jueves, 31 de diciembre de 2009

Propósitos de año nuevo y otras cosas de interés

Bueno chicos, estamos a seis horas de que 2009 muera al fin, y no quería dejar pasar la oportunidad de felicitaros como Dios manda una feliz y muy buena entrada al 2010. Como digo cada año, cuidadín con las uvas y no os atragantéis. Tomároslo con calma, que sólo es una fiesta, que no os va la vida en ello. Yo le doy tanta importancia que, fíjate, me tomo doce gajos de mandarina. Es que las uvas me dan un poco de asco, y como todo el mundo hace el paripé de las doce campanadas, pues yo no voy a ser menos.

Personalmente termina un año exactamente igual que lo hizo el anterior. Así que me conformo con pedirle a 2010 un poco más de movimiento y frescura en mi vida, que no sea todo tan monótono, y sobretodo que no toque despedirse de gente durante tantas ocasiones.

A todos vosotros, muchas gracias por seguir estando ahí. Vaya tela tener que aguantar mis desvaríos. Hagáis lo que hagáis esta noche, pasadlo bien y sed felices.
FELIZ 2010 A TODOS.
(Y ya sé que soy un poco pesado xD, pero estad al loro que en breve tendréis ránkings cinematográficos de 2009 y de la década).

lunes, 28 de diciembre de 2009

Y cómo me las maravillaría yo

Sí amigos, la Navidad ya pasó. Estamos a día 28, y toda la comida de más que se hizo durante los días 24, 25 y 26 -la Santísima Trinidad para los más glotones-, afortunadamente, ya debería de estar estropeándose. Yo es que no entiendo por qué hay que comer tanto. ¿Dónde está estipulado? Ok, comamos un señor pavo if you wish, pero, ¿también me tengo que meter dentro un plato de caldo y otro de turrones?

En fin, habréis notado que las tildes han vuelto. Sí, os escribo desde mi nuevo iMac de 21,5 pulgadas. He perdido media pulgada respecto a mi vida informática pasada, pero he dejado atrás ese estorbo que siempre acaba siendo la torreta, y sobretodo, el sistema operativo Windows XP. Así que he salido ganando, con creces, sobretodo viendo lo rápido y estable que va esto, aún y con mil programas ejecutándose a la vez (tales como iTunes –uhm, el corrector me ha puesto atunes automáticamente…-, Adobe Photoshop CS4, Microsoft Word y aMule.

Vale, no es mucha potencia, pero habrá que fardar un poco, ¿no?

De momento estoy en fase torpe avanzado, porque a pesar de que esto tenga cierto parecido con Windows (muy ligero y muy pequeño y muy lejano… que acabo de ver a hordas de maqueros aparecer en la lejanía, pues quieras o no cuesta porque es un mundo totalmente nuevo. Antes me movía como Sonic entre tabulaciones y atajos de teclado, y ahora parezco una señora de 80 años intentando jugar al Uncharted 2 en modo difícil.

Esto me recuerda que tengo que crear la página para Facebook, “Señoras que juegan a la consola como auténticas pros”.

Pues sí, es cuestión de irse acostumbrando. Abro el Photoshop y me deprimo porque todo está más pequeño y más cuco y no sé por dónde empezar a tocar. Sacaría una metáfora muy guarra de esto, pero mejor no, que puede que me lean menores.

Los Reyes son los padres.

En fin, si no escribo hasta fin de año, os deseo a todos una feliz entrada a 2010. Espero que sea más y mejor, si no, pues siempre podré ir al cine a ver Avatar otra vez. ¡Ah! Próximamente, el ránking anual de cine. Además, como ahora se termina la década (la literal nooooo, para los aguafiestas), pues también tocará hacer ránking 2000-2009. Será lo más difícil y arriesgado que habré hecho jamás, pero merecerá la pena. Sobretodo por ver la cara de alelaos que se os quedará xD.

O no.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Dia del Nacimiento de Nuestro Señor

Ante todo, me gustaria advertidos de que no puedo escribir tildes. Si, es muy doloroso, sobretodo para un servidor, un tiquismiquis de mucho cuidado en esto de escribir correctamente cualquier lengua que domine.

Es lo que tiene tener un puto virus en el ordenador. Desgraciadamente para el, no podra comerse los turrones en Navidad, porque pienso pegarle un formateo al PC que te cagas del formateo que le voy a pegar.

