jueves, 25 de febrero de 2010

Lo MEJOR del Cine de 2009

No voy a empezar excusándome por el retraso (sí, sé que estamos a 25 de febrero…), porque ya lo he hecho muchas veces a lo largo de lo poco que llevamos de 2010. Simplemente iré al grano, sin botoncito de “leer más” (más que nada porque el nuevo editor avanzado de Blogger es una porquería y hace lo que le da la gana con los saltos de línea… y por ahí no paso).

Así que empecemos pues.
Mejor Director: Quentin Tarantino
por Malditos bastardos
Si existe un director que en 2009 haya alcanzado cotas de perfección, aquellas que merecen codearse con la palabra CINE en mayúsculas, ese es Quentin Tarantino.

Tarantino termina de confirmarnos lo que se podía ver en sus anteriores obras. Que con la edad su cine está madurando. Que el niño travieso que había detrás de Pulp Fiction sigue siendo el mismo, pero con un uso del tirachinas más meditado y perfeccionado. Es muy gratificante ver cómo un director de cine está tan empeñado en no quedarse estancado en un mismo lugar, siempre dispuesto a seguir evolucionando y creciendo como cineasta. Y lo mejor es que parece no tener fin.
Mejor Interpretación Masculina: Christoph Waltz
por
Malditos bastardos
Lo mejor que le puede pasar a un director de cine es encontrar al actor perfecto para el mejor papel de su película, y Tarantino tuvo la inmensa suerte de encontrarse con este austríaco habitualísimo en series de televisión y telefilmes alemanes.

En ocasiones normales y corrientes diría que el actor se adapta como un guante, como anillo al dedo y como todos los ejemplos por el estilo que os podáis imaginar, pero lo mejor de Christoph Waltz no es que se moldee al personaje (un coronel nazi chaquetero y sinvergüenza, un detective sin ética, moral ni escrúpulos), sino que se fusiona con él. Es él. Le insufla vida y personalidad disfrutando de su locura y jugueteando macabramente con sus diálogos, y lo que es mejor, hace crecer a la película sólo con su presencia. Desde luego, si no se lleva el Oscar al mejor actor de reparto el próximo 7 de marzo, es que a los miembros de la Academia les falta un tornillo.
Mejor Interpretación Femenina: Kate Winslet
por Revolutionary Road
Ya sabéis todos que tengo una especial debilidad con esta mujer, ya no sólo física (llegando a tal grado de obsesión que llego a odiar con toda mi alma a todos aquellos imbéciles que osan decir que es una gorda) sino también por el enorme talento que tiene. Ganó el Oscar el año pasado por The Reader, pero yo prefiero mil veces su trabajo en la película de su marido, Revolutionary Road.

Winslet da vida a una mujer atrapada en la cotidianidad de su mediocre vida como casada con el personaje de Leonardo DiCaprio. Ansía algo más, el lado más sencillo y esporádico de la vida, el sentirse libre de las ataduras sociales de los suburbios estadounidenses de la mitad del siglo XX (bueno, para qué engañarnos, de los actuales también). Pero sea por egoísmo o por cobardía, o por tener que mantener a dos hijos más uno que está en camino, su marido termina por frustrar todas sus esperanzas.

Amé cómo la Winslet supo captar todos los matices que requería el personaje, transmitiendo a base de gritos o simplemente con miradas tan sutiles todo lo que siente aquella ama de casa a lo largo del metraje. Fue terminar la proyección y añadirla ipso facto a mi lista de lo mejor del año. Y aquí estamos.

Finalistas
Antes que nada, me gustaría aclarar que no me refiero a esta película por el título que tuvo en nuestro país (500 días juntos), porque no tiene nada que ver en absoluto con lo que se cuenta en realidad en ella. Así que a cascarla.

Cualquiera prejuzgaría esta película con la floja y tópica campaña promocional que ha tenido, pero nada más lejos de la realidad. Estamos ante una tragicomedia romántica rodada y escrita con mucha eficacia, abordando el tema de las relaciones sentimentales con respeto, sentido del humor y un buen puñado de realismo. Sin duda estamos ante uno de los mejores guiones de 2009, apostando por la no linealidad como punto de partida para la narración.

