viernes, 31 de diciembre de 2010

Tengan ustedes un muy buen 2011


A la hora que he programado esta entrada –las diez y media de la mañana–, probablemente esté siendo protagonista de una de estas dos situaciones:
  1. Esperando en el Prat para embarcar en un vuelo que me llevará a Londres.
  2. En el espacio aéreo español –ese taaan cotizado–, rumbo a la capital del Reino Unido.
Y como allí seguramente no tendré acceso a Internet para poder escribir un post deseándoos lo mejor para este 2011 que está a punto de nacer, pues mira, recurro a las maravillas que tiene la tecnología para burlarme del tiempo y prepararos esta entrada.

Me voy a Londres a pasar Nochevieja, y no volveré hasta el día 3 de madrugada. Kids, es uno de esos impulsos que te dan durante la juventud y que muchas veces no puedes controlar. O lo haces o no lo haces, y cualquiera de la decisión que tomes tendrá sus cosas buenas y muy buenas, y por descontado sus cosas malas y muy malas. Pero qué le vamos a hacer.

No sé qué deciros sobre el año nuevo. Lo de siempre, lo que se suele decir en estas circunstancias. Que espero que paséis un 2011 lleno de felicidad, alegría, amor y sexo salvaje. Yo espero también lo mismo para mí, porque si no es muy probable que acabe suicidándome. 2010 ha sido un año cojonudo, de constante cambio y superación personal, del cual me siento plenamente satisfecho. Espero que estos nuevos 365 días me deparen otras muchas cosas nuevas y geniales por descubrir, entre las cuales se encuentran cosas cojonudas que tú y yo sabemos, pero que más vale que nos callemos para no perder el poco respeto y la compostura que nos quedan.

Puedo prometer y prometo varias entradas sobre este viaje relámpago a Londres, y cómo viví –y sobreviví– en la capital inglesa el fin de año con recursos relativamente limitados. Espero que, después de todo, sea un fin de semana que valga la pena...

martes, 28 de diciembre de 2010

Operación Macizorro: Resultados Semana 43 y Resumen de 2010

¡La Navidad no ha podido conmigo! ¡Juas juas juas! Odio las comilonas navideñas excesivas e innecesarias, y este año decidí sobre la marcha que no me daba la gana terminar el día con dolor de estómago, y ya de paso terminar las fiestas empachado perdido. Ni hablar del peluquín, así que a pesar de que piqué de aquí (escudella), de allí (pavo) y un poquito de ahí (mantecados y turrones), no comí tanto como lo hice en otros años. Y en verdad no fue algo que tuviera que ver con la Operación Macizorro, pero sin duda me ha ayudado mucho a bajar de peso en una de las –a priori– peores semanas del año.

Acabaré 2011 pesando 93 kilos y 400 gramos. No es ningún récord, puesto que ya pesé exactamente eso el pasado 9 de noviembre, pero estoy muy satisfecho con los resultados. Me propuse llegar hasta aquí, el mínimo que me ha dado la báscula durante este 2010 que ya termina, y lo he conseguido. Lo importante ahora es seguir bajando y conseguir mi objetivo principal a día de hoy: llegar a los 90 kilos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Optimizando el blog para navegación móvil

Blogger in Draft me ha permitido la posibilidad de cumplir uno de mis objetivos a medio plazo con el blog, y es presentaros la versión móvil de Crónicas Ibéricas, la cual optimiza el visionado del blog y su lectura desde smartphones y teléfonos móviles con navegador y acceso a Internet (excluyendo tabletas como iPad o Galaxy).

No es del todo perfecto, puesto que al ser un servicio en estado de pruebas, aún no existe mucha flexibilidad de configuración. Por ejemplo, me tengo que conformar con un diseño que no tiene absolutamente nada que ver con el de la versión normal y corriente del blog. De momento sólo están disponibles seis plantillas clásicas de Blogger, siempre y cuando tu blog utilice esas y sin modificaciones. Como no es mi caso, el blanco predomina sobre el diseño móvil de Crónicas, así que no os asustéis que es algo normal, y que espero que solucionen en la versión definitiva del servicio.