Mañana Papa Noel me trae un nuevo y flamante iMac. Por fin, despues de mucho tiempo queriendo hacer "el cambio", me despido de Windows con mas alegria que pena, y me adentro de lleno en el mundo (espero que maravilloso) del Macintosh y, por fin, rescatare a las tildes de su letargo. Era algo que estaba escrito, despues de que el año pasado me comprara el iPhone.

Asi que, queridos lectores, y a los no tan queridos tambien, espero que paseis una muy feliz Nochebuena y una mejor Navidad en compañia de todos aquellos a los que mas querais. Y si no quereis a nadie, pues que se le va a hacer... siempre nos quedaran los especiales de Raphael en Television Española. Al menos el hombre de la sonrisa y los carrillos eternos os hara algo de compañia.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Avatar, de James Cameron

Avatar crítica
El estreno que tiene lugar el próximo viernes en cines de todo el mundo es uno de esos eventos que, independientemente de su calidad final, un buen aficionado al séptimo arte (y sobretodo al cine espectáculo) no debería perderse bajo ninguna circunstancia.

Y es que, más de diez años después del estreno de Titanic -cuyo éxito la convirtió en la película más taquillera de todos los tiempos-, el oscarizado director James Cameron vuelve a las andadas con el proyecto más ambicioso de su carrera, el cual supongo que no necesitará presentación alguna.

No es para menos, ya que la aventura de Avatar empezó a gestarse hace unos quince años, cuando Cameron, inspirado en “todos y cada uno de los libros de ciencia ficción que había leído de niño” (sic), escribió unas 220 páginas en formato novela sobre la idea de una nueva raza humanoide, su cultura y la historia de la colonización de su planeta por parte de la humanidad.

Una década más tarde, después de Titanic y de sus andaduras por el documental y la experimentación del cine en tres dimensiones, adaptó sus ideas a un guión, y empezó a trabajar en la película. El director de Mentiras arriesgadas declaró que no quería crear a los Na’Vi -los alienígenas habitantes de Pandora que ha creado para Avatar- de forma puramente artesanal, a partir de actores reales y toneladas de maquillaje y prótesis. Su intención siempre ha sido plasmarlos digitalmente, un terreno en el que Cameron y su equipo no sólo se mueven como pez en el agua, sino que han innovado como nadie. Lo hizo en Abyss, y lo repitió con Terminator 2: El juicio final, dejando a medio mundo con la boca abierta gracias a ese prodigio técnico que supuso y sigue siendo el T-1000 en estado líquido (interpretado en su estado “normal” por Robert Patrick).

Para Titanic, la sorpresa de los “stunts” digitales y la utilización de maquetas en multitud de tamaños, no fue tan significativa, pero empezó a verse a un Cameron innovando en el terreno técnico, junto con su hermano Mike (ingeniero aeronáutico), creando desde la nada unas cámaras especialmente para poder filmar el metraje donde el barco de los sueños real hacía acto de presencia, bajo la terrible y feroz presión del Océano Atlántico, a aproximadamente tres kilómetros de profundidad.
Avatar crítica
La sorpresa técnica que Cameron tenía preparada para Avatar no la revelaría hasta el verano de hace tres años, cuando anunció que crearía su propio sistema de cámaras para filmar en 3D como nunca se había hecho antes, utilizando dos cámaras de alta definición en un solo cuerpo para crear una sensación de profundidad más real. El sistema también permitiría agilizar el proceso de post-producción, haciéndolo casi inmediato, añadiendo el entorno digital después de que las emociones e interpretaciones de los actores hubieran sido capturadas, y permitiendo observar directamente en un monitor cómo los actores virtuales homólogos interactúan con la película del mundo digital en tiempo real, ajustando y dirigiendo las tomas y secuencias como si fuese acción en vivo.

Teniendo en cuenta los antecedentes, no es nada extraño que Avatar despertara unas expectativas tan grandes, ya desde su gestación. El regreso de Cameron, uno de los mejores directores de cine espectáculo que existen, y todas las promesas técnicas que ha hecho durante todos estos años, han alimentado la promoción casi gratuita de la película por todo el ciberespacio, en multitud de foros, páginas y blogs dedicados al cine.

Ahora que llega su estreno, todo el mundo se está haciendo la misma pregunta: ¿Estará Avatar a la altura de toda la expectación generada?
Avatar crítica
Bueno, según se mire… Personalmente, recomendaría a todos aquellos que vayan al cine este viernes que se relajasen. Como dijo Harrison Ford (o Steven Spielberg, ahora mismo no lo recuerdo muy bien) durante la promoción de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal: “es sólo una película”. Dejad el hype con vuestro dinero invertido, junto a la taquillera, y abrid vuestras mentes a esa realidad.

