martes, 29 de marzo de 2011

Yo tenía un iPad 2



Sí, el pasado viernes conseguí agenciarme finalmente con un iPad 2. A las tres del mediodía me planté en la Fnac El Triangle de Barcelona para hacer un par de horitas de una cola que, una hora y cuarto después, prácticamente llegaba a la otra punta del edificio. La espera hubiera sido interminable si no fuera por las conversaciones y bromas que tuvimos con un grupo de personas que formamos en la cola. Servidor, un francés residente en Barcelona con un amigo catalán que querían un iPad cada uno, una señora de clase alta que quería conseguir el aparato para regalárselo a su hija para despedirla en su mudanza a Alemania, y una polaca que trabaja en InfoJobs que venía a buscar un iPad para un compañero de trabajo de la Índia que le había suplicado que se lo trajese, puesto que la mujer se iba a mudar allí. Ahí estuvimos hora y media hablando sobre Apple, la locura colectiva que nos rodeaba, lo careros que eran los hijos de la gran puta y lo preocupados que estábamos por la posible falta de stock, sensación que se vio calmada gracias al responsable de la Fnac que salió y aclaró que disponían de 130 unidades. Aún y así no habría iPads para todos. Oh qué pena.

Todo fue muy bien. La organización perfecta con control en la puerta para que aquello no se pareciese a la apertura de puertas de un concierto de mi querido David Bisbal. Fue subir, pedir mi iPad, pagar, y salir. Lo peor es que no dejasen activar el cacharro mediante iTunes en los Macs que tienen expuestos en la tienda y poder disfrutar de él durante toda la tarde que estuve andurreando por el centro de Barcelona.

Pero no, lo peor no fue eso. Lo peor fue comprobar al día siguiente que mi iPad está defectuoso, cuando al intentar ver una serie tumbado en la cama y con todas las luces apagadas, descubrí que el LCD del iPad tenía una fuga de luces bastante importante.


Me puse a googlear y parece que es un defecto de fabricación lo suficientemente extendido como para justificar devoluciones masivas y la consiguiente caída al suelo de las caras de los responsables de Apple por semejante chapuza. Ha pasado y está pasando en Estados Unidos, y ahora está pasando en el resto del mundo.

Me escama que este problema no esté reflejado en medios importantes sobre el mundo de Apple, como si los errores de esta compañía no fueran dignos de ocupar portadas o titulares. Y más uno tan gordo como este que deja a la altura del betún el antennagate del iPhone 4.

Lo que más rabia me da no es solo eso, sino la impotencia que siento y que ha matado la ilusión de niño pequeño ante su nuevo juguete (literal) que tenía el pasado viernes. Estoy encantado con el iPad y ya me había habituado a él, pero no pasaré por el aro como muchos fanboys sadomasoquistas e imbéciles están haciendo: Que te vendan un cacharro que cuesta 600 euros y te lo den fabricado como si fuera un LCD cutre de la tienda de los chinos de la esquina es absolutamente inadmisible.

Si el viernes hice dos horas de cola para comprar el iPad 2, mañana o pasado haré dos minutos para cambiarlo o que me devuelvan el pastizal (que será lo más probable ante la alarmante falta de stock). Así da gusto hacerse ilusiones.

viernes, 25 de marzo de 2011

¿Me agenciaré un iPad 2 hoy?


A estas horas, esa es la gran incógnita. Dentro de un par de horitas, me dirigiré a Barcelona –porque no me fío de la distribución en mi ciudad, sinceramente– para comprobarlo. El iPad 2 de Apple se pondrá a la venta simultáneamente en veinticinco países a partir de las cinco de la tarde, y yo estaré ahí para presenciarlo y, si no hay mucho geek histérico por un cacharro de utilidad vital cuestionable (ehm, espera, ¿tengo cara de que me importe?), también para agenciarme uno. Mi modelo preferido es el negro, versión Wi-Fi y con 32 GB de memoria. A ver si hay suerte, y también me pillo una smart cover de color azul.

