domingo, 28 de marzo de 2010

Hoy es Domingo de Ramos, ¿no?

Sí, efectivamente, miro el calendario y no me equivoco, a parte de cagarme en la puta porque nos han “quitado” una hora de nuestras vidas esta madrugada. Vamos, que según manda la tradición durante el primer día de la Semana Santa se celebran procesiones, se va a misa con las palmas, o directamente nos tocamos los huevos en casa, conmemorando la Entrada de Jesús en Jerusalén, donde sería condenado a ser crucificado por los romanos y los judíos, que son muy majos todos ellos.

Entonces, me pregunto si alguien puede explicarme por qué, cuando he mirado por la ventana nada más levantarme, he visto a toda la jauría de criaturas, críos y crías, hijos e hijas de vecinas plastas e insoportables de acento cordobés, disfrazados y disfrazadas. Los niños con pelucas (¡e incluso madres!), con sombreros de vaquero o con el uniforme de su equipo de fútbol preferido; las niñas, de princesas, sevillanas o gitanas.

¿Me he perdido algo? ¿Se ha importado alguna costumbre nueva de Estados Unidos de la que apenas me he percatado sobre su existencia? ¿O es que, como siempre he temido, mi barrio es el almacén principal de la futura colección por fascículos “Gilipollas del Mundo” de Planeta DeAgostini?

sábado, 27 de marzo de 2010

How To Train Your Blog

Anoche volvía yo a casa fatigado, desanimado, porque esta semana he retomado la Operación Macizorro y me he ido a correr con un par de amigotes martes y jueves, y claro, al estar literalmente un mes enfermo (yo encantado, porque OMG, he perdido como que cinco kilos y medio en cuatro semanas…) y sin apenas actividad física, pues se me han sobrecargado tanto las piernas que andar me resulta un suplicio, y quiera o no, eso afecta muchísimo; mosquea y toca muchísimo los cojones, porque lo único que te apetece hacer es tumbarte en la cama y estar ahí tirado hasta el día del juicio final.

Pues fue entonces, volviendo a casa, después de pasar una sesión inolvidable de buen cine (luego os digo), que me acordé de que tenía un blog. ¡Anda, si yo tenía un blog, con sus visitas, sus comentarios, sus seguidores y sus cosicas! Así que aquí estoy, intentando saldar mi cuenta pendiente con uno de mis múltiples espacios en la red, que esto no puede seguir así. A ver si esta semanita de vacaciones retomo el hábito de actualizar. Desde luego, no hace falta que me marque una hiper reseña cada vez que lo haga, así que os iré contando más o menos cosas curiosas sobre lo que me va pasando durante el día a día, como hacía en el principio de los tiempos.
Tal y ya os he dicho antes, ayer viernes fuimos al cine. ¿La película? Cómo entrenar a tu dragón, en 3D. O sea, nueve eurazos de cine que duelen parte de un intestino delgado y parte del grueso (los seis de una sesión normal me parecen más o menos asequibles… ¡¿pero nueve xD!? Estamos locos).

Pero, sin duda, mereció muchísimo la pena.

Yo ya iba más o menos mentalizado de que iríamos a ver una buena película, porque ha gustado mucho, muchísimo a la crítica, y no es que vaya con la crítica como referencia (la última vez que lo hice fue con Los Simpson: La película, y salí del cine como si me hubieran violado con mi consentimiento), pero siempre está esa sensación de que puede que vayas a ver algo bueno, correcto o directamente grande.

No diré muchas cosas sobre la película, porque para eso tendréis la crítica que publicaré en Cinefilo.es si no mañana, dentro de unos días; pero vaya, que estamos ante un acercamiento de los estudios de animación de DreamWorks hacia el cine animado de calidad REAL como no lo había hecho en toda su filmografía, dejando a un lado lo terrible e insultantemente fácil, y zambulléndose en la misma piscina donde podrían estar tomándose un baño perfectamente los peces gordos de Pixar. Se nota la entrada de sangre nueva, y directamente desde la Disney (estamos ante los directores de la refrescante Lilo y Stitch), y se nota en cada fotograma.

