituto, de niñata cursi que escribe su declaración de amor en una carta de olor citando canciones de Bom Bom Chip, Backstreet Boys y Jonas Brothers, con frases literales como “Tú eres mi mundo” o “Tú me haces respirar”. Siglos de historia, literatura y romanticismo para llegar a estos extremos tan facilotes como faltos de imaginación.

Luna Nueva, la película propiamente dicha, tampoco se queda atrás respecto al fenómeno en general. No puedo imaginarme cómo puede gustarle a alguien una película como ésta, tan detestable como insulsa, larguísima, lenta y aburrida y carente de clímax. Mientras que Crepúsculo se libraba de ello, Luna Nueva no puede remediar caer en el síndrome de la adaptación literaria fácil: que no pase nada.

Porque si una película empieza bien y acaba bien (o empieza mal y acaba mal) y no ha supuesto algo de lo que sus protagonistas puedan aprender, es que no ha pasado absolutamente nada.

Y esto ya no es cuestión de gustos, sino de pura matemática.

15 comentarios:

Judeau dijo...

Es preocupante que una historia de tan rancia moralina y de mensaje tan equivoco esté calando tan hondo. Realmente no entiendo como mujeres hechas y derechas y supuestamente liberadas(estamos hablando de 25-30 años)se dejen llevar por esta vacuidad. Y si ellas no pueden evitar caer ya ni te cuento la legión de niñas adolescentes de hormona fácil y entendedera corta. Emos si quieres llamarlas así pero no exlcusivamente ellas ya que se está creando todo un subgrupo de adolescentes romantibobas y mojabragas.Que por cierto, ya solo por polemizar, con lo indudablemente atractivo por fisico y personalidad que es Jacob(pasión, brutalidad,Naturaleza=malo), cómo cojones se puede uno enamorar del insulso Edward(Etereo, amor cortés y puro=bueno)?.
El amor duele, el amor lo puede todo, etc etc...pero la clara sumisión a la que se somete la protagonista no es, desde luego, ningún tipo de amor.
Y eso, como bien dices, es solo respecto a la historia en si. La adaptación cinematográfica es un ejemplo de como reyenar dos horas de video sin sentido y sin tensión dramática.
Un bodrio, en definitiva, cuyo éxito entre el sector menos lumbreras y más influenciable resulta, cuanto menos, alarmante.

Uzu dijo...

Personalmente, lo único bueno de los cuatro libros, es Jacob, el único personaje con personalidad. Además, una suficientemente definida como para tener carisma.

Uzu dijo...

p.d.: que nadie diga jamás que la saga crepúsculo es de vampiros. como mucho, medio último libro.

Aletshe dijo...

Un aplauso Rafe. Bravo. bravísimo.

Es Insultante, al menos yo como mujer, salí indignada del cine, después de ver durante 2 malditas horas a una chica patetica sufrir por própia voluntad y someterse a un ser rancio y despreciable que no hace absolutamente nada por eya y que a la más mínima situación de conflicto, se pira.

Jacob es un tio de puta madre, que la cuida de verdad y la protege, y que además está cañoñazo (todo sea dicho) pero lo único que hace Bella con él es calentarle la bragueta.

Patética. Insultante. Aburrida hasta decir basta y Preocupante que tantísimas chicas estén tan entusiasmadas con ésta saga.

Pero claro, el cerebro licuado de las chicas de hoy, es lo que tiene.

Yer_Soul dijo...

Te has quedado a gusto. Bueno, el análisis tan profundo que le das a , est...cuatro libros, cuatro libros de fantasía, son productos, toda esa esplicación me parece innecesaria pero buena es tu opinión.
Comparto plenamente, eso sí, tu opinión sobre la relación Edward-Bella y sobre su capacidad de actuación.
Por último, las adolescente siempre serán adolescentes, y escucharán lo que escucharán y yo no lo veo de una forma tan mala y asocial como se dice, cada cual oye lo que quiere.

Rafalet dijo...

