06 enero 2010

Lo PEOR del Cine de 2009

En todo buen blog que se precie, ya es una tradición inamovible durante esta época el hacer un repaso a todo lo que ha dado de sí una de las aficiones de quien escribe la bitácora en cuestión. Como todos los que me leéis deberéis saber, servidor, como buen amante del cine que soy, hago exactamente lo mismo, pasando lista de las que considero que han sido las peores y mejores películas que he tenido la oportunidad de ver durante el año que acabamos de dejar atrás.

Los años anteriores siempre me he limitado a hacer un ránking con las películas comentadas. Este año será algo similar, pero diferente. Por pura indecisión personal, y porque me siento infinitamente más cómodo de esta forma, he optado por clasificar lo peor y lo mejor de 2009 por quince finalistas ordenadas alfabéticamente, un pódium con las tres mejores o peores películas, y menciones especiales al mejor/peor director, actor y actriz.

Primero, empecemos con lo peor de lo peor, las mierdas más pestilentes que he tenido la desgracia de ver en una sala de cine, tanto pagando como yendo de pase de prensa. Y, creedme, la sensación de imbecilidad es la misma. Al final, lo único que importa es que has perdido un par de horas de tu vida muy valiosas. Adelante, si os atrevéis…
Peor Director: Michael Bay
por Transformers 2: La venganza de los caídos
Lo peor que ha podido hacer este hombre con esta saga es quedarse absolutamente igual que donde se quedó en la primera parte, y encima, estropearlo. Pero Bay no sólo opta por estancarse y “engarrularse”, sino que además pide ración cuádruple de todo. Lo que funcionaba en Transformers, en La venganza de los caídos no lo hace debido a la desmesura y al exceso del que Bay hace gala durante su interminable metraje.

A estas alturas, le irás a tomar el pelo a otro imbécil.
Peor Interpretación Masculina: Jesse Metcalfe
Yo es que no puedo creerme a un tio que lo hace todo igual. Y menos cuando se trata de interpretar el papel protagonista del remake del film de Fritz Lang.

No me cuela como periodista en busca de la verdad y de la justicia un niñato que pone la misma cara de “ey nena, estoy ligando contigo” hasta cuando se le muere la madre. No way.
Peor Interpretación Femenina: Megan Fox
Hola, mi nombre es Megan Fox, y mis únicos registros son poner cara de zorra con mis morros recién operados, y poner cara de zorra en plan drama cuando las cosas van muy malamente.

Después, claro, voy de diva por la vida y empiezo a poner a parir a todo aquél que no sólo me ha dado de comer, sino a los que les debo toda la fama que tengo ahora.

En el fondo no me doy cuenta de que soy una pedorra que, en cinco años, absolutamente nadie se acordará de mí.
Finalistas
Desde luego, técnicamente es de quitarse el sombrero. Será toda la digitalada que queráis, pero yo me quedé con la boca abierta en muchas secuencias, a pesar de la constante presencia de un humor tan mal medido que me dio la sensación de que se ha querido imitar al compadreo de Michael Bay, sin ni siquiera al nivel de Pablo Motos.

Si es que no pude tomármela ni a cachondeo a pesar de que ella misma es consciente de su patanería. De ninguna manera. Me pareció tan execrable, tan peste bubónica, que me sentí tremendamente atracado. Fui a ver una película sobre el fin del mundo, y por mucho blockbuster que sea no puede ser que salga de la sala partiéndome el culo con los que me acompañaban, rememorando según qué perlas.

Ya era consciente de que iba a ser lo más típico que me podía echar en cara de lo que hay en cartelera, pero, ¿tanto? ¡Es un festival de clichés! Un no parar de desfilar cosas ya vistas delante de tus narices mientras tus siete euros se van directos al bolsillo del alemán. Yo soy una persona con mucho sentido del humor, pero por mucho sentido del humor que tenga una película como 2012 no veo por qué debería perdonarle todo el excesivo saco de mierda que me pareció. No, no pude dejar pasar la sensación que tuve durante toda la película de que se me estaban riendo a un palmo de la cara.

Y encima es más larga que un día sin pan...
A mí me dejó trastocado. Una sucesión de acontecimientos que no me dijeron absolutamente nada en ningún momento. Más que entretenerme, me aburrieron considerablemente. Yo la verdad es que para ver una gincana religiosa en un cine, pues qué queréis que os diga, me voy a una de verdad que al menos está en su sitio.