El conjunto se ve redondeado por una más que eficiente dirección por parte de Marc Webb (amoldándose a lo escrito y aportando cierta personalidad), y unas interpretaciones perfectas de un reparto solidísimo, en especial Joseph Gordon-Levitt, sembrado en el papel protagonista.

Una sorpresa muy agradable que nadie debería dejar escapar. Y menos si atraviesas un bache en tu vida sentimental.
La película más taquillera de la historia si no tenemos en cuenta la inflación. La película que ha devuelto a las masas al cine. Y tan sólo ha podido hacerlo James Cameron, una década después de lograr exactamente lo mismo con Titanic.

Es cierto que argumentalmente es más de lo mismo, pero como ya leísteis en la crítica que publiqué por aquí y por Cinefilo.es, me pareció uno de los espectáculos más brillantes de la década. ¿Por qué, si el guión no es nada del otro jueves, está entre lo mejor del año? Porque tiene que haber de todo, porque creo en el cine espectáculo y porque no considero los fuegos artificiales bien hechos algo vacío y falto de sustancia. El cine también es entretenimiento y espectáculo, y si se basase en esas dos palabras, Avatar sería sin duda una de las mejores películas de la historia.
Mientras medio mundo (hormonado) se corre con las tonterías de carta de color y carta a redacción de Bravo (estoy hablando de Crepúsculo y Luna Nueva), el otro medio deleitaba sus sentidos con una historia verdadera de vampirismo y amor. La historia de Oskar y Eli: un crío con más problemas que oxígeno en sus pulmones que comparte el viaje de la perdida de su inocencia con una supuesta vampira, que a su vez cambiará su vida por siempre jamás.

La película apuesta por la sugerencia, con un tono frío, sombrío y lento que encaja perfectamente con lo que necesita la historia, pese a que se desvía de la novela en la que se basa, aunque conservando su esencia con eficacia. La fusión de los demás elementos (esa banda sonora, por el amor de Dios) hacen de Déjame entrar una de las películas cumbre del año pasado, una obra de arte (¡¡qué clímax final!!) sólo empañada por cierta escena gatuna. Imprescindible excepto para aquellos a los que las neuronas no les den más de sí.
Una de esas grandes sorpresas que uno sólo puede tomarse con una satisfacción que, por desgracia, suele escasear en este mundillo.

El debutante Neill Blomkamp nos introduce a dos historias de amor paralelas en clave de falso documental durante la primera mitad del metraje, y a modo de cinta de acción desenfrenada el resto. Un marido que debe huir para salvar su vida mientras anhela el amor de su esposa, y un padre y un hijo alienígenas que lo único que quieren es volver a casa. Un batiburrillo del género que, sin embargo, encontré tan ingenioso como diferente y entretenido. Porque de lo que puede presumir District 9 con orgullo es de ser una de las películas más entretenidas del año.
Spike Jonze adapta el libro infantil de Maurice Sendak en una cinta atípica, bajo mi punto de vista, en el panorama cinematográfico actual.

Se trata de una fábula fantástica sobre el final de la infancia, cuando empiezas a darte cuenta de que el mundo que te habías creado alrededor empieza a desmoronarse para dar paso a otro del que no quieres saber nada. Lo peor es que, por muy terrible que resulta, es algo tan inevitable como "la muerte del sol". Por mucho que huyas dejando volar tu imaginación.

Rabia, incomprensión, impotencia... las relaciones y el mundo adulto, a través de la mente y los ojos de un crío de nueve años, que intenta comprender. Metáfora de Barrio Sésamo para adultos y un mundo aterrador, bizzaro y extraño para los más pequeños.

A mí me tuvo cautivado de principio a fin y, de hecho, me dejó algo tocado durante varios días. Imprescindible aunque aburra, para tener una agradable pero profunda charla de bar, café o cervezas con los amigos.
Sinceramente, después de quedarme tan a gusto con la entrada que le dediqué, pues como que no me salen más palabras sobre este pepinazo de película que estrenó el maestro Clint Eastwood hace un año ya.
Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño) construyó una película muy bien medida, con una realización sobresaliente, sin ningún canto por pulir, cuyo principal aliado es un montaje que, pese a su sencillez, deja boquiabierto. El tempo de la historia es el adecuado, sin caer en lo gratuito ni en la redundancia, y consigue darle una magnitud a una historia de losers que no se veía desde hace tiempo.