Para los interesados, estaré tuiteando durante toda la tarde en mi Twitter @Rafibiris, básicamente porque me aburriré mucho tanto si hay cola como si no la hay. Si consigo hacerme con un iPad 2 y me seguís en Twitter, seréis los primeros en saberlo, en el caso de que os interese claro xD. No descarto algún que otro vlog y análisis en Apple Adictos. A ver cómo se presenta la tarde. :3

domingo, 20 de marzo de 2011

Paren el mundo que me bajo



Porque dos imágenes valen más que mil palabras para describir la mierda de mundo en el que vivimos y que nosotros mismos permitimos que sea.

sábado, 19 de marzo de 2011

Gente que vale: Hoy, Sandra Bullock


Leo en El Mundo que Sandra Bullock, la actriz que hace justo un año ganaba el Oscar a la mejor actriz por su papel en The Blind Side, ha donado un millón de dólares (unos 705.616 euros con 72 céntimos, para ser muy exactos, precisos y pedantes) a la Cruz Roja norteamericana para ayudar a Japón a levantarse tras todas las desgracias que allí están aconteciendo. Ole su clítoris. A ella tendría que darle la Generalitat de Catalunya 80.000 euros como premio (leer entrada anterior a esta) por ser así de buena persona y tan buena de todo. Además, estoy seguro que ha aportado más al mundo de la cultura con su trabajo en absolutas obras maestras del séptimo arte como Speed 2 y Miss Agente Especial que el Murakami ese y sus parrafadas pajilleras.

Esperemos que esta mujerzuela siembre ejemplo, y otras estrellas de Hollywood –o del resto del mundo– que posean millones de dólares solo para despilfarrarlos los usen para una buena causa por una puñetera vez en sus vidas. Como Lady Gaga, que ha diseñado unas pulseras específicas para vender desde su página web, y que ya han arrasado con más de 250.000 dólares (¡176.404 euros con 17 céntimos! que no falte el dato) en tan solo 48 horas.

La Generalitat reconoce a Haruki Murakami con 80.000 euros


El escritor japonés, autor de esa gran obra maestra literaria de nuestro tiempo Norwegian Wood (aka Tokio Blues), abanderada de la coherencia narrativa y del antigafapastismo, es reconocido por la Generalitat de Catalunya con el Premio Catalunya 2011 y 80.000 euros, más de 13 millones de las antiguas pesetas (siempre he querido escribir esta cansina y arcaica expresión en el blog).

He de suponer entonces que esta millonada la hemos pagado entre todos los catalanes, ya que si es un premio que otorga la Generalitat, el propio Govern, ya me diréis entonces cómo funciona esto.

De ser así, lo cierto es que mi opinión al respecto es más un estado físico que otra cosa. Obviando detalles escabrosos y pornográficos –por si acaso a un juez de Vilanova i la Geltrú le da la gana de imputarme por cualquier chorrada–, paso de tener náuseas hasta tirar la cadena del retrete y limpiarme la barbilla con papel higiénico y un poco de agua. Es lo que sucede por el mero hecho de pensar en haber contribuido a que el señor Murakami sea hoy un poco más rico, básicamente porque a la Generalitat le pone cachonda el rollo ¡somos super culturales! y no tenemos nada mejor que hacer que regalar 80.000 euros mientras a la ciudadanía le recortamos servicios esenciales como la sanidad.

Con un poco de suerte, quizá a Haruki Murakami se le ocurra donar ese dinero a las víctimas del terremoto y del tsunami y a las futuras consecuencias de la radiación de la central de Fukushima (los trabajadores de la misma, por ejemplo). Por el bien de muchos japoneses y por el de mi estabilidad gastrointestinal.

jueves, 17 de marzo de 2011

David Bustamante me llama majo por Twitter

Aprende, David Bisbal. Es así como debes utilizar Twitter, contestando a la gente y siendo majo. ¡Sobretodo si al que llamas majo es a un servidor, muajajajajaja!