Lo peor es que el presunto “gamberrismo” de Dan Brown respecto a la religión (y en especial a la Iglesia Católica) se va al garete, en pos de una explícita felación hacia la curia vaticana que, personalmente, me dio bastante asco (ese plano final). Algo bueno tenía que tener, y oye, aunque me aburrió soberanamente, dentro de lo que cabe es más entretenida que su predecesora (que en realidad es secuela), El código Da Vinci.
Comedia patria que fue un absoluto éxito de taquilla, y que por el contrario a mí no me dijo nada en ningún momento.

Dejando de lado que sólo un par de actores están lúcidos, y no precisamente los protagonistas (Amaia Salamanca y Mario Casas, subnormales al 99%), los grandes problemas que tuve con esta película fueron dos: que además de ser más típica que la americanada más tópica, no me hizo ni pizca de gracia salvo algún que otro momento de genialidad (principalmente protagonizado por Alberto Amarilla, que está enorme); y que en realidad no me pareció una película al uso, porque no está escrita como tal. Más bien me pareció un resumen de hora y media mal hecho de una serie de televisión.

Quizá algo tendrá que ver su director, Fernando González Molina, un absoluto novato en esto del cine. Adivinad cuáles fueron sus anteriores trabajos… sí, la televisión. Claro que cuando algo se convierte en popular, te suelen rebatir este argumento de la forma más burda y torpe.

Como la peli. Si es que Spain is different, claro. Al menos no es nada pretenciosa...
Ver hámsters haciendo de espías ultra modernos y chachi guays podrá hacer gracia durante unos diez minutos, es decir, lo que dura la secuencia inicial de G-Force: Licencia para espiar.

88 minutos, pues como que se me hizo muy insufrible. De hecho, ni la acabé de ver, porque todo era tan previsible, tonto y cansino que directamente la di por perdida. Hace poco pillé una copia e hice un fast-forward* hacia delante, y efectivamente, adiviné cómo terminaría la peli a los veinte minutos de estar empezada.

A los críos supongo que les hará gracia, pero oigan, yo no soy un crío, y Jerry Bruckheimer son palabras mayores como para ir con estas tonterías por la vida.

*: Al primero que me suelte algo relacionado con FlashForward le elimino el comentario. Cansinos.
O que no pase nada durante más de dos horas, hasta el final. Y no creo que hubiera tenido un mal día. Aguanté como un campeón el resto de películas, pero es que esta me pareció algo insultante, y más habiendo leído el libro y conociendo la historia con todos sus matices.

Me sorprendió la reacción de la crítica norteamericana, que la ensalzó en su momento como una de las mejores producciones de fantasía y, por ende, la mejor entrega de la saga. Me cuesta de creer, porque prácticamente no pasa nada relevante, y lo importante de verdad, se lo dejan en el libro: El pasado de Voldemort y del profesor de Harry, Severus Snape, convertidos en puras anécdotas de escena eliminada, en pos de los desvaríos adolescentes (¿habrá tenido algo que ver Crepúsculo en todo ello?) que no hacen avanzar la trama ni a cañonazos.

Precisamente, la película deja en bolas el principal problema de la franquicia cinematográfica de Harry Potter: querer abarcar tan poquita cosa (porque, queridos fans, esa es la verdad) en demasiadas horas. Y cuando eso pasa, salen películas tan aburridas y soporíferas como ésta.
Autobombo de la Disney para aprovechar el éxito de los Jonas Brothers. El 3D es sólo una excusa para que las niñas vean el paquete de esta Santísima Trinidad en todo su esplendoroso volumen.

No hay nada más que hablar, porque es obvio que su valor cinematográfico es nulo.
Como ya he dicho más arriba, empezaré diciendo que ya de por sí no pude tomarme en serio al protagonista, porque el actor responsable me pareció un patán. Y si uno no puede tomarse en serio al protagonista de una película, pues vamos muy mal.

La peli es un coñazo que no aporta nada nuevo al film original, y lo que va sucediendo ni sorprende ni emociona ni nada. Sólo disfruté algo cuando Michael Douglas hacía acto de aparición y recitaba sus líneas de diálogo como si hubiera bajado Cristo y se hubiera hecho actor, y eso que tampoco hace gran cosa.

Lejos de eso, la medianía más absoluta, y más con esas resoluciones tan patilleramente WTF. Claro que la original termina igual, pero al menos me respeta algo como espectador.
La película-parodia involuntaria de cine sobre el nazismo y la persecución judía definitiva. Contiene todo tipo de clichés no sólo sobre el subgénero (si se le puede llamar así), sino sobre maneras de contarnos ciertos momentos supuestamente dramáticos, y otros supuestamente éticos. Claro que estamos hablando de una película de Edward Zwick, quien es precisamente el rey en este tipo de cine.