Un ejemplo de todo esto es la tremenda secuencia final, en pleno clímax de aquellos totalmente inevitables y que no podían acabar de otra manera. Aronofsky, lejos de introducir tópicos y resolverlo como el 70% de realizadores lo harían (impacto, violines en off), nos regala una buena muestra de cómo teclear un punto y final con verdadera elegancia y buen gusto. Por no contar con la impresionante interpretación de Mickey Rourke.

Una película tan entrañable como imprescindible.
No sólo se trata de una película realmente buena y repleta de talento cinematográfico e interpretativo, sino que también es un canto a la esperanza y a los Derechos Universales del Hombre. Es LA película sobre los derechos civiles innegables a los homosexuales, y toda una denuncia en voz alta, por si lo que hizo el señor Milk no fue suficiente, en contra de la intolerancia.

Afortunadamente Gus Van Sant no crea una película tan impersonal y excesivamente académica a como nos tienen acostumbrados en este subgénero. Van Sant imprime su personalidad en ella, aquí más que nunca por lo que representa toda ella y por lo que significa para él como homosexual reconocido. Y sale realmente airoso.
Rafalet entra en una sala de cine, empieza la proyección y empieza a flipar como un loco, abriendo los ojos como platos.

La nueva película de Sam Mendes, director de American Beauty y una de las mejores películas de la década, Camino a la Perdición (voy dejando pistas eh…), se marcó hace ya casi un año este dramón sobre la acomodación del ser humano en la vida suburbial, la destrucción de sus sueños y la auto destrucción que puede provocar en otro ser humano.

Me pareció tan bien interpretada, tan bien dirigida y tan bien de todo, que aquí está, nominada, al contrario que la Academia la pasada edición de los Oscar. ¡Injustos! ¡Destructores! ¡El plano final de Kate Winslet en el filme podría haberlo protagonizado yo por vuestra culpa!
Según sus propias palabras, el director J.J. Abrams hizo una película de Star Trek para espectadores no aficionados de Star Trek. Y para mí lo hizo con gran éxito, realizando, bajo mi punto de vista, una de las películas más entretenidas y espectaculares del año.

Vista ya tres veces y no me canso de verla.
Pódium
Espléndido ensayo sobre las dudas y fantasmas internos de cada uno, de los problemas domésticos y familiares aún y cuando la cámara ni huele un escenario donde ubicar la acción, de los tabúes, de la aceptación, del racismo, del progresismo en la religión y de la libertad sexual… y no hablo precisamente de la pederastia, tema que se trata con una sutileza abrumadora prácticamente sin decir ni pío y tan a viva voz al mismo tiempo.

La película transcurre con un ritmo calmado -casi académico- pero agresivamente veloz al mismo tiempo, con los elementos argumentales como el drama y la intriga bien repartidos a lo largo del metraje, y con unos diálogos tan fenomenales, tan bien medidos y construidos con una habilidad irónicamente divina que son el símil dialéctico de una catedral.

Esto quizá sea, en parte, gracias a un magnífico reparto del cual no se puede sacar ni un pero. Tanto Philip Seymour Hoffman como Meryl Streep y Amy Adams saborean cada frase, cada palabra de sus líneas, conscientes de su calidad, dando todo de ellos mismos como intérpretes, y en segunda instancia, como comunicadores. Meryl Streep está realmente grande como la hermana Aloysius Beauvier, un extraordinario personaje que se muestra inteligente, duro, autoritario y borde “por el bien común”, consciente de su experiencia en la vida y en el trabajo, pero que en su interior reina el caos y el desasosiego a causa de la presencia del infernal espectro de la duda que da título al film. La duda que reina en las vidas de los protagonistas, y que abrirá con inteligencia la puerta de la reflexión y el debate sobre lo visto al espectador, en tiempos de libretos descaradamente vagos y malcriados.
Me es imposible condensar todo lo que pienso de este pepinazo de película en un par de párrafos, así que mejor os enlazo a la crítica que escribí en su día.

Es que me pilláis en una etapa de mi vida un poco perra, la verdad.