Super fan desde hoy.

#Japón: Brillante vídeo de Marc Bernabé

Seis días después del seísmo que azotó Japón, el país del sol naciente no deja de ser noticia por la alarma nuclear que se vive desde la prefectura de Fukushima, donde una cincuentena de héroes están tratando de evitar una catástrofe en la zona tras la considerable destrucción de las instalaciones que provocaron un terremoto de magnitud 9 y un tsunami de hasta 10 metros (lo cual me parece un argumento más favorecedor para los pro energía nuclear que para los que están en contra).

Desde España, la gran mayoría de los medios de comunicación magnifican la tragedia y ponen el acento en la alarma nuclear, insistiendo en que la radiación llega a la zona de Tokio, la capital del país, y que muchos japoneses están abandonando la ciudad. Se habla incluso de falta de abastecimiento, colas interminables para los transportes y en definitiva, la alteración de la rutina diaria de los japoneses desde hace una semana. Como suele decirse, todo huele a chamusquina y nos lo ha confirmado Marc Bernabé, barcelonés residente en Japón y famoso traductor de manga y anime al catalán y al castellano, que esta madrugada ha subido un vídeo tremendo en YouTube donde nos muestra que la situación de caos, desconcierto generalizado y éxodo masivo es totalmente falsa: a pesar de todo, la vida sigue en Tokio. La enésima demostración de que hay que desconfiar cada vez más de los medios de comunicación estandarizados, y que larga vida a Internet.

lunes, 14 de marzo de 2011

Es oficial: David Bisbal es tonto


Dejo a un lado polémicas reales y verdaderamente preocupantes para adentrarme en el mundo 2.0 y en sus polémicas de chichinabo. Me apetece cachondearme un rato de David Bisbal. Todo Twitter se pregunta qué le pasa por esa cabeza llena de rizos y tirabuzones al cantante de obras maestras de la música contemporánea como lo son Ave María y Bulería. Cuando Egipto se revolucionó en contra de su dictador, Bisbal fue protagonista de Internet por un desafortunado tweet que rezaba que jamás las pirámides habían estado tan poco transitadas, que ojalá se acabase la revuelta pronto. Eh, una gran muestra de sensibilización y todo un ejemplo para la sociedad española.

Durante estos últimos días y por desgracia, Japón es noticia. No creo que os pille por sorpresa. El terremoto, el posterior tsunami, ahora un desastre nuclear amenazando una de las superpotencias mundiales... Como era de esperar, los usuarios de Twitter crearon un hashtag para mostar su apoyo a los japoneses, #prayforjapan (rezar por Japón, o una oración por Japón; y el primero que abra el boquino para criticar a la gente que reza ya puede irse por donde vino), que actualmente es el tema del momento nº 1 en todo el mundo.

El mismo día de la tragedia, David Bisbal se portó. Tuiteó un enlace a la noticia, comentó la desgracia y transmitió ánimos y fuerza. Al día siguiente, tuiteó el hashtag #prayforjapan. Minutos después, le dio una utilidad más bien dudosa y absolutamente rastrera.


Un enlace donde se promociona uno de sus conciertos. Y el hashtag. Después, un tweet para Santiago Segura en el que le transmite que le gustaría ver Torrente 4 en 3D "y con los efectos" (¿¿??). Y el hashtag. Alguien debería enseñarle a David Bisbal a volver a mear, porque los alrededores del tiesto están hechos un Cristo. Las pirámides vuelven a estar transitadas, y el almeriense respira tranquilo. Pero ahora hay que rezar por Japón sin dejar de ir a ver Torrente 4 (donde colabora con la canción oficial del film) y por supuesto a su conciertazo en Almería.

Eh, Twitter es un gran invento. Conoces gente, te enteras de lo que pasa en el mundo en tiempo real, y ves cómo algunos famosos desprestigian ellos mismos su imagen y su cociente intelectual de forma alarmante mientras sus representantes se dejan millones de euros en psicoanalistas.

