sábado, 29 de octubre de 2011

Volviendo al Salón del Manga de Barcelona

Preciosas, vamos
Acabo de volver del XVII y último Salón del Manga que se celebra en Hospitalet de Llobregat. Jamás pensé que llegaría a ir de nuevo tras morirme de asco el año pasado, pero los azares de la vida y el tener una hermana pequeña otaku que me pida que la acompañe, pues es lo que tiene. La familia es la familia y todo ese rollo.

Y lo que hay que hacer por amor. A las 11 de la mañana haciendo cola de una hora en el Poliesportiu Municipal para ver a una band boy surcoreana (JYJ o algo así) que sólo los conocen en su país y cuatro chochos locos de aquí. La espera ha sido totalmente apocalypse now, rodeado de crías vestidas de tales formas que incluso Lady Gaga saldría de allí traumada y con brotes suicidas. Yo incluso he echado de menos a las fans de Justin Bieber, con eso os lo digo todo. Y presenciar un combate de espadas de gomaespuma cuyos contrincantes llevaban bigotes prepúberes bien preciosos y orejas de gato (OREJAS DE GATO) pues ha sido algo así como estar muy en el abismo de la decadencia de la humanidad.

El concierto ha sido un mero trámite y lo peor vendría luego en el salón, donde me he encontrado con lo mismo de siempre: Mucha, demasiada gente amontonada en el mismo sitio. Lo de los disfraces y la higiene personal mejor me lo ahorro. Y mi indiferencia al mundo del manga va in crescendo. Fue acabar Fullmetal Alchemist y desconectar totalmente, como si hubiera pasado página de una época de mi vida. Cosas que nunca entenderé del cumplir años. Eso sí, me he pillado el primer tomo de Berserk editado por Glénat, a ver qué tal porque siempre he recibido buenas críticas de este manga y ahora que lo editan como Dios manda, pues no me cuesta mucho darle una oportunidad. Bueno sí, 8,50 eurazos, pero mñé.

En fin, que me alegro que el año que viene el salón se celebre en Montjuic. Espero que la organización se lo curre mucho más una vez ubicados en un lugar tan amplio. Para mí ya será demasiado tarde, aunque nunca se sabe...

domingo, 23 de octubre de 2011

El Ayuntamiento de Gavà tiene los huevos muy grandes

En mi sadomasoquismo económico-suicida actual, he decidido apuntarme a un gimnasio. A otro. Si ya estaba en uno de artes marciales a precio de oro con una relación calidad-precio algo dudosa, ahora, como soy rico pues me apunto a una sala de máquinas en unas instalaciones que son propiedad del Ayuntamiento de Gavà, donde el Estadi Municipal de La Bóbila, vaya, para los que me entiendan los que me lean y vivan cerca de aquí.

Resulta que el viernes fui a apuntarme para aprovechar una oferta que sólo podía encontrar en octubre, en la que no te cobran ni la matrícula ni el seguro, tan sólo el abono trimestral y la revisión médica obligatoria. La revisión en tiene un coste teórico de 20 euros, ya que consiste en realizar una prueba de esfuerzo de una hora de duración, más o menos. El drama se desencadenaría en la siguiente escena, que podéis imaginar e interpretar en vuestra cabecita como vuestras gracias deseen.

– Me gustaría apuntarme para la sala de máquinas, por favor.
– Muy bien... (hace las comprobaciones y gestiones necesarias, me pide el DNI y la libreta del banco)... ¿La revisión médica la querrás hacer con nosotros?
– Sí, claro (en mi mente: ¡Sólo son veinte euros!).
– ¿Eres de Viladecans?
– Sí, claro (en mi mente: LO DICE EN EL DNI, PERO BUENO OIGA, ALLÁ USTED).

La señora encargada de toda esta movida me pide la tarjeta de crédito para cobrarme el trimestre y la revisión, entonces, mientras mete la tarjeta en el cacharro ese que se usa para cobrar y cuyo nombre desconozco y me importa bien poco, dice aquello de «Serán...» para decir el precio final sin acabar de decirlo, me pone delante el cacharro ese para que ponga el PIN de mi tarjeta (que no sé por qué el banco me pidió una tarjeta que funciona con PIN y no con mi maldita firma, pero bueno), yo lo hago y, atención...

Serán 78,24 euros.

En mi mente pasaron dos cosas: La primera, pues mira, una especie de cataclismo cósmico que me dejó la cara fina y preparada para la foto del carné que me iba a hacer a continuación. Y la segunda, pues un ESTO NO CUADRA así como muy bestia. Porque claro, dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho, dieciséis, y ocho veinticuatro y ocho treinta y dos, más diez que le sumo, son cuarenta y dos.

Pues no. 37,44 euros del trimestre + 40,80 euros de la prueba de esfuerzo dan como resultado unos maravillosos 78,24 euros a tener que apoquinar porque la vida puede ser maravillosa, y yo por ser del pueblo de a lado me sale la revisión por el doble de dinero. ¿Y eso por qué? Pues no lo sé, porque no me dieron ninguna explicación y lo que es peor, me la metieron doblada justo cuando ya me habían cobrado con la tarjeta del demonio.

