martes, 30 de noviembre de 2010

Bofetadas del clásico

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Hace unos meses, el clásico me importaba un bledo. No sé muy bien por qué, pero me daba un poco igual. Quizá las energías estaban reservándose para una noche como la que viví ayer, el culmen que cualquier barcelonista, sea moderado como yo o simplemente un fanático cabeza de chorlito, sueña con vivir al menos una vez en la vida. El Barça lleva ganándole al Real Madrid desde que Pep Guardiola se convirtió en su entrenador hace más de dos años, pero desde el 2-6 en el Bernabéu, y desde la última manita hace dieciséis años, que no se vivía algo semejante.

Contra todo pronóstico (porque todos esperábamos un partido igualadísimo), la victoria del conjunto blaugrana fue escandalosamente aplastante. De principio a fin, los chicos de Guardiola bailaron lo que les dio la gana ante la impotencia de unos jugadores merengues cada vez más impotentes, humillados y furiosos. En Barcelona se tenían ganas de callar bocas, de bajarle los humos a un vestuario, a un ambiente y a un entrenador madridista arrogante, orgulloso, chulo y carente de humildad. Y así fue, con la contundencia necesaria, con el suficiente jarabe de gol que algunos descreídos se negaron a aceptar.

La vida es así, siempre hay alguien mejor que tú, y debes aceptarlo. Si no, pues allá tú por estar engañándote a ti mismo. Allá Cristiano Ronaldo y sus modales de portero chungo de discoteca de 90 millones de euros. Su actitud chulesca y sus aires de superioridad fueron anulados y hechos añicos por el fútbol en mayúsculas, el que la gente realmente quiere ver. Allá él y su empujón a Guardiola, que podría haberle costado sin ningún tipo de problema la expulsión directa; un gesto tan inmaduro como significativo ante la impotencia y la humillación que debe de sentir uno de los mejores jugadores del mundo, al no ser capaz de ganarle al Barça ni en sus mejores momentos como futbolista de forma inmediata.

Y allá Sergio Ramos y sus actos. Ya demostró en el último clásico cómo se las gastaba. Ayer simplemente se retrató como el "furgolista" paleto quinqui de barrio que es. Después de un Mundial de Sudáfrica en el que ha alcanzado la gloria junto a sus compañeros de la Selección Española, perder los papeles de esa forma con ellos es como para pensarse con qué tipo de persona puedes llegar a relacionarte. La entrada a Leo Messi (todo sea dicho, el gran ausente de ayer junto a un Mourinho escondido en la banqueta) fue lo suficientemente sucia y despectiva como para sacarle la tarjeta roja directa, algo que por fortuna terminó sucediendo; pero los empujones que les propinó a sus compañeros de Selección, Carles Puyol y Xavi, absolutamente injustificados, fueron para sacarle la roja tanto en el terreno personal como en el deportivo.

A ellos y a unos cuantos -porque no se puede ser tan vanidoso, orgulloso y creído en la vida; y porque no se puede salir a celebrar la victoria de un partido como si se hubiera ganado la más importante de las competiciones- no les vendrá nada mal la manita de humildad -y fútbol- que el Barça les pasó por la cara anoche en el Camp Nou. Da como para pensar y replantearse ciertas cosas, pese a que en el mundo del fútbol eso sería pedir demasiado.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

19 años sin Freddie Mercury

martes, 23 de noviembre de 2010

Operación Macizorro: Semana 38

Está siendo un noviembre maldito. Si la semana pasada decía que este mes estaba siendo el segundo mes de estancamiento por debajo de agosto, ahora se confirma que es aún peor: a una semana de terminar, noviembre está siendo el mes más malo de todos, puesto que a día de hoy peso lo mismo que durante el pasado 26 de octubre.

En fin, que la obesidad parece no querer acabarse nunca...

No me voy a extender más porque no tengo ganas. Se aceptan ánimos y sugerencias xD.

Peso perdido esta semana: +0,1 kg.
Peso actual: 94,4 kg.
Objetivo principal: 90 kg.
IMC Actual: 30,82 (Obeso)

Peso perdido en TOTAL:
26,2 kg.

Gráfico de los dos últimos meses:


PD: A partir de ahora pondré el peso que he perdido en total desde que empecé, sin restarle los gramos o kilos adicionales que he ido ganando, a recomendación de @uzuzet. :)

sábado, 20 de noviembre de 2010

Chapuzas incomprensibles: Sonrisas y lágrimas Edición 45 Aniversario en Blu-ray

El martes pasado compré con toda la ilusión del mundo la Edición 45 Aniversario en Blu-ray de Sonrisas y lágrimas (nunca he entendido este título patrio, llamándose como se llama originalmente The Sound of the Music, título mucho más acorde). La película de Robert Wise, basada en el musical de Broadway del mismo nombre y estrenada a mediados de la década de los sesenta, ha sido sometida a un laborioso y excelente trabajo de restauración, que ha dejado al film en unas condiciones impecables para su exhibición y estreno en la Alta Definición, como si hubiera sido rodada y estrenada en la actualidad, reuniendo todas la cualidades y exigencias que un consumidor como yo espera de un formato como el Blu-ray. Es el principal motivo de mi compra, puesto que ya tengo la película en una edición especial en DVD, y oh boy, la diferencia de imagen y calidad del metraje es abismal.