Claro que supongo que en cuanto David Bisbal saque nuevo disco y compruebe que no ha vendido tanto como antes, la culpa será de la piratería.

El caso Ángel Sala y A Serbian Film: Opiniones


Sigo con mucho interés todo el revuelo que se ha levantado en España con A Serbian Film y la absurda imputación por exhibición de pornografía infantil a Ángel Sala por un juzgado de Vilanova i la Geltrú, asunto del que ya os hablé en la entrada anterior a ésta. Hoy vuelvo a la carga con varias opiniones de gente reputada relacionada con el mundo del cine.

Ayer por la mañana, el diario Público publicaba las impresiones del director Nacho Vigalondo y del periodista y director de la Seminci (Semana de Cine de Valladolid) Javier Angulo en una charla que estos tuvieron en un hotel de Madrid. Os recojo los extractos que he considerado más interesantes respecto al tema (para leer el texto completo, pinchad aquí), ordenados por los autores de los mismos:

Nacho Vigalondo
Director de cine (Los cronocrímenes, Extraterrestre).
Aclamado cortometrajista español nominado a un Oscar en 2005.
En la película no hay ninguna intención erotizante o de excitar, es una película de terror y las dos secuencias de la polémica no son empáticas, son aterradoras. De hecho, la película es moralista respecto a estos hechos, los condena. La acusación de pornografía sólo se puede hacer si no se ha visto la película o si se ha visto bajo un visionado malicioso.

(...)

[Respecto a los festivales] creo que el peligro es, sobre todo, para los programadores que pueden identificar peligros nuevos a la hora de decidir qué películas proyectar. Pero nos salvaguarda la proyección internacional. Este es el único país donde ha pasado.

(...)

Según la clasificación de películas en Serbia, la cinta no es pornográfica. Me pregunto qué pasa con Saló o los 120 días de Sodoma (Pier Paolo Passolini), que incurre en el mismo artículo del Código Penal empleado para juzgar A Serbian Film. Como Saló es una película prestigiosa, se lo permitimos. No podemos ser tan hipócritas como para denunciar una porque es una mierda y la otra no porque es de calidad. Además, hay una imputación real contra una persona con nombre y apellidos. Se ha manchado a una persona ligándola con la pederastia. El daño está hecho.

Javier Angulo
Periodista. Fue uno de los fundadores de la revista Cinemanía.
Actual director de la Seminci, la Semana de Cine de Valladolid.
 
Es interesante que en un país que se presupone tan conservador como EEUU no pasara nada cuando se exhibió la película. Con esto entramos en el tema de los límites de la representación y de la ficción. Esta película es una representación de una de las perversiones del ser humano y está ficcionada, sin ningún niño abusado ni maltratado. Hay que distinguir entre la representación y la realidad, y ése es el debate.

(...)

Se puede llegar a un punto en que se denuncia a Te doy mis ojos porque se golpea a una mujer. O si soy un defensor de los derechos humanos prohíbo una película donde se vean torturas. Si nos ponemos pijos, puedo acabar denunciando una película donde aparezca un personaje fumando con placer. Esto puede acabar siendo demencial. El cine es ficción.
A continuación os adjunto más opiniones, esta vez de reputados críticos de cine de nuestro país. Se publicaron en la edición de El Periódico de Catalunya del pasado sábado 12 de marzo:

Quim Casas
Crítico de cine. Escribe en El Periódico y Dirigido por..., entre otras.
Profesor de Introducción al Guión e Historia de las Grandes Productoras en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
Los espectadores son responsables de lo que deciden ver. Sitges proyecta una película controvertida en un marco concreto y explicando muy bien qué va a ver  la gente. Los escándalos y las dosis de pésima moralina sobran. La liebre fue inventada en un deplorable programa en una cadena de televisión durante el festival, y el sábado pasado un rotativo español suficientemente conocido lanzó la noticia, tras filtración interesada de la fiscalía, sin preguntar nada, sin ningún tipo de tratamiento periodístico.