Cabe destacar que no hace falta una URL diferente a la actual, ya que el dominio www.cronicasibericas.com redirige a la URL de la versión móvil del blog.

Me gustaría saber además quién puede ver el blog en su versión móvil y quién no, en el caso de tener smartphone o acceso a Internet desde el móvil, navegadores, sistemas operativos, etc... Para ir haciéndome a la idea de cuánta gente puede verlo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Tengan ustedes una muy buena Feliz Navidad

Ah, ya están aquí Nochebuena y Navidad una vez más. Qué rollo, qué pereza. Las mismas comilonas, los mismos programas de televisión, los mismos mensajes del Rey, las mismas peleas por el control del televisor, lo mismo todo... Al menos me libro del paripé familiar, aunque reconozco que tengo muchas ganas de ver a primos y tíos muy selectos.

En fin, a pesar de mi poco humor este año para aguantar las mismas fiestas de siempre, es una entrada inevitable. Lo bueno que tiene la Navidad es que, salvo si eres un fundamentalista radical islámico, le deseas lo mejor a prácticamente todo el mundo, con esa intención tan de buenazo con espíritu navideño de comunicárselo a ese mundo entero que está esperando tu mensaje.

Pero para eso sí tengo humor –relativamente–, y sí que tengo ganas de hacerlo: Para todos los que me leéis, a los amigos de toda la vida, a los más recientes, a los que he conocido por redes sociales como Facebook, Twitter o simplemente por blogs y foros, a esa parte selecta de la familia que sí me gustaría ver y repetir esas comilonas que tanto nos gusta celebrar, a mi Sempai y a mis compañeros de Mugendo y de Cinefilo.es. A todos os deseo que paséis una Nochebuena entrañable y agradable, y sobretodo una muy buena y feliz Navidad en compañía de vuestros seres más cercanos y apreciados. Dejad a un lado la enfermedad consumista que envenena estas fiestas irremediablemente, y celebrad lo verdaderamente importante: que pese a los días horribles, las perdidas, los cabreos y las peleas, miremos hacia nuestro lado y, un año después, nuestras miradas sigan encontrándose.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Planos que me ponen (II): La Bella y la Bestia

En efecto, amigos, soy consciente de que en la primera entrega de Planos que me ponen indiqué que se trataría de una sección semanal, y sé que no he podido cumplir lo que dije. Os pido disculpas por ello, y os digo ya que a pesar de que tengo intención de continuarla (me encanta la idea y el hecho de compartir mi visión cinematográfica sobre secuencias y planos de ciertas películas), no lo haré cada semana.

La vida tiene estas cosas, que no siempre puedes escribir un artículo kilométrico semanal por amor al arte. Si cobrase por lo que hago en este blog personal, otro gallo cantaría, pero como de momento no es el caso y nadie me manda en este percal, puedo administrarlo como me salga de mi refinada napia.


Dicho esto, iré a por faena. Aprovechando que se cumple el decimonoveno aniversario de La Bella y la Bestia –la versión de Walt Disney Pictures dirigida por Gary Trousdale y Kirk Wise, con canciones del tristemente desaparecido Howard Ashman y el aún en activo Alan Menken–, os comentaré mi secuencia favorita de la película, que no es ni más ni menos que el mismísimo desenlace del film. Lo sé, he cogido ese extraño habito de comentar los finales de las películas, pero es lo que tiene. 

A partir de este punto, spoilers (aunque no sé quién es el bicho raro que no sabe cómo termina La Bella y la Bestia hoy en día):

martes, 21 de diciembre de 2010

Operación Macizorro: Semana 42

Ains, que no he actualizado esta sección desde la semana 38... cosas que tiene la autoestima. Digamos que la semana 39 fue una especie de hecatombe mundial. Celebrar varias alegrías (el triunfo de @DiegoIX y @Ferr_Kon en el Open de Artes Marciales de Cataluña que se celebró en Gavà, además de la manita del Barça al Real Madrid) con dos telepizzas barbacoa y media de forma casi consecutiva, tuvieron sus terribles e inevitables consecuencias, las cuales pueden observarse con claridad en el gráfico que pongo más abajo.