Porque Avatar no es la panacea de todos los males del séptimo arte… pero sí lo será para vuestras ansias de ver uno de los mayores espectáculos de la década.

No, el filme no cuenta nada nuevo. De hecho, es uno de los remixes más flagrantes que se han hecho últimamente, viniendo a ser una mezcla entre Bailando con lobos, Pocahontas y La princesa Mononoke ubicada en una galaxia muy, muy lejana. Pero al fin y al cabo, a no ser que sean unos males intolerables para nuestras pobres mentes, los tópicos y los clichés constantes no deberían ser una molestia importante si el guión, en el fondo, es sólido y está bien hilvanado. Por fortuna y pese a ser más de lo mismo, la historia de Avatar es sólida y está bien construida, sin caer en momentos ilógicos con las acciones de sus personajes, además de ser muy consciente de que al espectador se le ha de respetar y tomar en serio.
Avatar crítica
Teniendo en cuenta esto y la naturaleza de su director, no habrá ningún problema para disfrutar de lo que sin duda alguna es el máximo aliciente de la película: el espectáculo. Sí, James Cameron no se equivocaba ni exageraba al hablarnos entusiasmado del apartado técnico de Avatar. Tampoco lo hacía Sam Worthington, el protagonista de la cinta, al afirmar que ésta era “jodidamente real”. Y es que, técnicamente hablando, no sólo es la mejor película en tres dimensiones que se podrá ver hasta ahora, sino que posee los mejores efectos visuales que se han hecho hasta ahora.

Desconozco hasta dónde el 3D (imprescindible, por cierto) juega un factor importante, pero el CGI mejora enormemente respecto a lo que vimos en el tráiler, donde sin duda nos pusieron las peores tomas de la película. De hecho, es la primera vez que me olvido que estoy viendo “muñecos” creados por ordenador, por mucho motion capture que haya.
Avatar crítica
El diseño de los Na’Vi podrá gustar más, menos o nada, pero el realismo que se ha conseguido con ellos, una vez superada la barrera de la incertidumbre, deja al Gollum de Andy Serkis a la altura de Roger Rabbit. Tanto los dobles digitales de Sam Worthington, Sigourney Weaver y Zoe Saldana pasan perfectamente por los actores reales, por no hablar de la integración absolutamente perfecta de los actores en un entorno totalmente digital, tal y como Cameron había prometido. Al menos en 3D, los planos son tan naturales como creíbles, con una profundidad sin precedentes, al contrario que las ahora mediocridades prehistóricas que se pueden ver en las precuelas de Star Wars, y en el King Kong selvático de videojuego que nos ofreció Peter Jackson. Ni un solo croma que cante, ni una sola toma donde existan movimientos raros por la integración entre lo real y lo digital. Una secuencia que sirve como ejemplo perfecto sería cuando el personaje de Zaldana, Neytiri (que gracias a la técnica de movimiento consigue captar la interpretación de la actriz con una fidelidad que asusta), interactúa físicamente con el de Worthington.

Sí, una mano digital grande como una cabeza humana entra en contacto con la parte derecha del rostro del protagonista, sin tembleques ni halos extraños. Sí, nos lo creemos al instante.
Avatar crítica
Las secuencias de acción no podían estar más a la altura de las circunstancias. Por supuesto, estamos hablando de James Cameron, el rey montando pifostios que nos dejen con la boca abierta. ¿Qué es lo que ocurre cuando un director así no tiene limitación física alguna para recrear lo que tiene en mente, gracias a las nuevas tecnologías, y sobretodo a las que ha creado expresamente para esta película? Que nos encontraremos con un espectáculo masivo de los que ya merecen la pena pagar la entrada (y más cuando supone un coste adicional por las 3D), al servicio tanto de la acción como de la perfecta recreación del planeta Pandora: un entorno totalmente rico en detalles y fascinante en su diseño, pero lo más importante de todo: completamente vivo.

Desde luego, para los que busquen algo trascendental y profundo a la hora de ir al cine, no será su película. Es una certeza matemática que la historia de Avatar peca de ser tan poco original que podrá suponer un handicap para algunas personas. Francamente, cuando el director es James Cameron, uno ya sabe a lo que atenerse. Sus pretensiones son obvias, “as usual”, y su sentido del espectáculo sigue intacto e in crescendo.

En ese sentido, Avatar supondrá la mejor inversión que podréis hacer en una sala de cine y, por supuesto, uno de los mejores festines audiovisuales que podréis ver ahora y, quién sabe, quizá en algunos años. ¿Lo mejor? Que junto con el 3D, abre un amplísimo abanico de posibilidades para el futuro, dejando a un lado todo tipo de complejos que la era digital del cine ha tenido a lo largo de casi veinte años.