Jaume Figueras
Crítico de cine. Director del programa de televisión Cinema 3 en Televisió de Catalunya.
Durante muchos años cronista oficial de los Oscar para Canal Plus y autor del mítico consultorio de Mr. Belvedere en la revista Fotogramas. Su amplia experiencia le ha llevado a entrevistar a grandes leyendas del séptimo arte.
La imputación del director de uno de los muchos festivales que han seleccionado A Serbian Film –y que incluso han premiado– es un disparate. Esta ley que sanciona la exhibición de pornografía infantil, aunque sea simulada, tendría que distinguir entre traficar con este tipo de material y sencillamente incluirla en una película, sea como documento o incluso como simple provocación. Si hubiésemos de sancionar el mal gusto, continuamente se estrenan películas que lo vulneran.

Nando Salvà
Crítico de cine. Escribe en Cinemanía y El Periódico.
El sentido común deja claro que ni la intención del festival de Sitges al proyectar A Serbian Film era fomentar la pedofilia más que, por ejemplo, Mystic River (Clint Eastwood, 2003), a pesar de ser mucho más provocativa y desagradable. Está claro que la demanda no es sino un nuevo intento por parte de los sectores conservadores de imponer su retrógrada visión de la moralidad usando la figura del menor como arma arrojadiza y a Ángel Sala como cabeza de turco.

Jordi Costa
Crítico de cine. Escribe en El País.
No se puede imputar un delito inexistente. A Serbian Film no es pornografía infantil ni hace apología. La película tiene imágenes muy fuertes, pero usa la idea de la pornografía infantil, precisamente, como lo peor que puede hacer un ser humano. Me consta que al director Sdjardan Spasojevicj no solo le da asco la pornografía infantil, sino que le da asco la pornografía adulta. Vivimos tiempos en los que hay pelotones de linchamiento. ¡Por favor! ¡Es ficción!

viernes, 11 de marzo de 2011

A Serbian Film y la censura moralista


Tenía ganas de escribir sobre este tema. Para los que no estéis al tanto del tema, os pondré al día: Érase una vez un señor llamado Ángel Sala, director del célebre Festival Internacional de Cine de Sitges en el que anualmente se puede ver una selección de cine de fantástico y de terror. En la pasada edición del festival, Ángel programó la proyección de la polémica película de Srdjan Spasojevic, A Serbian Film, thriller que se caracteriza sobretodo por sus duras y explicitas escenas de violencia snuff, violaciones, necrofilia, incesto y pederastia; secuencias que, todo sea dicho, están representadas en un contexto muy especifico dentro de la película (lo que no quita que el espectador se puede cuestionar perfectamente y en todo momento la repugnante gratuidad de algunas de ellas).

Pues bien, siguiendo el hilo de los acontecimientos y copypasteando a la Wikipedia, resulta que debido a algunas de las escenas de la película, la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil pidió el rechazo y condena por parte del festival de cualquier manifestación de violencia contra niños, niñas y adolescentes y el uso de imágenes con contenido violento y agresivo contra los mismos, la retirada de los enlaces de la película de su página web así como el compromiso de no volver a incluir en su programación, sea en la sección oficial o fuera de concurso, películas o material audiovisual en las que se presenten imágenes explícitas de violencia, tortura o abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes.

La Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos exigió más tarde la retirada de la película de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti y pido al Ministerio de Cultura que dicha película no pudiera ser incluida en el circuito comercial nacional, a no ser que se eliminasen las imágenes más duras, pues expuso que son escenas que van en contra de diversos acuerdos y leyes nacionales. El juzgado de instrucción nº 4 de San Sebastián prohibió cautelarmente los pases en la Semana de Cine de Donosti previstos para la madrugada del 4 al 5 de Noviembre a las 00:30 h. y la madrugada del 5 al 6 de Noviembre a la misma hora. No obstante, la película sería premiada por el público de dicho festival por convertirse sin ser proyectada en símbolo de la libertad de expresión. Dos días después, el Festival de Cine de Terror de Molins de Rei canceló su pase prevista para la madrugada del 6 al 7 de noviembre debido a, ojito, presiones institucionales.