Pero bueno, me voy recuperando. Casi un mes después de aquello, me vuelvo a situar en los 94 kilos (+ 700 gramos). Si noviembre fue un mes de estancamiento y subida, en diciembre no paro de bajar todo el peso que cogí entonces.

Las comilonas de Nochebuena y Navidad que se avecinan no son grandes noticias si quiero alcanzar cuanto antes el mínimo "histórico" que conseguí a principios de noviembre (pesar 93,4 kg.). Me han aconsejado que no me pese durante esta semana de fiestas, pero creo que no podré evitarlo puesto que se ha convertido en un hábito que ya no puedo evitar. Además, haré el mismo ejercicio que siempre y no creo que coma más de lo habitual.

Pase lo que pase, os recuerdo que podéis seguirme en Twitter para seguir mis tribulaciones diarias, o simplemente el control de peso que llevo mediante el hashtag #operacionmacizorro.

Os dejo con los datos y tabla de esta semana:

Peso perdido esta semana: -0,800 kg.
Peso actual: 94,7 kg.
Objetivo principal: 90 kg.
IMC Actual: 30,92 (Obeso)

Peso perdido en TOTAL:
26,2 kg.

Gráfico de los dos últimos meses:

martes, 14 de diciembre de 2010

Estoy teniendo un déjà vu importante...


lunes, 13 de diciembre de 2010

Seis años (y veinticuatro días) de blog

En qué estaría yo pensando el pasado 18 de noviembre, cuando este humilde blog personal cumplía los 6 años de vida en la red. Entre los cabreos de la Operación Macizorro y el Blu-ray de Sonrisas y lágrimas, se me pasó totalmente escribir y publicar la entrada tradicional de cada año.

¡Perdóname blog! Ya sé que tuviste mejores tiempos, con entradas diarias, más dedicación, visitas, comentarios y portadas de todo lo que puedes gozar hoy en día... pero es que nos estamos haciendo mayores. Seis años son muchos años, y las circunstancias cambian notablemente. Por aquél entonces tenía todo el tiempo del mundo, y decidí crearte en una noche como la de hoy: de insomnio integral y café, mucho café, en mi primer zambullido en el mundo 2.0 que tantas cosas maravillosas me ha aportado y me sigue aportando.

Seis años (y veinticuatro días) después, ya no tengo tanto tiempo para dedicarlo a mimarte como solía hacerlo. Tengo veintitrés años y estoy a punto de cumplir los veinticuatro; tengo mis estudios y tengo otras ocupaciones que me tienen medio día liado. Y luego está el gimnasio, y la Operación Macizorro, en la que se incluye la reducción drástica de la vida sedentaria que llevaba antes. Me he quitado 25 kilos de mi cuerpo en menos de un año, y tú has visto reducir el número de entradas que escribo y publico en un 60%. Pero es lo que tiene la vida, a veces llegas a un punto en el que tienes el deber de reorganizar prioridades. Si no, te estancas en el pasado y en la rutina, y así no hay quien viva.

Sin embargo aquí sigo, contigo. Sabes perfectamente que durante el pasado verano tuve momentos muy flacos, en los que a punto estuve de echar el cierre. Pero reaccioné y me di cuenta de que, entre todos los elementos que forman mi vida actual y mi propia personalidad, tú juegas un papel muy importante, y el cariño que te tengo es inmenso.

Parece muy absurdo ponerse a escribir una carta/entrada a algo tan artificial como lo es un blog personal de Internet. No espero que nadie lo entienda o lo acepte. Lo cierto es que me importa un bledo. Simplemente me dejo llevar, y lo plasmo entre estas líneas virtuales, este montón de decenas de miles de píxeles que tanto me han aportado durante tantos años y, espero, tanto aportará a mucha más gente con lo que haya podido, pueda y podré ofrecer en el máximo de tiempo posible.