Crítica publicada originalmente en Cinefilo.es

domingo, 13 de diciembre de 2009

Pa sucat amb oli

A lo largo de este domingo al que le falta un cuarto de hora para pasar a mejor vida, se han celebrado en 166 municipios catalanes unas consultas populares sobre la independencia de Catalunya.

A estas horas, las previsiones indican que sólo un 30% de los ciudadanos con derecho a voto (a partir de 16 años, inmigrantes incluidos) se han presentado a las urnas para cumplir con su parte. Dos cientos mil votos de setecientos mil posibles. Y el “Sí” ha arrasado.

Si mañana la cifra de votos escrutados sigue reflejando unos resultados igual de mediocres, el “seny” me dice que los organizadores no tienen muchas razones para festejar nada. La brutal abstención habla por sí sola, y dar los resultados como buenos no es más que un despropósito, digno de alguien que prefiere auto engañarse a aceptar la triste realidad: que un 70% de los ciudadanos con derecho a voto han preferido quedarse en casa rascándose la barriga, ir al cine o de compras navideñas, antes que posicionarse sobre un tema que, probablemente, les importará un bledo.

Evidentemente, eso no pasará. Mañana Laporta estará muy feliz porque «el “Sí” se ha impuesto ante el imperialismo español», embriagado por las masas de catalanes independentistas que sí que han ido a votar. Como aquél que va a una manifestación en contra del matrimonio homosexual y, por haber llenado la Plaza de Colón de Madrid, ya piensa que su moral es la dominante y mayoritaria en la sociedad.

Y yo en medio, incapaz de saber diferenciar un español de un catalán, y viceversa. En el fondo, los dos son igual de patéticos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Twitter for dummies

Me he dado cuenta en Twitter de que mucha gente no sabe realmente a qué tweet le estás respondiendo. Eso me pasaba a mí cuando era novato, y me llevó un tiempo descubrir que podías averiguar la forma de ver las conversaciones tweet a tweet, e incluso de conseguir sus propias URL.

Por eso voy a escribir esta entrada a modo de mini guía, para todos aquellos que aún desconozcan herramientas básicas del servicio de microblogging por excelencia (que conste que el término “for dummies” no va para nada en mal sentido).

Saber la URL de cada tweet

Es muy sencillo. Lo único que hay que hacer es clic en “hace x tiempo”, como muestra el ejemplo gráfico.
El enlace te dirigirá a una página con el tweet en grande y el nombre de su autor. Como es obvio, la URL aparecerá en la barra de dirección de tu navegador web.

Saber a qué tweet se responde

Con la referencia al autor (@nombre_del_autor) no basta, claro. Para leer una conversación entre un tuiter y otro lo que hay que hacer es muy parecido al anterior punto: hacer clic en “en respuesta a nombre_del_autor”.
El enlace dirigirá al tweet al que se responde. Evidentemente, si el tuiter al que se responde tiene sus tweets protegidos, no podrás leer el contenido a no ser que seas seguidor de él.
La única respuesta válida a cada tweet será aquella con la que se emplee el botón “Responder”, ubicado en la parte derecha de cada mensaje. Si alguien responde a un tuiter simplemente escribiendo la arroba y su nick, ni el autor ni el resto de seguidores sabrán a qué mensaje se responde. El único momento en el que deberemos usar la arroba sin más, será para decirle algo a un tuiter que no tenga nada que ver con algo que él haya escrito.

De momento no se me ocurre nada más que comentar respecto a la correcta utilización de las herramientas que nos proporciona Twitter para microbloggear y comunicarnos. Si tenéis alguna duda o cualquier consulta, utilizad los comentarios. ;P

Spanish Movie

Es reconfortante encontrarse con productos como Spanish Movie en una industria cinematográfica como la española, tan suya y acomplejada como es ella. De hecho, 2009 ha sido el año en el que, por fin, el cine español (o más bien las televisiones españolas...) se ha soltado la melena y ha empezado a producir algunos bombazos, independientemente de su calidad. Porque lo que importa, al menos de momento, es que den dinero y, algún día, tengamos una industria que pueda auto financiarse.

El colofón del año ha sido esta parodia de los éxitos más notables de la cinematografía patria reciente, tales como El laberinto del fauno, Volver, Los Otros o Mar Adentro, partiendo del mismo molde que instauraron los Zucker con los 80 recién inaugurados, en Aterriza como puedas.