La consecuencia más mediática de todo este follón ha sido una denuncia hacia Ángel Sala, citado más arriba, que ha sido imputado por un juzgado de Vilanova i la Geltrú por un delito de exhibición de pornografía infantil, penado en el artículo 189.7 del Código Penal.

Yo he tenido la oportunidad, por calificarlo de alguna manera, de ver A Serbian Film hace unos días. Que surjan polémicas así es lo que tiene, que creas publicidad gratuita hacia una obra sin quererlo ni beberlo. Sí, la película es muy fuerte y muy desagradable, desde luego sólo apta para públicos muy selectos capaces de soportar lo que Spasojevic considera un muy cuestionable retrato de la enferma sociedad serbia en la actualidad. El ejemplo más fuerte que puedo dar para describir la brutalidad de la película es la violación de un bebé recién nacido por parte de un actor porno hiper musculado y seguramente recién salido de prisión.

Aquí sin duda entramos en un terreno muy peligroso y delicado. La secuencia que he dado como ejemplo está rodada de una forma específica para que no sea considerada, por ejemplo, pornografía infantil. A pesar de lo terriblemente dura que resulta toda ella, en ningún momento es explicita excepto por los planos de la madre del bebé que acaba de dar a luz desnuda –y que para más inri parece excitarle la situación–. Hablando alto y claro, no vemos penetración ni otros detalles específicos. Simplemente, el trasero desnudo de un gorila sujetando un muñeco animatrónico que simula ser un bebé. Además, está dentro de un contexto: El villano le muestra al protagonista, un famoso actor porno ya retirado al que le ofrecen una oportunidad multimillonaria, la clase de Nuevo Porno (sic) que quiere que protagonice. El protagonista, como el espectador, no aguanta la escena y en el momento en que abandona la habitación donde se proyecta semejante abominación, el director corta la secuencia.

Esa premisa (el Nuevo Porno) sirve como excusa a Spasojevic para presentar unos personajes y unas situaciones que llevarán al límite a quien se atreva a ver A Serbian Film (que serán pocos). Lo brutal y desagradable de su naturaleza es innegable, al igual que la actitud previsible y moralista de ciertos círculos. Pero, ¿no es preocupante que un poder competente del Estado se meta en medio? ¿Se están atreviendo a cruzar una línea límite a la libertad de expresión?

Otra secuencia dura: Al protagonista lo llevan a una sala donde le espera un cuerpo desnudo con la cabeza cubierta y tumbado boca abajo en una cama de matrimonio. En apariencia parece una chica joven –es probable que lo sea para rodar la secuencia–. Solo podemos verle la espalda y el trasero. Los villanos ordenan al protagonista que empiece el acto. Lo hace. Cuando queda poco para que llegue al clímax, el cabecilla descubre la cabeza del sujeto, que resulta ser un crío drogado que no llegará a los nueve años. Efectivamente, en la historia de la película se presencia pornografía infantil. Pero, ¿estamos haciéndolo nosotros, teniendo en cuenta que en ningún momento presenciamos al adulto y al crío consumando en un mismo plano? La respuesta es no: estamos ante una obra de ficción absoluta, pero la magia del montaje cinematográfico convierte una sucesión de planos aislados en una secuencia desagradable donde un adulto abusa de un menor, y que es algo que ha pasado muchas veces en la historia del cine.