Por estos seis años (¡y veinticuatro días!) de Crónicas Ibéricas propongo un brindis virtual, porque sé que estáis ahí y que sois muchos y muy estimados por el que humildemente escribe desde su viejo escritorio, a diferencia de ese primer día en la red, en el que tenía la extraña sensación de estar escribiéndole a las paredes.

Por estos seis años, y por muchos años más.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Lady Gaga, The Monster Ball Tour: Pasión y revolución en el Palau Sant Jordi de Barcelona

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Compré las entradas de tu concierto en el Palau Sant Jordi de Barcelona hace, si no me equivoco, más de ocho meses. No lo recuerdo muy bien, pero sé que hace mucho tiempo que llevaba esperando este 7 de diciembre con mucho fervor. Las ganas y los nervios vinieron después, prácticamente durante el mismo día, al terminar siendo consciente de que sólo faltaban horas para verte en directo por primera vez en mi vida. La larga espera no sólo ha valido la pena, sino que se ha volatilizado en el momento en el que has salido al escenario. Los meses se han comprimido en segundos, diluyéndose a su vez en fracciones de segundo de las dos horas que ha durado el espectáculo que, esta noche, has dedicado en cuerpo y alma a tu público de Barcelona.

Es tan cierto como nuestra propia existencia que tienes detractores, gente que te odia, te detesta y no soporta ni tu música, ni tu actitud, ni tu modo de ver la vida. Es algo natural e inevitable, no podemos gustar a todo el mundo. Sin embargo, sí que podemos demostrar a aquellos a quienes gustamos, o simplemente a las personas que nos quieren, todo lo que podemos dar de nosotros mismos en el momento en el que nos lo proponemos. Personalmente, te quedaba muy poco por demostrarme después del año del que he sido testigo; pero, como ya viene siendo tradición, has vuelto a hacerlo.

Me has vuelto a demostrar tu valor como artista e icono. Tu trabajo en el terreno del videoclip resulta un buen ejemplo de ello, pero a pesar de todo siempre existía cierto escepticismo, por si acaso detrás de toda la extravagancia y la creatividad había simple fachada. Esta noche has disipado todas mis dudas, que ya eran bien pocas. Te has confirmado como icono del pop, en cuya realeza te reafirmas y regodeas mientras los resentidos, los temerosos y los intolerantes te dedican miradas y opiniones hostiles, las cuales no dudarás -ni dudaremos- en pasarte por los mismísimos genitales. Pero, lo más importante: me has confirmado con auténtico descaro y rebosante de actitud que eres una artista. Pocos -y pocas- pueden hacerlo. Mientras muchos -y muchas- se instalan en el mainstream más recalcitrante, efímero y vacío, tú te atreves a traer al terreno más comercial el mundo de las performance de autor, las raras, bizarras e inhóspitas, pero repletas de sentido y mensaje (brillante tu retrato del mundo de la moda, por poner sólo un ejemplo). Y mientras unos reclaman lo más fácil, tú reivindicas con la fuerza de tu descaro, tu voz y tu liderazgo algo que, por desgracia, no está bien visto por cierta parte de la sociedad: el derecho inalienable de todo ser humano de ser como queramos ser, vivir como queramos vivir, y amar a quien queramos amar. Sin ningún tipo de distinción ni discriminación.