Es muy entretenida, divertida, emocionante y, lo que es mejor, humana. Porque esta vez sí que han sabido insertar esos pequeños elementos que suelen marcar la diferencia entre la película de dibujos, y el cine animado. Y además, con una música impresionante de John Powell.

En serio, no os la perdáis por nada del mundo. ;)

lunes, 22 de marzo de 2010

Porque tenía que ponerlo

Y porque si me estaba un día más sin actualizar me acabaría haciendo el haraquiri.

Y lo sé, os debo review de Telephone. ;)

viernes, 12 de marzo de 2010

Los vasos de Nocilla de Hello Kitty son lo más

No doy pie con bola. ¿Os acordáis de mi laringitis? Bueno, pues se fue el otro día después de dejarme el cuello más delicado que el papel de fumar. Aún me es difícil el soportar los cambios de temperatura, poniéndome a toser como un tiranosaurio durante poco más o menos de cinco minutos. No tenía yo suficiente con ella (ya llevo dos semanas en casa y sin ir a clase ni a pases de prensa, aunque cuando llega el fin de semana bien que salgo, porque si no lo hago, creedme, me muero y me descompongo en un mismo día) que, es dejarme, y pillar un resfriado. Estado griposo, mocos, aún más tos y la sensación de tener fiebre todo el rato y en realidad no tener.

Estoy literalmente hasta la polla. Y todo empezó justo la semana en la que empecé a correr por las tardes para tener un cuerpo danone este verano. Yo es que estoy al borde de llamar a Úrsula, la mala de La Sirenita, para darle mi voz (o lo que sea, porque cantar canto igual que Daniel Diges: o sea mal) y que me cure a cambio, y ya de paso que me ahorre tres meses de carreras y que me ponga hecho todo un Jonas Brother.

En poco menos de tres horas se estrenará por toda la red el nuevo videoclip de Lady Gaga, de la maravillosa Telephone, que cuenta con la aparición estelar de Beyoncé. Estoy como loco por verlo, y con toda seguridad todas las partes de mi cuerpo harán palmas en cuanto termine el visionado. Si me gusta le cascaré review y portada (porque ahora me ha dado por actualizar la portada cuando me da la gana, porque ya no sé qué poner y porque, creedme queridos, cambiarla con algo diferente cada mes desde hace cinco años, pues acaba agotando). Y si no, pues nada.

Hay que ver lo bien que escribe Miya-chan, ¿eh? Y lo mucho que me jode no poder dormir y aburrirme y tener un dolor de cabeza terrible en consecuencia.

miércoles, 10 de marzo de 2010

¡Vender materialada! (I)

En vista a que mis estanterías están a punto de ceder por el excesivo peso de material que no uso ni usaré, me he planteado el vender todo aquello que me la sople por delante y por detrás sin piedad ninguna. Mi idea era ir al mercado de Sant Antoni de Barcelona, pero ciertos consejos desde Twitter y Facebook han hecho que me lo piense dos veces y que primero me publicite por aquí (¡gracias Miya-chan!).

Así que aquí estoy, escribiendo esta entrada dispuesto a pedir aún más consejo y, por qué no, a ofrecer a todas aquellas personas interesadas el material del cual no quiero saber nada.
Para empezar, el primer volumen del cómic que salió basado en la serie de televisión Heroes, la versión en lengua catalana (o sea, Herois, muy a lo Tino Casal). La serie es igual de mala que Carmen Lomana alardeando de bienes personales en Haití, y el cómic en sí me lo he mirado tres o cuatro veces contadas, así que, ¡aire!