A Serbian Film es una mierda de película. No tiene demasiado sentido, sus secuencias más duras son difíciles de soportar y resultan de lo más gratuitas por mucho que diga el director. ¿Pero eso nos da el derecho de censurarla y prohibirla? ¿Hemos de permitir que nos digan que hasta aquí termina nuestro derecho a expresarnos libremente? ¿Nos perderíamos La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick –caracterizada por sus secuencias de ultra violencia– si se estrenase en nuestros días? Como reza el titular de un artículo en el diario El País: Es horrible, no criminal. Es cierto que existen límites legales, pero estoy seguro que la película no sobrepasa ninguno de ellos y que el juzgado de turno ni tan siquiera la ha visto –no puede encontrarse de forma legal en nuestro país, tenemos que hacer llorar a la señorita Ángeles González-Sinde (cuyo Ministerio de Cultura también prohibió Saw VI, calificándola como X) para hacerlo; y si queremos verla en festivales, no podemos porque nos la han prohibido–. Pero lo más flagrante de todo es tener que ver cómo Ángel Sala, director de uno de los mejores festivales de cine que tiene nuestro país, escritor, guionista y crítico de cine, sea imputado como un pederasta cualquiera por exhibir pornografía infantil.

Claro que sí hombre.

PD: Películas que nos perderíamos aplicando los mismos criterios de decencia y buen gusto de la censura neo moralista hacia A Serbian Film: El silencio de los corderos, Funny Games de Michael Haneke, El último tango en París, Lolita de Stanley Kubrick, la francesa Irréversible y Átame de Pedro Almodóvar.

jueves, 10 de marzo de 2011

Yo no soy tonto; tú quizá sí

Ayer por la tarde pisé el MediaMarkt de Gavà, y me pasé por la pequeña sección que le han dedicado a Apple. Antes tenían la mitad de una mesa dedicada a los Macs, y la otra a los iPads. Fui expresamente para trastear con un iPad, pero para mi sorpresa, la dichosa mesa estaba llena de Macs tanto de sobremesa como portátiles. Los tíos habían desterrado los iPads a una estantería donde las tabletas estaban conectadas a cacharros de terceras marcas (altavoces externos, soportes...). Lo encontré normal, puesto que el iPad 2 se acerca y estarán sacándose de encima el máximo de stock que les quede. De cuatro iPads que tenían de exhibición, ahora tienen dos y enchufados en chatarra de mercadillo. Pues normal.

Quería trastear con uno de los iPads, así que lo desenchufé de un soporte cuya utilidad desconozco y me la paso por la entrepierna, y empecé a toquetear todo lo que me apeteció. El iPad estaba protegido contra robo, así que no estaba probando el dispositivo suelto propiamente dicho. Estaba atado y bien atado. No obstante, el primer empleado de MediaMarkt que supera los cincuenta años de edad con el que me he encontrado en toda mi vida vino a mí y me pidió no muy amablemente que eso no se podía sacar de ahí. Con "eso" se refería al iPad, y con el "ahí" al soporte cuya función principal sigue siendo un misterio.

Lo volví a enchufar y me fui, junto con mis intenciones futuras de comprar un iPad en MediaMarkt. Yo no soy tonto, pero vosotros quizá sí. Ya me dirás, mi alma, cómo pretendes que quiera comprar yo un iPad en MediaMarkt si no me dejáis que trastee con él, si no pruebo el producto con mis propias manos en lugar de verlo en vídeo u observarlo tras un triste escaparate (sobretodo un producto como el iPad, que tienes que cogerlo y usarlo tú mismo para saber cómo es exactamente y qué necesidades puedes encontrar en él). Para eso exhibís algunos productos y para eso exhibíais hace unas semanas la tableta de Apple. Así es como se decide un consumidor a la hora de comprar un producto que suponga un desembolso considerable de dinero. Así es como se vende.