La edición en Blu-ray incluye tres discos: Un disco BD con la película y algunos extras complementarios, otro disco BD con horas de material extra, y la película en DVD.

Tras ver algunas escenas de la película por primera vez en Blu-ray, esta tarde creí que había llegado el momento de echarle un ojo a los nuevos contenidos adicionales que incluye la edición. Cuál ha sido mi sorpresa que, al cargar mi reproductor el disco de extras, el menú aparecía totalmente en inglés. No me parece un obstáculo a tener en cuenta, puesto que entiendo el idioma tanto en forma escrita como en la oral. En fin, que no le he dado mucha más importancia hasta que me he ido a la sección de subtítulos y he descubierto que... ¡no contiene subtítulos en castellano! Incrédulo de mí, pongo así al tuntún cualquier extra para poner los subtítulos "al vuelo", desde el menú de la PlayStation 3, y efectivamente, el disco de extras no incluye subtítulos en castellano. Es decir, viene serigrafiado totalmente en español, e incluso las advertencias legales vienen en el idioma de Cervantes... pero el contenido, que es lo que realmente le interesa al consumidor, no viene traducido al español en ninguna coma en absoluto.

Me parece un escándalo que, en plena era de la información y estando en el año que estamos, habiendo pasado tantos baches por culpa de innumerables ediciones de mierda en DVD, ahora nos vengan los listos de la 20th Century FOX Home Entertainment y nos cuelen este moco. Creía que habíamos dejado atrás esa época. Una distribuidora debería ofrecer la máxima calidad en sus productos, esforzarse por traducir aquellos contenidos que, desde Estados Unidos, ya no vienen debidamente traducidos en los idiomas de los países donde se comercializará el producto; y sacar una edición con un disco inservible para quien no domine el inglés, me parece una falta de respeto para los consumidores alarmante, intolerable y de cazurros con todas las letras. Y si encima se lavan las manos escudándose en el "es que avisamos en la contracarátula que vienen en versión original", pues apaguemos y vayámonos de este país, por favor.

Es una verdadera lástima que este tipo de chapuzas nacionales empañen una edición perfecta en prácticamente todos los sentidos, ya que tanto la impecable restauración de la película tanto en imagen como en sonido, como las horas y horas de interesante contenido adicional que incluye el malogrado disco de extras, la convierten en una edición prácticamente indispensable para cualquier cinéfilo.

martes, 16 de noviembre de 2010

Operación Macizorro: Semana 37

Empiezo la semana un poco mal: con mal humor, insomnio y sin perder peso. No sé si en ello habrá podido influir el hecho de que llevo varios días sin sentarme en el trono real de la casa (hablando así muy finamente), pero esta semana he ganado 900 gramos que confirman el mes de noviembre como el segundo mes de estancamiento del año, después del mes de agosto, en el que sólo perdí 100 gramos en total.

De momento llevo el mismo camino, ya que el total me da que en noviembre sólo he perdido 100 gramos, a pesar de haber perdido 1,1 kilos la semana pasada. Quizá dentro de unas horas me entran ganas de ir al cuarto de baño a aportar algo a la humanidad y mañana me pese y veo que he perdido un kilo, pero prefiero ser así de frío y estricto con mi propio control de peso que no ir haciendo experimentos raros que no me conducirían a ninguna parte. Además, así me auto exijo mucho más, y lo tengo comprobadísimo.

El hecho de haber tenido unos días de ansiedad por comer muy importantes también habrán ayudado a haber cogido peso. Esto es un aviso, y los avisos siempre vienen a tiempo, así que tocará controlarme más a partir de ahora, sobretodo si quiero cumplir mi objetivo de entrar en el año 2011 dejando atrás los 90 kilos. Además, tampoco descarto el hecho de haber cogido algo de músculo.

Sin más, os dejo con los datos de esta semana:

Peso perdido esta semana: +0,9 kg.
Peso actual: 94,3 kg.
Objetivo principal: 90 kg.
IMC Actual: 30,8 (Obeso)

Peso perdido en total:
25,3 kg.

Gráfico de los dos últimos meses:

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Lo que Mugendo ha aportado a mi vida

Sigo comentando el cambio físico que estoy haciendo. No pensaba hacerlo hasta la semana que viene, con la actualización de los datos de mi peso actual, pero ayer en el gimnasio pensé en escribir esta entrada que ya tenía ganas de materializar.