Planeta lo vendió al prohibitivo precio de 15,95 € (¿qué diantres tenía en la cabeza?) cuando salió en no sé qué salón, y yo os lo dejo por 6 € aproxi., aunque todo es negociable.
Después tenemos el primer tomo de Fairy Tail, editado por Norma, una serie que me aburrió soberanamente y que como es tan previsible y tontorrona pues sudé olímpicamente de continuarla. Y ahí tengo el tomo, muerto de asco.

Lo vendería por 3 € o menos, también negociable porque es que me da muy igual. Eso sí el que me ofrezca céntimos… ¡ni vino!
Y para terminar, ya sé que había dicho que mis estanterías soportaban mucho peso, pero es que soy un exagerado… los primeros 34 tomos de Naruto, el cuento cursi prepúber de nunca acabar que aún sigue cascándose el señor Masashi Kishimoto porque la pela es la pela y el arte es para los hippies.

Como son 34 tomos y, sinceramente, una pasta gansa, los dejaría por 4 € el tomo, pero nunca por menos de 3. Vendería tomos sueltos aunque estoy dispuesto a deshacerme de la serie entera de un plumazo, aunque tenga que hacerlo por fascículos y tenga que mamársela a los de Correos para que no me roben con los gastos de envío.

¿Algún interesado? ¡Seguro que sí! Ponte en contacto conmigo a través de los correos electrónicos que tienes a la izquierda, por Facebook (siempre con correos privados, tengo por sana costumbre no agregar a peña que no conozca personalmente) o Twitter, y ya acordaremos todo lo que tengamos que acordar.

Si vendo algo, que a saber, iré actualizando este post a medida que vaya haciéndolo.

Por cierto, próximamente quizá venda alguna que otra tanda de DVD’s, así que, ¡al loro!

lunes, 8 de marzo de 2010

Oscars 2010 + Especial Red Carpet

Oscars 2010 + Especial Red Carpet

Empiezo a escribir esta entrada cuando el reloj empieza a dar las ocho de la mañana. Llevo toda la noche en vela para ver los Oscar y escribir y tener listo el artículo para Cinefilo.es para primera hora (podéis hacer click aquí para leerlo, gañanes).

Y la verdad es que estoy algo reventado.

Me he puesto a dormir un rato pero no he conseguido pegar ojo, así que como diría James Cameron, ACAGAR (chiste malo, lo sé, me lo ha escrito Buenafuente), y he abierto una hoja nueva del Word para escribir todas las sensaciones que he tenido durante esta noche.

jueves, 4 de marzo de 2010

El editor avanzado de Blogger es mierda

Una semana sin actualizar. Sólo cinco entradas escritas durante el mes de febrero.

Ay, qué abandonaico tengo esto, ¿no? Si no tengo inspiración ni para portada del mes. Está más desolated que mi cuello.

Porque me he pasado de viernes hasta hoy tosiendo como un desgraciado, y de domingo hasta hoy encerrado en casa. Ya se me pasará, es sólo tos improductiva. Llegó el lunes y yo venga a toser, venga a toser. Uy el hígado cómo vuela. Uy que no iré a clase hoy. Llegó el martes y la cosa seguía igual, así que al día siguiente tira pal médico antes de que te de una colleja.

Y sí sí. Hay que ir al médico, queridos, porque ellos saben y tú no y te puedes pasar una semana entera tosiendo como un dinosaurio y automedicándote que te puedes morir mucho de asco. Laringitis, ¡tengo LARINGITIS! Si no hubiera ido al médico jamás hubiera podido decir por primera vez en mi edad adulta que he tenido laringitis. Mirad qué cosas.

Pues sí, el blog está así. Deben de ser los astros, o algo. Pero una cosa la tengo clara: Jamás cerraré este sitio por muy poco que lo actualice, por mucho que me ralle por ello y por mucho que haga llorar a Bandicoot porque no ponga nuevas portadas el primer día de cada mes desde hace unos meses. Antes muerto que sencillo.