15 de abril de 2010

Zorras, sandwiches y teléfonos

Hace poco más de un mes, a Lady Gaga le apeteció poner patas arriba la industria. Una vez más. Porque le salió del higo. El estreno del videoclip de Telephone como pistoletazo de salida para la presentación de la canción como segundo single de The Fame Monster, y que la Germanotta protagoniza junto a Beyoncé Knowles, batió récords de descarga en la red y fue tema de actualidad durante varios días en Twitter. Y no fue para menos.

La madrugada del estreno, cuando aún faltaban unas pocas horas, yo tenía insomnio. Eran las dos de la mañana cuando encendí el Mac y me conecté a ver qué se cocía en la red. Un par de horitas y decenas de vídeos de YouTube más tarde, en Twitter pasaba algo: a la gente se le formaban teléfonos en el cabello, tapándoles un ojo; y la Gaga y Telephone empezaron a ser temas de actualidad. De pronto, un tweet de Hidroboy, que ya había visto el vídeo, y que la Gaga la liaba más parda que nunca, durante más de 9 minutazos (!!!). Todo muy fuerte tirando a super fuerte. Un privado: “Enlaces, YA”. La respuesta: un enlace para descargar el vídeo, que efectivamente, se había filtrado antes de hora.

Y como diría Steve Jobs: “And boom!”.

Secuela directísima del videoclip de Paparazzi (también muy tremendo y muy “gaguero”, además del mismo director), Telephone no sólo subió la temperatura de mi habitación unos cuantos grados más de lo normal xD, sino que fue toda una recompensa a la fe que había depositado en esta chica, tras ver el vídeo de Bad Romance, el pasado mes de noviembre (leer entrada). Es decir, ya no sólo me encanta su música (si tuviera el CD de The Fame Monster, estaría más quemado que Thích Quảng Đức), sino que me lo redondea con vídeos cojonudos.
Lo que más me gusta del vídeo ya no son sólo sus clarísimas influencias cinematográficas, sino la cara dura que demuestra la Germanotta, el descaro a la hora de hacer lo que le salga de los ovarios y su presunta libertad creativa. Si a un mal romance pudo hilvanarle el bizarro relato sobre una chica víctima de la trata de personas, me fascina cómo con un teléfono (en realidad el punto de partida de la historia del vídeo, el detonante de todo) tiene el potorro de sacarnos un musical carcelario, una venganza con secuencia culinaria incluida (ese sandwich, por el amor de Dios) y que termina en masacre; masacre cuyo clímax no pudo dejarme más boquiabierto: las asesinas, trajeadas con motivos directos de la bandera estadounidense, bailando sobre los cadáveres de sus víctimas.

¿Por qué ceñirse a la letra de una canción a la hora de realizar su videoclip? ¿Por qué limitarse a interpretarla con unas cortinas del todo a cien detrás y un ventilador de alta potencia delante?

¿Por qué no simplemente crear y alejarse de los estándares? Ya lo hicieron Queen con I Want To Break Free, e incluso la misma Britney Spears. Lady Gaga, con su inconfundible e inigualable personalidad (el tiempo dirá si real o no), no podía ser menos. Y de momento lleva un camino impecable para convertirse en el icono pop de principios de siglo.

4 comentarios:

  1. Bueno, más vale tarde que nunca. Y si es un post tan bueno mejor que mejor.
    Y si, esta mujer tiene muchas cosas en la cabeza, y no solo en el exterior. Su crewatividad hoy por hoy la aleja de ser una más.
    La adoramos. Y tanto que si....

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  2. Cuando vi este vídeo estuve todo el día pensando en Lady Gaga, en cómo me hace sentir de bien. Joder, sólo puedo añadir que además es buena actriz, como demuestra en el interior del coche. Para el siglo XXI hay que crear la corriente gagaísta.

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  3. Con este último video Gaga comprobó nuestras dudas, esta realmente loca. Pero los más grandes lo estuvieron, asi que bien por ella :)uni

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  4. No he podido evitarlo...


    no hay que olvidar el pussy wagon!

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