Claro que en todos los aspectos se incluye tu capacidad -o mejor dicho, talento- por haber creado uno de los espectáculos más impresionantes que pueden verse en esta clase de música. Diseñado como una especie de ópera pop dividida en cuatro actos, el show destaca por su amplia variedad de luz, color, sonidos y, por supuesto, gran parte de tu repertorio musical y de tu estrafalario armario. Te acompañan unos asombrosos bailarines que, como tú, dan todo de sí en el escenario, ofreciéndonos las mismas coreografías que podemos ver en tus videoclips, repletas de virguerías y posiciones explícitamente sexuales que van cogidas de la mano por la faceta de performance que he mencionado más arriba. Has aprendido de los más grandes (Madonna, Michael Jackson, Freddie Mercury...), o simplemente te has convertido en uno de ellos de la forma más natural posible. Y de la forma más rápida. Apenas llevabas año y medio trabajando en este mundo del espectáculo tan hijo de la gran puta, y vendiste absolutamente todas las entradas en cuestión de muy poco tiempo. Alguien dijo una vez, a principios de este 2010 que está a punto de terminar, que serías una estrella efímera, que a finales de año nadie se acordaría de ti. Sin duda, ese alguien estaba equivocado. Yo ya tenía esa certeza entonces. Ahora tengo esa verdad. Yo y las más de 18.000 almas que te han acompañado esta noche por tu arrollador paso por Barcelona.

Gracias, Lady Gaga. No encuentro una palabra mejor por haberme hecho olvidar todas las cosas malas que pueden rodearme o me rodean durante dos horas, por haberme hecho un hombre feliz -y afónico- durante los ciento veinte minutos de auténtico frenetismo que ha durado tu espectáculo.

Gracias, de todo corazón. Estaremos esperando tu regreso con los brazos abiertos.

martes, 7 de diciembre de 2010

A 5 horas y media de ver a Lady Gaga en concierto

Ahora sí puedo decir que estoy muy nervioso. Pasada la depre de ayer y tras pasar una mañana de recados con amigos, ha sido llegar a casa y ponerme los dos discos de Lady Gaga y empezar a ponerme histérico, ansioso y little monster total.

A las siete nos vamos directos @DiegoIX, @Aletshe y mi hermana @krmenchu al Palau Sant Jordi, que no tenemos necesidad de hacer cola porque veremos el concierto desde las gradas, en un lugar muy bien situado (que para eso estuve peleándome con miles de personas conectadas a la vez al comprar las entradas).

Si os quedáis en casa esta noche, no os perdáis en mi Twitter la retransmisión en directo que probablemente haré del concierto. Y en cuanto llegue a casa me pondré con la crónica, que espero tener publicada antes de irme a dormir.

Vale, ahora mismo está sonando Telephone y ME ESTOY PONIENDO HISTÉRICO.
Corto y cierro.

El preludio de un Gran día

Este lunes que acaba de morir ha sido una mierda inmensa. Por razones que no me apetecen explicar, he estado todo el día deprimido y aburrido, y salvo algún que otro momento aislado, ha sido un día de muchos otros a los que barrer y esconder debajo de la alfombra.

Pero me lo tomaré con cierta filosofía, ya que el martes que justo empieza tiene todas las papeletas para ser uno de los mejores días de mi vida.

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Llevo más de medio año esperando este 7 de diciembre de 2010, el día en el que por fin podré ver en directo a Lady Gaga, que actuará por la noche en el Palau Sant Jordi de Barcelona, días antes de hacer lo propio en Lisboa y Madrid, en el concierto perteneciente al The Monster Ball Tour que ahora mismo recorre toda Europa. Y me siento un poco extraño, ya que mis nervios por el momento apenas han aflorado. Pero estoy seguro que, en cuanto se vaya aproximando la hora decisiva, la histeria de todo fan loco e irracional acabará por salir como si hubieran abierto la caja de Pandora. De bien seguro que me espera una gran noche que no olvidaré jamás.

También es segura la entrada dedicada en exclusiva que le dedicaré al concierto, supongo que el mismo miércoles. No me apetecerá demorarlo mucho, y estas cosas salen mejor escritas con la emoción en el cuerpo. Así que por el momento, y si me lo permitís, me voy a la cama a descansar, pese a haberme levantado a las tantas del mediodía. Las sombras del insomnio y del descontrol horario se ciernen sobre un servidor, pero habrá que combatirla como es debido para encarar un gran día con todas las energías posibles.

Bona nit.