By the way, me quiero casar con Mélanie Laurent e irme a vivir a París con ella. ¿Alguien tiene su número?
1. Up
Si existe la justicia en este mundo, el próximo 7 de marzo Up debería llevarse tanto el Oscar a la mejor película (a parte del de animación). Y no pretendo exagerar.

La serie de elipsis que constituyen los primeros minutos de la película son la mejor exhibición de cine que podremos ver en mucho tiempo en una pantalla, y toda una clara declaración de intenciones. Muy pocas películas, y menos de animación, son o han sido capaces alguna vez de transmitir tantos sentimientos en tan poco tiempo, y eso atrapa y cautiva para el resto del metraje. Da una dimensión extraordinaria a los personajes, que junto con una técnica complicada, arriesgada y valiente (sorprende que el cartel lleve el sello de Disney), es algo que se valora mucho, muchísimo. Y con matrícula de honor.

El resto del film recupera, en cierto modo y desde cierta nostalgia, gran parte del cine de aventuras añejo, combinado con el característico sello Pixar, aderezado cómo no con su sentido del espectáculo y del humor, que dan como resultado esta “gran aventura de corte dramático”, como me gusta llamarla a mí. Lo mejor de todo ello es su fascinante habilidad por cambiar de género (que abarca y bastantes: pasando del drama a la comedia y, de ésta, al thriller) en un instante de nada.

Parecía imposible, pero Pixar se vuelve a superar a sí misma. Up agarra al principio y ya no te suelta hasta que se acaban los créditos finales. Y cine, y cine y más cine, y cómo narrar toda una vida en menos de cinco minutos sin ningún tipo de diálogo más que unas notas maravillosas de piano compuestas por el genialísimo Michael Giacchino, expresando mucho más en tan poco tiempo que toda El curioso caso de Benjamin Button entera.

Up no sólo abarca el lugar donde transcurre la acción de la película, sino también donde se encuentra el listón que deja Pixar para sus siguientes proyectos. Allá en lo alto, arriba, muy arriba, donde sólo una casa propulsada por globos puede llegar. Una obra maestra indiscutible a la que no puedo dedicar más elogios porque, simplemente, no me quedan.

domingo, 21 de febrero de 2010

Ciertas cosas que uno no sabe cómo asimilar

Estar paseando por la red, estar pensando en un conocido a ver si se unía a Facebook de una vez para tener un contacto más amplio, para minutos más tarde recibir un correo electrónico automático indicando que dicho conocido acababa de crearse una cuenta.

Ir a la cocina a buscar un yogur como cena, ver un recipiente que compró el otro día mi hermana para hacer crepes de forma rápida, pensar que tengo ganas de comer crepes de nuttella, salir de la cocina y que en el acto empiece un anuncio de nuttella en televisión.

¿Algo más antes de irme a la cama?

martes, 16 de febrero de 2010

Ana Botella: "El planeta está al servicio del hombre, no el hombre al servicio del planeta"

Semejante exhibición de lógica contemporánea la dio el otro día la delegadísima de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, la señorita Ana Botella, la misma intelectual que comparó la sexualidad humana y todos sus contrastes con manzanas y peras, un colectivo que ya ha comunicado su disconformidad con dichas declaraciones: "Es una vergüenza. No sólo tenemos que aguantar comparaciones estúpidas y totalmente despectivas contra nosotras, sino que además hay que escuchar despropósitos que nos humillan y rebajan como nadie antes lo ha hecho”.

A manzanas y peras se han unido fenómenos como el viento, quien además de tomárselo con sentido del humor, ha dejado bien claro que tiene todo el derecho del mundo a soplar donde le plazca con la fuerza que le plazca y cuando le plazca. “No, si aún tendré que tener cuidado con mis actos para no tener que perjudicar a los humanos. Si por ellos fuera soplaría brisas día sí día también, pero uno tiene sus necesidades”.

“Son ellos los que deberían tener cuidado”, reclaman las lluvias, secundando el discurso del viento y añadiendo que “hemos estado aquí siempre y antes de que comenzaran a ser bípedos e inteligentes; no tienen ningún derecho a creerse superiores al resto”.