Violines a cascoporro, viejos judíos muriéndose dando lastimica, maniqueísmo, sensiblería barata y cámaras lentas de mierda (con perdón) la convierten en un bulto digno de las sobras a precio de saldo que se mueren de asco amontonadas en un rincón de hipermercado.
Aunque tiene cosas ciertamente rescatables, no me convenció nada en absoluto. Yo es que a Nicolas Cage, a no ser que se auto parodie un poco, pues como que no me lo puedo tomar en serio en ningún momento. Es un hombre que me provoca risa, sobretodo cuando se pone dramático. No puedo con él, y perjudica seriamente la visión que tengo sobre una película.

Pero no es sólo Cage. Hay ciertas secuencias (las de los accidentes) cuya violencia me pareció tan desagradable como gratuita, teniendo en cuenta cómo se desenvuelve la película más adelante. Además, la historia me pareció un tanto incoherente consigo misma, con algunas lagunas flagrantes y momentos vergüenzajenescos… y si se acaba entrando en terrenos que hacen apología la Cienciología, pues apaga y vámonos.

¿Qué rescato de ella? Sin duda, su banda sonora y su factura técnica.
A juzgar por la actitud del protagonista principal (Will Smith, obviamente, en un papel que tampoco requería grandes esfuerzos), totalmente desdibujado, repleto de acciones inverosímiles y falta alarmante de motivaciones convincentes; y gracias a un libreto nada sorprendente y con decisiones básicas argumentales muy dudosas, la película no me convenció nada en absoluto en su mensaje. Faltan datos para comprender esa redención, qué le empuja a ello exactamente. Y como no se comprende uno no puede sentirse identificado con el relato.

El terreno de los dramas lacrimógenos suelen ser una zona de guerra donde todo vale. Algunos juegan limpio y otros realizan tretas para ganar a toda costa. Por lo comentado en el anterior párrafo llegamos a la conclusión de que Siete almas es una película que utiliza tretas para intentar ganar o creer que ha ganado, es decir, para provocar el llanto y el sollozo facilón en la platea, sin importarle la inteligencia del espectador. Ni siquiera el misterio de la trama al más puro estilo M. Night Shyamalan, que supuestamente nos desvelará por qué el personaje de Will Smith hace lo que hace, no sorprende ni me parece efectivo puesto que si uno está atento durante los primeros treinta minutos (difícil labor dado el plúmbeo ritmo que marca el film durante ese rato) podrá adivinar con éxito el resto de la película.

Es una lástima, porque al menos Rosario Dawson está de Oscar.
Poco que comentar ante tanta poca chicha.

Una absoluta tontada que se marcó Jonathan Mostow (un más que eficiente director de acción), con el chip DJ de pelis de ciencia ficción de los últimos diez años y más allá. Un refrito aburrido (hasta Bruce Willis tiene cara de bostezar, y no me refiero a su robot) y prescindible a gritos.

De videoclub extinto, de emitirla en Antena 3 un sábado por la tarde. Cutrona, anticuada y antipática. Y a otra cosa, que tenemos mejores cosas que hacer.
A pesar del empeño que pone Hugh Jackman en su interpretación, incluso un Liev Schreiber más o menos digno como Dientes de Sable, la película es un despropósito absoluto no sólo por su mal llevada y confusa trama, por no decir típica y cebada de forma exagerada de clichés y resoluciones de mierda, sino por una factura técnica mediocre que me hicieron preguntarme en plena proyección si estaba ante el workprint que se filtró en su día, o no.

Los efectos digitales deslucen y cantan (no así los reales), y los cromas empleados también me hicieron dudar si viajé en el tiempo a los años cincuenta o es que me estaban tomando el pelo.

Pura serie B con gran presupuesto, sin ningún sentido del ridículo, y que ni siquiera me entretuvo.
Pódium
Los alfileres dentro de las uñas. El cabrón que te cuela una moneda asiática por una de un euro. El pasillo que hace trasbordo en el metro del Passeig de Gracia de Barcelona. La cara de Ángeles González-Sinde. El hambre en el mundo. El tratar con Emilio Aragón. Una felación cortesía por Karmele Marchante, la tsunami de Europa.