Bueno, pero es que yo no explico, interpreto. ¿Por qué es innecesario interpretar libros de fantasía (o supuesta fantasía)? Qué aburrido sería todo entonces, y más con estos libros y películas, donde prácticamente no pasa nada. Hay que saber leer entre líneas, y más tratándose de autores de ideología y/o creencias bien marcadas. Te sorprenderías lo que se puede sacar de El Señor de los Anillos.

Por cierto, no capto tu último párrafo.

Miya dijo...

Osti, me pensaba que lo dejarías aún peor... pero en serio Rafa, no te has leído el 4º libro... pq eso de "si Bella y Edward (que por cierto, apenas mantienen contacto físico)" el 4º es... es que me imagino tu cara al leerlo, y quemar el libro (yo estuve apuntísimo de hacerlo xD pero quería saber como terminaba, para cagarme en dios, en Bella y Edward, pero sobretodo en la primera) te lo juro, es que ni Jake se salva... el 4º libro e spara terminar de odiar la saga y borrarla de la faz de la tierra.

Sinceramente, quiero ver las pelis que faltan, pero solo por Jake y la manada (y no solo por su cuerpo y tal) sino pq a la larga son casi los unicos personajes que valen la pena. Digo "casi" pq tmb decepcionan al final...

Ah, y no es que Kristen actue mal... sino que el personaje de Bella, lo clava, en serio, es ver la actuación de Kristen, y ver la Bella dle libro, igual de rancia y sosa.

Rafalet dijo...

Miya, entonces me reconfirmas que es una saga de gilipollas (en referencia a los personajes, claro). Sí, es una saga que se merece toda esa fama y dinero, sin duda.

Raquel dijo...

¡¡Por fin caña al mono!!! He tardado demasiado en leer este post jajajaja.

Es imprescindible que haya personas que hagan análisis de los fenómenos mediáticos (sean literarios, musicales, cinematográficos, etc.) porque lo que debería estar claro es que si algo mueve a mucha gente es potencialmente perfecto para transmitir mensajes que nos interesen, normalmente de forma subliminal para que los consumidores del fenómeno en sí no se sientan manipulados aunque lo estén.

Así pues, si que de algún modo si que me parece alarmante lo que ya habeis calificado (muy correctamente) como moralina rancia dentro del fenómeno Crepúsculo, y que se lo estén tragando personas con una edad como para tener capacidad crítica y de análisis.

Me preocupan también las quinceañeras pero menos, porque la adolecencia, ya la conocemos, es muy puta pero gracias a Freddie Mercury es pasajera.

Pues eso, que no nos traguemos todo lo que nos dan sin masticar, utilicemos el sentido crítico y luego formémonos una opinión.

RW dijo...

Si bien la saga Crepúsculo me parece de lo más aburrido, creo que ponerse a analizar tan "profundamente" la ¿ideología? de un producto destinado al entretenimiento es poco menos que onanismo intelectual. Me recuerda a esos escandalizados que creen que la violencia juvenil es culpa de los videojuegos.

Rafalet dijo...

Quieras o no, aunque una obra esté destinada únicamente al entretenimiento, casi siempre habrá algo detrás, y aún más viniendo de determinado tipo de autores (te sorprenderías). Es completamente lícito analizarlo y poder dar una visión más profunda sobre ello.

Si uno no puede desentrañar lo que esconde una historia (más allá de si se está de acuerdo o no con ese análisis) y nos limitamos únicamente a entretenernos, nos convertimos en simples monos.

Anónimo dijo...