“Aún recuerdo cuando decían que la Tierra era plana y que era el centro del Universo”, nos cuenta uno de los célebres y milenarios pinos Picea suecos. “Nosotros tendríamos más derecho a decir que el planeta está a nuestro servicio, porque al fin y al cabo formamos parte de él. Los humanos no son más que salvajes que salen de sus madres y toman de lo que creen que es suyo, sin pedir permiso ni rendir cuentas ante nadie. Y cada vez más. Pero ya no se trata de una cuestión de quién está al servicio de quién, sino de convivencia. Claro que algunos no saben de eso. Algunos prefieren creerse superiores a los demás para darle algún sentido místico a sus vidas. Supongo que no se estarán dando cuenta de que están perdiendo el tiempo”.

miércoles, 10 de febrero de 2010

La sequía del blogger

Es un poco jodido esto, ¿eh? No sé lo que pensará la gente, pero mantener un blog no es nada fácil. Y tenerlo una semana de sequía es bastante frustrante. Duele y toca un poco la moral, porque uno quiere escribir y actualizar pero no encuentra sobre qué hacerlo.

En Twitter me dicen que escriba sobre ese hito de la informática que es el calientatazas USB (jamás había oído hablar de ello, pero me lo apunto; by @Alan_D_Gray), y también que me meta con alguien (by @dtiempospasados), pero de momento no. Y ya he pasado una buena racha de echar bilis por la boca y es lo que menos me apetece hacer por el bien de la salud mental de todos nosotros.

Así que aquí me tenéis, quejándome porque no encuentro nada sobre lo que escribir, y pum, la sequía de entradas es lo mejor que me ha salido de la cabeza xD.

Ayer actualicé el estado de la página del blog en Facebook con algo muy gracioso: que empecé a escribir el post de las mejores películas de 2009 en el tren y en una libreta. Es la primera vez que lo hago y me sentí importante, porque siempre que voy en tren me cruzo de brazos y observo cómo la gente está estresada y hace cosas. Pues ayer era yo quién hacía cosas, escribir, aunque poco, y con letra de médico, de esa torcida e ininteligible y que sólo entiende uno mismo.

Para comentar algo más, decir que la semana que viene empezaré a hacer ejercicio en serio. No es que me vaya a machacar el body a lo bestia, pero sí que saldré a correr día sí día no día sí día también con una amiga. Yo me conozco y para mí correr es igual a morir, que trotaré dos segundos y después caeré al suelo en coma, pero vaya, todo por convertirse en un sex symbol y darle estopa a la vida sedentaria, que es muy mala, muy puta y muy zorra.

Y ya está, hasta aquí la entrada chorra de la semana. Como curiosidad final: descubrí por Facebook que mi *prima Mari Tere es fan de Lost (cuya temporada final está muy emocionante y más loca subnormal que nunca). Un besito prima!

*El puto Word está como una cabra y me ha corregido "prima" por "primera". La culpa es de ZP fijo.

miércoles, 3 de febrero de 2010

23

Ayer fue mi cumpleaños (23 años, ni más ni menos, me estáis viendo crecer por aquí xD), y se me pasó totalmente escribir la tradicional entrada para comentarlo y celebrarlo (aunque Estela ya lo hico por mí :3). Parte de culpa la tienen las redes sociales, que dan mucho trabajo por hecho a la hora de comunicarse. Ya no es sólo el blog, también está Facebook y Twitter, y se nota.

La verdad es que fue un día la mar de completito. Les estoy muy agradecido a mi familia y amigos por habérmelo hecho pasar como nunca y por los regalos que he recibido, por no hablar de la grandísima noche del sábado al domingo que pasé el fin de semana pasado. Cena barata (porque no está el horno para bollos), de copas y fiesta parda por Barcelona. Un mar de abrazos y besitos a todos.

La otra razón por la que estoy escribiendo esta entrada es para deciros que NO me he olvidado de los ránkings de lo mejor del cine de 2009 y de la década. Sí, sé que estamos ya a 3 de febrero y que hace un buen puñado de días que entramos en año nuevo... pero es que son entradas que requieren muchas horas de trabajo, esfuerzo y ganas. Elementos que, hasta el momento y con una bitácora de cine que mantener día a día, se encuentran un poco ausentes.