Queridos ciudadanos abstencionistas:
Este 20 de noviembre de 2011, elecciones generales españolas, está a punto de terminar, y a estas alturas de la noche ya está más que claro que el nuevo presidente del gobierno español no será otro que Mariano Rajoy, tras arrasar en las urnas y alcanzar una mayoría absoluta que supone el mejor dato de la historia del Partido Popular.
Soy consciente de que vuestros motivos para absteneros a la hora de ejercer vuestro derecho a voto son muchos, pero no soy capaz de entender la actitud de un sector abstencionista en concreto: Esas personas que no van a votar, que no se interesan por la política en ningún momento, pero que en la hora de la verdad, ¡pum!, el chip les cambia y el interés es máximo, sobre todo si hablamos de una victoria del PP. De repente hablan, opinan, debaten.
Eso, chicos, a estas alturas, no sirve de nada. Es papel mojado. Palabras vacuas que no van a ninguna parte. Si de verdad os importara este país, si de verdad os importara una victoria tan mayoritaria como la de Rajoy, deberíais de haber hecho algo al respecto. Dejar a un lado una actitud que no conduce a ningún sitio, y haber ido a ejercer un derecho por el que nuestros abuelos antaño tanto añoraron.
Vuestro principal argumento es que no votáis porque no sirve para nada, porque siempre saldrán los mismos de siempre y que para qué mover el culo hasta el colegio electoral y perder diez minutos (un drama, vamos) de vuestras vidas. Podéis tener una parte de razón, puesto que la Ley Electoral actual es tan discutible como caduca e injusta. Pero dicho argumento es una arma de doble filo que afecta a todo el conjunto de los españoles. Si al menos tres cuartas partes de ese 32,06% de electorado que se ha quedado en casa se hubiera molestado en ir a votar, a lo mejor en estos momentos estaríamos hablando de otros resultados en las elecciones parlamentarias de nuestro país. Quizá no muy diferente, pero sí lo suficiente como para detener la mayoría absoluta del PP que algunos tanto estáis echando por tierra sin haberos molestado en ir a votar, o incluso para combatir el asqueroso bipartidismo que invade las instituciones de España desde hace ya tantos años.
Quejaos, sacad espuma y bilis por la boca y todo lo que queráis. Pero os habéis quedado en casa, inconscientes de que cada voto suma y que esa suma es lo que más necesita una democracia para ser realmente una democracia. Pensadlo bien, sobre todo aquellas personas que se vanaglorian de que pasan totalmente de la política. Después, cuando toque pagar impuestos u os coarten ciertos derechos, no os quejéis, simplemente reflexionad.
Totalmente de acuerdo.
ResponderSuprimirTú eres capaz de suscribir palabra por palabra, idea por idea, propuesta por propuesta un partido político?
ResponderSuprimirMucha gente no, por lo que no están dispuestos a darles su poder, su voto, a alguien en el que no creen al 100%, a alguien que con su voto quizás haga algo contrario a lo que él o ella querría.
Así que te hago una pregunta para reflexionar: no hará falta uno o varios partidos políticos con el que se puedan identificar más de la mitad de los españoles? (Y digo más de la mitad y no 32.06%, ya que el voto sin tener conocimiento de lo que se vota, el voto de castigo, el voto mayoritario útil (voto a A por castigar a B) y el voto minoritario útil (voto al pequeño C para castigar a los grandes A y B) son igual o peores que la abstención)
Pues mira, te doy toda la razón, no puedo decir nada más.
ResponderSuprimirUy con la tonteria de la web me he liado un poco xD
ResponderSuprimirel voto de castigo mayoritario (voto a A por castigar a B), el voto de castigo minoritario (voto al pequeño C para castigar a los grandes A y B) y el voto útil (no voto a un pequeño porque solo vale la pena votar a un grande)*
No existe nunca una opción con la que puedas estar al 100% de acuerdo. Nunca hay una solución que contente totalmente a todas las partes implicadas, ni en la política ni en ningún hecho de la vida.
ResponderSuprimirPero quedarse quieto sin hacer nada, callarse y esperar que pase el temporal, no mejora nunca las cosas.
Estoy de acuerdo contigo, palabra por palabra. 30% de abstención es más que preocupante. Votar es un derecho pero también un deber con la sociedad.
Yo no voté. Porque es cierto, como están las cosas no sirve para nada. Si alguien llora porque salga el PP o el PSOE es que aun se cree todo el teatro.
ResponderSuprimir32.06% de abstención es poco. Y no es preocupante. Significa que la gente se está dando cuenta de toda esta mentira. Para cambiar las cosas tenemos que llegar a una abstención total o casi total, a ver que pasa entonces. Como propuso José Saramago en su Ensayo sobre la lucidez.