Aquí os presento lo peor de lo peor. Las tres peores películas del año. Se siente, y si me queréis, irsus!!
Ya no es sólo lo rancia que me resulta ideológicamente (sí, queridos comentaristas, una película puede tener ideología implícita, desde el momento en que un guión no lo escribe una máquina), sino lo basuresca que me resulta como película.

Porque no pasa nada. Una cosa es lo de Harry Potter, y otra lo que pasa con Bella, el vampirito de los cojones y el licántropo que tiene que ir todo el día despelotado por razones que se obvian (básicamente porque es un producto fácil y rápido ideado para aprovechar el tirón de las novelas y de la primera película). ¿Qué es lo único que aporta a la historia que no sea el compromiso de matrimonio entre un vampiro con cero atractivo (tanto físico como intelectual) con una mortal emo pánfila? Sí, lo habéis adivinado… NADA MÁS.

Ergo no ha pasado nada durante dos horas. Si al cóctel le añadimos una dirección con una personalidad de vacaciones en el Caribe, unas interpretaciones de corto amateur de YouTube, y un guión de esos que de pertenecer a un capítulo de Lost, hubieran cancelado la serie ipso facto, pues qué os voy a contar…
2. Push
Esta película llegó tarde y mal. Llegó tarde porque la idea ya estaba cogida, y llegó mal porque uno de los principales productos que explotaban dicha idea estaba (y está) en plena decadencia (me estoy refiriendo, cómo no, a Heroes). Ante este desolador panorama, lo único con lo que puede conformarse uno es con la dirección de Paul McGuigan (El caso Slevin), que parece ser el único en toda la película que pone de su parte, ya que intenta aportar un estilo totalmente inusual en este tipo de producciones, más comunes en el terreno independiente que en una cinta de peña con poderes.

Lamentablemente el éxito le queda lejos, porque la película fracasa estrepitosamente en todo lo que se propone. El estilo visual no logra disimular la impersonalidad de la cinta, y su sentido nulo del ritmo e incluso de la dignidad, llegando en este último caso a situaciones totalmente delirantes que lo único que provocan en el patio de butacas es el descojone (cuando en realidad no debería ser así).

Lo peor es que toda ella es un cliché estirado casi dos horas, algo así como Resistencia. Nada resulta original porque ya se ha visto antes (toda la trama, intacta, podríamos encontrarla en Heroes, o incluso en la trilogía de X-Men), y la motivación por seguir viéndola una vez avistados los derroteros que va a seguir, es más bien poca, por no decir ninguna.
El sinónimo del anti-cine más rancio, casposo y barato. Si en algo pasará a la historia es por pasar a codearse entre grandes bodrios de ayer y hoy como Street Fighter: La última batalla o Power Rangers: La película.

No se percibe en ningún momento ni un atisbo de voluntad por hacer una película digna del fenómeno que supone Dragon Ball, ni siquiera una película más o menos independiente de él (ya que se cambia el 50% del argumento), que llegue al menos a un nivel de calidad medio de los blockbusters actuales. Se respira desgana y falta de entusiasmo en todos sus poros, o bien por un equipo de ¿profesionales? que no se está tomando en serio lo que están haciendo, o bien por una falta de presupuesto alarmante en una película de este tipo (lo que explicaría el paupérrimo diseño artístico). Porque bajo mi punto de vista, con Dragonball Evolution lo de menos es que se ventilen gran parte del argumento original, puesto que al fin y al cabo si hubiese sido una buena película podría haber hecho la vista gorda… el problema es que no es ni mucho menos una película buena, ni siquiera una película decente.

La dirección es inexistente ante un guión caótico que se explica como un libro cerrado, a pesar de lo simple que llega a ser la trama. Y el reparto hace lo que puede ante el desaguisado, sobretodo un Chow Yun-Fat aparentemente enfarlopado para soportar la situación donde se ha metido.

Los únicos apartados medianamente destacables son apenas un par: la banda sonora de Bryan Tyler es una de esas joyas que se dan cada cierto tiempo en el cine más comercial, pero por culpa de las chapuzas en la sala de montaje, ha sido defenestrada sin piedad, quedando apenas un par de acordes en el montaje final; y los efectos especiales en un par de tomas: concretamente las correspondientes a las aureolas de energía en la “batalla” final (que dura apenas tres minutos…) junto con el momento kame hame ha: discretos y creíbles, pero enturbiados por el desastre que les rodea.

En definitiva, un producto de lo más lamentable que lo único que merece es nuestro desprecio. Y por todo ello y muchísimo más, Dragonball Evolution es la peor película del año.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has dejado despropósitos pelis aún peores que los harrypotters y crepúsculos:
http://www.imdb.com/title/tt0891592/

Rafalet dijo...