El autor de este análisis, según él interpreta no explica, pero lo primero que hace es predisponer a los lectores referente a la religión de la escritora, prejuzgándola por el simple hecho de ser mormona, el que suscribe es agnóstico, lo segundo es el insulto gratuito a lo que denominas cultura emo, y yo me pregunto ¿los emos amenazan tu vida, te roban, te pegan?, solo te molestan, si por ti fuera todos quemados en la hoguera, el perfecto inquisidor, la saga Crepúsculo a mi particularmente me la trae al pario, porque es un producto que va dirigido a preadolescentes y adolescentes (no por ello van a tener la cabeza licuada, ni se van a quedar tontas toda la vida) están en la etapa de la vida en la que definen la personalidad y donde más veces se cambia de gustos e ideas, con lo cual me da lo mismo si aburre o si cansa, son libros y películas para ellas, no para machus hispanicus ibericus,hay peor o igual cine hoy día que se ensalza como grandes obras de arte, inclusive más insufribles que la mencionada saga, debemos saber respetar y dejar vivir a los que consideramos distintos a nosotros.

Rafalet dijo...

Anónimo, ¿cuándo he censurado yo los gustos de los demás? Simplemente ME PREGUNTO, lo cuestiono, teniendo en cuenta otros casos y situaciones. Creo que hay una diferencia abismal entre eso y TACHAR, al igual que llamar "puta" a una determinada tribu urbana y mandarlos todos arder en la hoguera.

No creo que esté prejuzgando a la Meyer, simplemente estoy exponiendo lo que esta señora cree y ES, y que en mi opinión, en cierto modo refleja en Crepúsculo. No predispongo a nadie de nada ni es mi intención hacerlo, y un perfecto ejemplo eres tú.

Sol dijo...

Yo sólo pienso... sinceramente les preocupa el futuro de las adolescentes que leen la saga?
¿Por que no verlo solo como un entretenimiento?
No digo que no puedan analizarlo, son libres de interpretar lo que deseen, pero calar tan hondo? ¿Les parece?
Lo que yo entiendo es que es una saga, bastante mal escrita (y las peliculas son peores) que sigue los pasos básicos de las tantas novelas cliches que se vienen escribiendo desde el siglo XIX y que reflejan una época.
La mayoría de los adolescentes la lee y no lo veo mal, es la típica edad en la que las niñas se enamoran del hombre imposible, del amor platonico, del romance prohibio, y eso, LAMENTABLEMENTE, vende.
Asi que si tienes entre 20 y 30, en adelante, y te dan ganas de leer estas novelitas esperando una obra maestra de la literatura ni te molestes en hacerlo. Si la lees para criticarla, hazlo, pero no le encuentro el verdadero sentido a la cuestión. Despues de todo, ¿cuánto de lo que sale al mercado influye en los lectores de manera tan determinante? ¿No es un tanto exagerado "castigar" a toda una generación de niñas solo por leer una novela?
Si quieren hacer un análisis mas profundo, yo entonces empezaría por los otros tantos generos culturales que tambien podrían estar marcando "la decadencia" de una generación. Pero eso seria ya irse demasiado lejos... ¿O la música no ha sido usada como apología a las drogas?
Disculpame, pero creo que las personas, sobretodo los adolescentes, son lo bastante inteligentes como para elegir que escuchar y que leer sin que ello influya en como serán sus actitudes frente a la vida.
En otras palabras, me parece que es de puro prejuicio subestimar a los lectores. Como si los que leyeran este tipo de novelas estuvieran totalmente "condenados" a un mundo superficial y estupido, cuando sabemos perfectamente que la ignorancia no se determina por lo que uno decida leer.

Drac dijo...

Dese mi punto de vista, todo lo que decis son chorradas, todo, todo... tanto análisis y tanta tonteria, yo he leído los tres libros y me parece que todavía no estoy gilipollas ni nada de eso. Y considero que las películas son una gran mierda,y si se ha creado un fenómeno de fans chochas con la saga ¿Y que?, vamos me parece a mi que no se trata de las peores cosas que se ven en este mundo lleno de estúpidos en su gran mayoría. Dejando un ejemplo, que sí que es un fenómeno mundial y patético,podría deciros, por decir algo, Gran hermano, una gran pérdida de tiempo, y vacío completamente,... no voy a mencionar más ejemplos pues tendría para hacer una larga lista...Simplemente decir que la obsesión no es buena, ni por un lado ni por el otro.