Pero bueno, no me apetece darle más vueltas a la anécdota, solo me apetecía contarlo porque en ese momento me hizo gracia y me recordó lo notoria que se está haciendo la metamorfosis de MediaMarkt en un LIDL tecnológico con la peor publicidad de la actualidad.

martes, 8 de marzo de 2011

Lo que se dice no dormir una mierda

Muy indignante todo. Estoy escribiendo esta entrada desde mi iPhone. Esta noche no he dormido nada. Lo que se dice no dormir una mierda, vaya. Viva la Pepa. Van a tocar las seis y mis ojos siguen igual de abiertos como si le hubiera visto el coño a Belén Esteban. Pues nada, desistiré, me pesaré porque hoy me toca báscula (se va a reír en mi cara, pero me dará igual porque estoy fabuloso), me tomaré un orgásmico café chirri con leche, y me pondré a escribir un poquitín. Estoy inspirado, así que me quiten lo bailao.

Durante esta larga noche he pensado en meterme en el mundo de los vloggers. Mejor dicho, meter la patita y asomarse. No sé, me pica la curiosidad. Estoy muy on fire con las redes sociales y el mal llamado mundo 2.0, así que por qué no, mis complejos ya no son tales y la vergüenza la perdí cuando conocí a mis maravillosos nenes de Valencia (los tuiteros @Sary_Chan, @Manu_Roco y @Curro_R). Seguramente haga un vídeo cuando me compre el iPad 2, dependiendo siempre de mi grado de perrerío extremo.

Bueno, que me levanto de la cama que aquí no se me ha perdido nada hasta dentro de unas cuantas horas cuando me convierta en the walking dead.

lunes, 7 de marzo de 2011

Que me pilla el toro, chatos


Bueno, get ready para otra entrada megamix de esas que os molan tanto según el barómetro del CIS, aunque en realidad esta vez no tengo mucho más que contar.

Para empezar, grandes noticias que ya he ido dando por las redes sociales: ¡Estela está bien! En cuestión de días empezó a recuperarse como una tigresa, la despertaron poco a poco, la sacaron de la UCI y le dieron el alta. Después del enorme susto que nos dimos, os podéis imaginar la gran alegría que tuvimos al comprobar que poco a poco la nena volvía a estar presente en nuestras vidas como a nosotros nos gusta (despierta y consciente, ¡vaya!). Ahora le espera unas semanas de baja para terminar de recuperarse y volver a ser la tía energética, vital y puñetera de antes. ¿Eh que sí, noieta? ;)

Por lo demás, la vida sigue más o menos igual. Yo cogí dos kilos porque ponerse enfermo y luego bueno y empezar a comer como un poseso por la ansiedad pues es lo que tiene. Mañana me toca báscula, y seguramente habré cogido aún más peso porque este finde me he hinchado a comer y tocará pagar peaje. Lo cierto es que coger peso ya no me importa tanto como antes. Aunque sigo queriendo bajar de 90, me veo cada vez "mejor" frente al espejo y eso es lo que cuenta, queridos. Sin embargo, tengo que rendir más en el gimnasio. La semana pasada solo fui un día, coñe, y porque Sempai tuvo el día Battle Royale y nos mató a todos literalmente ejercitando piernas y muslos. Hola, soy los muslos de Rafa y estuve gran parte de la semana pasada como El Grito de Munch.

Aunque claro, mucho "ya no me importa tanto coger peso" pero luego ves el nuevo videoclip de Lady Gaga, con toda esa carne y esos cuerpazos, y dices oh my God I want to die. Reconozco que la primera vez que lo vi me dejó un poco así, pero lo he ido viendo más veces y ahora no concibo la canción sin el vídeo tal y como ya sucedió con los otros vídeos de la Gaga (zorra, ya te podrías haber currado una coreografía más sencilla, porque moverse todo eso y así sin absenta en el body es imposible). Pero que me encanta, con esos guiñazos muy conscientes y contundentes hacia Michael Jackson y Madonna en los últimos planos. Y me hace gracia la peña que se queja o dice que se ha pasado de extravagante. ¿Perdona? ¿Quién pone los límites de la extravagancia? ¿Tú y tu carrera en extravagancia o cómo va eso?

Voy a invocar a Dalí a ver si resucita y empieza a repartir collejas.