Entonces, ¿esto tiene alguna explicación científica y razonable? ¿O es que simplemente el Ayuntamiento de Gavà tiene unos testículos bien cargados y del tamaño de la cabeza de Manu Sánchez?

miércoles, 19 de octubre de 2011

Sarpullidos absurdos

Allá va la entrada más aleatoria que he escrito nunca.

Esta tarde he leído en la prensa que PortAventura se gastará 20 millones de euros en construir su nueva montaña rusa, la que se inaugurará a lo largo del año que viene y que se convertirá en la más alta de Europa, con más de 80 metros de altura. En los comentarios a la noticia leo gente que se queja de que en estos tiempos de austeridad, eso no es más que un derroche innecesario. Algo que podría aplicarse a otra noticia reciente: la aprobación del corredor Mediterráneo que unirá Algeciras con Perpignan en el futuro.

Pues no acabo de entender ese punto de vista, en verdad. Creo que la peña se flipa demasiado y se deja llevar por su lado políticamente correctísimo. Es algo que suelo escuchar mucho en el mundo del cine, cuanto comento presupuestos de películas de gran éxito como yo qué sé, Avatar, que costó más de 180 millones de euros, o Toy Story 3, en la que se gastaron más de 145 millones de euros.

Dejando a un lado que estamos hablando de empresas privadas que se gastan el dinero como les sale de las narices, no entiendo cómo se puede recurrir a la crisis como argumento en contra de dichos desembolsos. Lo encuentro un sarpullido absurdo, como si se empeñaran en no ver el lado positivo. Puede que no sea necesario invertir en películas o en montañas rusas (dejad que lo dude por una milésima de segundo...), pero tantos millones de euros en inversión en esta clase de proyectos no sólo se traducen en la creación de ocupación y empleo (las montañas rusas no se hacen solas, al igual que las películas), sino también en una reciprocidad económica a largo plazo mediante los probables beneficios que puedan llegar a dar.

¿No es eso lo que necesitamos precisamente? ¿O es que me he perdido algo y tanta indignación nos ha sorbido el coco? Claro que a lo mejor yo me equivoco y la gente que mata dos pájaros de un tiro gastándose millones y creando empleo es mala mala mala porque sí, entonces me retiraré y correré un tupido velo y eh, aquí no ha pasado nada.

jueves, 6 de octubre de 2011

Steve Jobs (1955 - 2011)


Ha muerto Steve Jobs. Son cuatro palabras de las que muchos aún no son conscientes de su significado. Se ha ido un genio, como tantos otros en el pasado, que ha influido en nuestras vidas más de lo que estamos dispuestos a creer. A él le debemos el mundo de la informática tal y como lo conocemos, y de forma más reciente, el método en el que nos divertimos y comunicamos diariamente. Nos trajo el Macintosh, junto al ratón y un sistema operativo basado en ventanas e interfaz gráfica con la que el usuario podía interactuar fácilmente, y con todo ello, convirtió al ordenador en algo 'personal' que dejó de ser exclusivo para las oficinas, irrumpiendo en los hogares de millones de personas. Si tienes un PC en casa, independientemente del sistema operativo en el que corra, es gracias a Steve Jobs.

También fue el máximo responsable del cambio de hábitos mundial en cuanto al ocio. La presentación del iPod y iTunes cambiaron la industria de la música, pero también el modo en el que la vivimos, marcando un estándar a seguir en reproductores de música portátiles que, por el momento, no tiene rival. El iPhone y el iPad llegaron años después, el primero para revolucionar otra industria (el de la telefonía móvil) y cambiar para siempre el modo en el que nos comunicamos; y el segundo para añadir un nuevo mercado de dispositivos que aumentan y enriquecen la experiencia del 'personal computer' como no se había hecho desde la salida del primer Mac.

Los amantes del séptimo arte también le debemos años de sonrisas y, por que no reconocerlo, lágrimas. No sólo era máximo accionista de The Walt Disney Company, si no que transformó e invirtió en una pequeña empresa llamada Pixar, que con el tiempo y el apoyo de Steve, acabó convirtiéndose en uno de los estudios de cine de animación más prósperos de los últimos veinte años. A su iniciativa y visión le debemos joyas como Toy Story (de la que fue productor ejecutivo), Buscando a Nemo, Wall-E o Up, por citar sólo las más conocidas.

Ha muerto Steve Jobs. Se va un genio, un visionario de un mundo tan competitivo que no tendrá igual en muchísimo tiempo, y que deja al mundo de Apple en el más terrible desconcierto. El tiempo dirá. Su legado, sin embargo, es tan irremplazable como indiscutible. Descansa en paz, y gracias.

PD: Mis contribuciones para Cinefilo.es y Apple Adictos de sin duda el tema del día:
Steve Jobs y su influencia en el mundo del cine
Adiós, Steve