Cuando ayer terminamos nuestra hora diaria de entreno, nuestro Sempai (a quien mando un saludo desde aquí) nos preguntó uno a uno el tiempo que llevábamos entrenando con él. En ese instante me di cuenta de que llevaba unos seis meses –aproximadamente- entrenando Mugendo. Uno lo piensa para sí mismo y lo tiene en cuenta a la hora de hacer cuentas personales respecto a la perdida del peso y la rutina diaria de ejercicio físico, pero no caí realmente en el tiempo que llevo con Mugendo, yendo a la escuela, saludando a mis compañeros, dejarnos el alma y partirnos la cara –con cariño- día tras día. Sempai también nos dijo que reflexionásemos sobre el tiempo pasado en Mugendo, sobre lo que nos han aportado sus sesiones de entrenamiento y la práctica diaria o regular de las artes marciales. Y una vez más, hasta que no te paras a pensar en el antes y el después, no caes en qué significó ese primer paso que tomaste hace tiempo, pisar el tatami con tus pies desnudos y empezar a ponerte a prueba.
Todo lo que me ha aportado Mugendo es positivo, y son muchas cosas que, con el tiempo, espero que se vean incrementadas. 

He conocido gente nueva. Tanto mis compañeros como mi Sempai, son todos muy buenas personas con las que resulta un gustazo entrenar. El ambiente y el compañerismo en el gimnasio es tan bueno que me resulta imposible –y extraño- entrenar en ningún otro sitio. Nos hacemos sentir cómodos y nos animamos mutuamente cuando creemos que lo necesitamos, tanto en lo bueno como en lo malo, convirtiendo el gimnasio en un espacio de reunión íntimo y familiar. 

Me ha hecho perder peso, como muy bien sabréis. Tomé la decisión de entrar en Mugendo cuando me di cuenta de que, por varias razones, salir una hora al día a dar una vuelta con la bici tenía fecha de caducidad. Y no me lo podía permitir. Cuando empecé, lo hice habiendo perdido unos diez kilos con la bici. A día de hoy y seis meses después, me he dejado en el tatami más de dieciséis kilos, con la consiguiente ganancia en autoestima que siempre comporta perder peso, y pasar de un estado físico deplorable a uno mucho más aceptable. Lo más importante es que eso me ha ayudado a plantar cara a mis complejos, enfrentarme a ellos y, como os podrán comentar los que me conocen, vencerlos. Es el mejor combate que habré librado jamás. 

He ganado confianza y seguridad en mí mismo. Mugendo significa Camino Ilimitado, y uno de sus lemas es el “Yo sí puedo”. Entrar en la escuela significa comprometerse a esforzarse por superar tus propios límites tanto físicos como mentales, y lograrlo. Cuando ves que acaba llegando el éxito en lo que te has propuesto, ganas confianza y seguridad ya no sólo en el tatami, sino en la rutina diaria y en tus propias posibilidades. Y lo más estimulante es que el camino siempre tiene algo nuevo que ofrecerte, sea la que sea la meta que te has fijado, por muy insignificante que te pueda parecer. Por supuesto, no es una panacea puesto que sigo teniendo mis inquietudes e inseguridades, pero resulta de gran ayuda para afrontarlas. 

Mi combate personal contra la obesidad y el sobrepeso que me han acompañado toda mi vida hace tiempo que dejó de ser un sueño para convertirse en una meta. Estoy ansioso por saber qué es lo que me pueden ofrecer otros seis meses de Mugendo más allá de esa batalla que tarde o temprano acabará. Estoy seguro de que, a pesar de las muchas adversidades que me encontraré por el camino, en ningún momento me arrepentiré de haber iniciado a emprenderlo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Operación Macizorro: Semana 36

No sé por qué no se me ocurrió esta idea antes, cuando tenía el blog muchísimo más abandonado, pero oigan, más vale tarde que nunca.

He decidido que cada martes publicaré los resultados de la Operación Macizorro, mi enfrentamiento semanal con la báscula para llegar a estar más bueno que el pan lo más pronto posible (¡pero sin prisas!).

¿Y por qué en martes? Pues es tan sencillo porque me dio el arrebato de pesarme por primera vez un martes fatídico de finales del mes de febrero, en el que descubrí que pesaba prácticamente 120 kilos.

9 meses y muchas sesiones de ejercicio después, aquí estoy a punto de perder de vista la obesidad. Los resultados de esta semana, la número 36, no pueden invitarme a otra cosa más que al optimismo:

Peso perdido esta semana: 1,1 kg.
Peso actual: 93,4 kg.
Objetivo principal: 90 kg. 

Peso perdido en total:
26,2 kg.

Gráfico de los dos últimos meses:


Me queda un suspiro para obtener un IMC inferior a 30, aunque no es que sea un dato que me importe mucho, ya que no lo considero muy fiable. Lo que más me importa ahora es que estoy cada vez más cerca de mi objetivo principal, que son los 90 kilos.

A partir de ahí, Dios dirá, aunque probablemente siga hasta los 85 o los 80, depende de cómo me vea y me sienta, pero sobretodo dependiendo de lo que sea mejor para mi cuerpo.

Por el momento, y nueve meses después de empezar la Operación Macizorro, mi fuerza de voluntad sigue al pie del cañón, orgullosamente imbatible. Lo peor de todo es que tuve que sufrir un momento traumático para renovar pilas y empezar a desengrasar y usar mi propio cuerpo, en plena juventud. Nunca es tarde, dicen, aunque también es verdad que nunca se sabe.

A ver cómo va la semana de Operación que justo empieza en unas horas. Wish me luck!