Naturalmente, no se le ha de pedir milagros y grandes hazañas cinematográficas a una parodia de este tipo, donde el desenfreno y la desmesura campan a sus anchas. Es lo que tiene el género, que se le ha de permitir estas cosas, si no, no sería tal. Cumple a la perfección con su cometido, no engaña a absolutamente nadie, y lo mejor de todo, tiene un sentido del humor que no cabe en una sala de cine de más de trescientas butacas. El buen humor, sea pasado de rosca o no, siempre será bienvenido. Y si es español con su salero y su guasa, mezclado con el ingenio y la presencia de –permitidme la pedantería galopante que voy a soltar por el teclado- la nouvelle vague humorística de este país que son los chicos de Muchachada Nui y emparentados, pues mejor que mejor.

Fuera complejos, abajo con las poses y adiós a las pretensiones, que buena falta nos hace a todos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Rosario Flores se muere de hambre

Sí, amigos. Rosario Flores, junto con sus amigos los artistas (¡autores y editores! ¡Propietarios intelectuales!), se muere de hambre. Está famélica. No tiene para comer, ni para un bote de colacao, un paquete de galletas integrales dietéticas o una bolsa de Ruffles onduladas y con sabor a jamón (por aquello de ser tan de la tierra). Se le nota en la mirada, menos penetrante y seductora que antes; en su rostro, cuya carne empieza a esfumarse para dejar libre la relación de amor entre la piel y los huesos de la cara.

Rosario Flores está viviendo un auténtico drama. Chenoa la consuela, desesperada y en la misma situación que ella, mientras aplauden, entusiasmadas y llenas de esperanza por un mañana mejor, en la manifestación por los derechos de los artistas (¡autores y editores! ¡Propietarios intelectuales!). La ex triunfita también nota los efectos de la muerte de la música: sus prominentes cartucheras caderas han desaparecido; físicamente es, ahora, una más, fruto de la ausencia de pan sobre la mesa, de la malnutrición y del deambular por las noches en calles desérticas, yendo de container de supermercado en container de supermercado, en la búsqueda de algo fresco que los del Mercadona (LIDL en los días más difíciles) hayan desechado.

Es una desgracia. Una hecatombe. Los días de gloria, fama, dinero y reconocimiento se han esfumado. Y todo por cuatro desgraciados, piratas cibernéticos, animales de carga y negros con mantas. Destructores desalmados que han dejado a los mejores artistas de España desamparados, bajo un puente. Rosario ya se identifica con los niños de África. Ahora sí, sabe lo que se siente, y no como antes, cuando iba a visitarlos y a hacerse fotos con ellos para quedar bien. Se corresponde con ellos.

Debemos reflexionar, queridos lectores, cibernautas, personas. Porque Rosario ya no podrá volver a cantar “Sabor, Sabor” con ese entusiasmo y esa pasión que la convertían en una de las artistas más grandes de la farándula española.

Porque se nos muere. Se nos muere de hambre.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

En defensa de los derechos fundamentales de los ciudadanos en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  • 1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  • 2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  • 3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  • 4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  • 5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  • 6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  • 7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  • 8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  • 9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  • 10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
¡Pásalo!

martes, 1 de diciembre de 2009

12 meses, 12 portadas: Avatar

El próximo 18 de diciembre, todos los aficionados al cine tenemos una cita ineludible en nuestros cines en 3D más cercanos. Tras once Oscars, la aparición masiva de canas, el crecimiento indiscriminado y cruel de la barriga cervecera, y más de diez años en un segundo plano de la industria, James Cameron vuelve a estrenar una película en salas comerciales… y lo hace a lo grande.

Avatar fue durante mucho tiempo la Tierra Prometida, pero no ha sido hasta hace pocos meses que no se ha sabido prácticamente nada de ella. Muchos han creído que será una película revolucionaria, pero lo han hecho superficialmente, creyendo que veremos los mejores efectos digitales hasta el momento, y los más exageradamente entusiastas, la mejor película de la historia.

Ni una cosa ni la otra. Lo que Avatar promete será un paso adelante en la exhibición comercial de las tres dimensiones. Las mejores dos horas y media de inmersión tridimensional cinematográfica que habremos visto hasta el momento, acompañadas de épica y palomitas.

Probablemente el argumento será de lo más trillado que nos podremos echar en cara (yo pronostico un Pocahontas “outer space”, a juzgar por lo que se ve en los tráilers) y muchas tomas digitales cantarán Bad Romance.

Pero que nos quiten lo bailao.