Probablemente tengas toda la razón, pero me autocito:

"películas que he tenido la oportunidad de ver durante el año que acabamos de dejar atrás".

PaGe dijo...

Ya me suponía que Dragon Ball y Luna Nueva estarían en la lista. DB no la vi, pero la otra sí, y no tengo nada más que decir, ya lo hiciste tú ^^.
Las demás no las he visto, ninguna, pero tengo intención con Ángeles y demonios y Harry Potter básicamente porque me leí los libros XD.

Raquel dijo...

¿Te atreverás con lo PIORR de la década? Porque puede ser grande JAJAJAJA.

ALG dijo...

Jur si es que te lo buscas... de esas sólo he visto 4, "Señales del futuro", "Ángeles y demonios", "2012" y "Los sustitutos".

De ellas hasta la dos primeras me parecen algo pasables XD

Pos eso

javithacullenjonas dijo...

como se les ocurre decir que LUNA NUEVA Y JONAS BROTHERS en concierto 3d son malas peliculas, ¿no sera que ustedes no saven apresiar las cosas buenas del cine?. porfavor piensen las cosas antes de escribirlas en una pagina que artas personas la ven y que muchas de ellas van hacer fanaticos de alguna de las cosas de las que pusieron. porfa piensen antes de escribir.
y el protagonita de LUNA NUEVA el vampiro EDWARD si que es atractivo....
y la JB en concierto 3D si es buena..
porfavor no saben que poner?.

Rafalet dijo...

Qué fuerte, javithacullenjonas, YA NO PODRÉ DORMIR...

¿Sabes que existen otros gustos? Porfa, piensa antes de escribir.

Aletshe dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAAA!! Vaya tela xD "Piensa antes de escribir, y por favor, escribe bien" te ha faltado decirle xD

Y menudo ránking madre de dios xD
Dragon ball es sin duda la peor, pero yo hubiese puesto Luna Nueva en 2º puesto y Lobezno en el 3º xDDD

Lo peor de la década?! JAJAJA! Eso sería mucho curro ya!! xDDD

Manu dijo...

te habras kedado a gusto, no??? jajaja
la verdad sq ha habido peliculas realmente malas, y en lo poco q puedo discrepar es en lo de megan fox, y no precisamente xq actue bien...

buen blog, un saludo desde nunca podre tener un dinosaurio

Jeguabito dijo...

xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD, ma matao la javithacullenjonas esa.
Aajajajja, Dioses del Olimpo, me meo de la risa xD. Es que la... cosa esa de los Jonas Brothers no es una película, ¡por favor! Es una aberración hecha para atraer grupis y nada más, porque yo en mi sano juicio no me voy a meter a ver ESO si odio a los tipejos esos. Manda narices...
"Apresiar las cosas buenas del cine..." Cita célebre del día. Sin duda alguna.
Con respecto a las películas... Solo he visto "Ángeles y Demonios", y no sé, quizá iba demasiado rápido como para acabar de pillarle el gusto, pero estaba bien. Para mí, claro.
Parece que me he salvado de ver mucha basura xD.
Y por cierto, el señorico hombre lobo de Luna Nueva va despelotao la mayor parte del tiempo porque... Es una atracción para el cine. En el libro solamente se despelota cuando va a transformarse(y detrás de un arbusto, siempre va con ropa) porque dice que tiene poca ropa (no son ricos él y su padre, tampoco) y tiene que guardarla.
Pero vamos, lo de la película por lo visto es ya un pasote. Qué asco xD. Seguro que las niñatas se pondrían a aplaudir cuando se reuniesen el payaso y la penca D:.

Jana dijo...

Lo de javithacullenjonas era sarcasmo... ¿no?
Una cosa son los gustos y otra el CRITERIO, que mucha gente se lo deja en casa cuando va a al cine...
A ver, yo soy una fanática de Harry Potter, y me gustan las películas por eso, porque son de HP, pero eso no quita para que reconozca abiertamente que son un bodrio todas y cada una de ellas.
Con X-Men más de lo mismo, siempre me gustaron los comics y la serie, hasta la trilogía tiene su pase, y Lobezno siempre fue mi favorito, pero la película es una traca.
Los Jonas me caen bien y eso, pero el 3D Concert Experience ni es película ni es ná, es sólo una excusa para hacer caja.
Y como estos casos muchos más.
Si el que se ofende es porque quiere...

Jana