Mira, anoche no pude dormir absolutamente nada, y no se me ocurrió nada mejor que hacer para combatir el insomnio que ponerme a ver los MTV Video Music Awards 2011, que se entregaron ayer en una gala muy rara y que da para mucha entrada.
Creo que lo más comentado de la noche y del día de hoy y de todo el universo incluso ahora es sin duda el embarazo de Beyoncé. Circulaban rumores sobre ello, pero ayer la tía sorprendió a todo el mundo como una divorra presentándose enseñando barriga tanto en la alfombra negra como en el espectáculo que protagonizó horas más tarde.
Después vino la señorita Adele (ole su coño y sus discazos) y su HIPER MEGA cardado que me dejó con la mandíbula toda desencajada y con ganas de adoptarla o contratarla y grabar la segunda parte de Hairspray.
Dejando a un lado la alfombra negra y que
MTV España emitiera la gala con media hora de retraso respecto al resto del mundo (somos el culo del mundo y queda confirmado por 34894834742ª vez), una de las cosas más indignantes de la noche fue ver cómo la organización maltrataba a una tía que mola tanto como la británica
Jessie J.
This woman so splendid:
Se anunció su presencia a bombo y platillo, y de hecho la entrevistaron en el pre-show ese cutre que se sacaron de la manga con un tío que no conoce ni la madre que lo parió, y Selena Gomez. Lo que ocurrió es que las únicas actuaciones que tuvo la oportunidad de protagonizar Jessie J, fueron las de las pausas publicitarias. Es decir, que la tía sólo aparecía y cantaba para ponerle fondo a las cortinillas y transiciones a publicidad.
La utilizaron de una forma bastante ruin y todo Twitter puso el grito en el cielo y todos quisimos ser Jessie J, que la pobre además estaba lisiada. Pero en fin, qué le vamos a hacer.
Por cierto que vino Justin Bieber, como es obvio. Como ya suele ser habitual, vino vestido de lesbiana retromoderna y con algo muy raro en la mano. ¿Una serpiente? Yo apuesto que son los restos de su miembro reproductor masculino, que se le cayó el otro día porque prefería ser un trozo muerto de carne a seguir perteneciendo a dicho ser. Claro que ahora el tío lo exhibe con todo su orgullo de popstar que se cree alguien.
Quiero decir, ¿enseriously? ¿Y este ser andrógino pone cachondas a millones de crías? Poooor favor que baje del Cielo Taylor Lautner y las ponga a todas mirando a la Meca para que se enteren lo que es un hombre DE VERDAD.
Ah, que Justin Bieber ganó un premio (o dos, o yo qué sé porque la verdad es que me importa un bledo) y dijo lo siguiente, con dos cojones inexistentes pero presentes en el espíritu de "olemicoñolesbiano":
Agradezco el premio a Dios, pero sobre todo a Jesús.
Sigan circulando, aquí no ha pasado nad... ¿¿¿PERO QUÉ COÑO??? Hola, soy un cristiano que dice que cree en Dios y en Jesús pero que a la hora de la verdad no se entera de la misa la mitad ni de la Santísima Trinidad.
Ole tú.
Y ahora pasemos al tema más importante de la historia de la humanidad: Por supuesto, os estoy hablando de Lady Gaga. O más bien debería decir Jo Calderone.
La tía se presentó a la gala caracterizado como su alter ego masculino, un chico italoamericano sin demasiados modales que robó muchos momentos estelares de la noche.
De entre todas las cosas que hizo y dijo Lady Gaga como Jo Calderone, a parte de haber actuado conjuntamente con el gran Brian May, me quedo con una sola frase que soltó antes de actuar y que me dejó con las orejas palmeando:
I'm not real, I'm theatre (no soy real, soy teatro).
Frase que, para mí, marca la enorme diferencia que existe entre Gaga y el resto del panorama musical más comercial de la actualidad. Es que no sólo resume toda la esencia de lo que es ella, sino que lo deja bien claro aunque la gente se piense que sólo está diciendo bobadas. Pero claro, qué voy a decir yo. :P
Leí por
Twitter una frase que resume a la perfección los
MTV Video Music Awards 2011. Y para finiquitar la entrada, pongo el tweet tal cual en inglés, porque si no el juego de palabras se pierde y ya la hemos liado.
Chapó oye. Qué de risas.