lunes, 15 de octubre de 2012

Este soy yo siendo sobornado para que escriba una crítica positiva de Skyfall


Nada, si es que llevar una página sobre cine como Cinéfilo, tiene inevitablemente sus cosas buenas.

Hace unos días, Heineken España se ponía en contacto conmigo desde Twitter, pidiéndome mis datos y dirección postal. Hoy un mensajero me ha traído un maletín en cuyo interior encuentro unos "informes secretos" con una "misión urgente" que tengo que emprender: asistir a un acto promocional de Skyfall, la nueva película de James Bond que organiza la marca cervecera en Madrid.

Como por cuestiones personales y económicas no podré ir, pues me quedo con la agradable sorpresa que ha supuesto encontrarme una botella de un litro de cerveza edición limitada conmemorando el estreno del nuevo 007, además de dos vasos y un puerto USB en forma de maletín. También adjuntan un fichero al más puro estilo James Bond donde se describe "mi misión" con sumo detalle como si un servidor fuera un agente secreto. Toda una joya de coleccionistas, vaya.

¡Muchas gracias Heineken España! :D

jueves, 11 de octubre de 2012

Tanto monta…

Ayer el ministro (de Educación, Cultura y Deporte) José Ignacio Wert dejó claro en el Congreso de los Diputados que "su interés" es "españolizar a los alumnos catalanes." Que "se sientan tan orgullosos de ser catalanes como de ser españoles."

¡Ah! Es que se acerca el 12 de octubre, sí, ya sabéis, el Día de la Hispanidad. Celebramos el descubrimiento de América, importante hecho histórico que ya de paso significó el genocidio de toda una civilización, pero bueno. Claro que aquí en Cataluña celebramos una derrota bélica, así en plan sadomasoquista, algo que me corrobora que somos un país muy especial. Esquizofrénico, pero especial.

Pero sí, el ministro Wert quiere "españolizar" a los niños catalanes, como si en ciencias sociales nos adoctrinaran a todos hasta el punto de que nos pinchen y, en lugar de sangre, broten cuatro chorros de fluido rojo. Yo solo conozco votantes de Esquerra Republicana de Catalunya, y nadie sigue a "la Roja" tampoco, dónde vamos a ir a parar.

Sin duda, ayer y hoy serán días de celebración para nacionalistas e independentistas catalanes. Estos, cuando están inspirados, sueltan que Cataluña es una colonia española y se quedan tan anchos. Wert, en un alarde de inteligencia desmedida, da de comer y engorda esos argumentos. Si es que ya lo estoy viendo, en los Onces de Septiembre del futuro, dentro de doscientos o trescientos años: Los líderes de una Cataluña independiente dejando ofrendas florales bajo las estatuas de Rafael Casanova y de José Ignacio Wert, el mayor fomentador del independentismo catalán desde Joel Joan.

Lo que se le parece olvidar al ministro, y ya de paso a una clase política en una decadencia tan delirante como aterradora, es que Cataluña no es ninguna colonia española. Y aunque no haya sido su intención darlo a entender con tan desacertada elección de palabras, no es necesario, ni mucho menos tratar a los catalanes como indígenas a evangelizar la españolidad única y suprema. Si existen catalanes que no se sienten españoles (que los hay), o simplemente existen personas que no piensan como él (que los hay), su deber es aceptarlo. Su deber como demócrata. Coño, faltaría más. Porque todo esto no es necesario, ¿verdad? Porque estamos en una democracia y el ministro Wert es un demócrata, ¿VERDAD?

lunes, 8 de octubre de 2012

Lady Gaga, The Born This Way Ball Tour: Pop y heavy metal hacen el amor en el Palau Sant Jordi

Sábado pasado, 6 de octubre, año 2012. Lady Gaga volvía a Barcelona con su nuevo tour, The Born This Way Ball, finalizando en la Ciudad Condal su gira por gran parte de Europa. Y servidor, por supuesto, no podía perdérselo. Mis cuatro horas de batalla contra el servidor web petado no lo siguiente de LiveNation junto a Alba para hacerme con unas entradas lo atestiguan.

El esfuerzo y la espera merecieron la pena. La diva neoyorquina comenzaba su show con un montaje espectacular: Una fortaleza aparecía en el escenario tras retirarse el telón, mientras un vistoso juego de luces –al ritmo de los primeros compases de Highway Unicorn– introducía a un Palau Sant Jordi abarrotado a un mundo de fantasía pseudo espacial con reminiscencias de Alien, el octavo pasajero. El mundo de la Gaga emperatriz de "una nueva raza en la raza humana" (sic). Allí salía ella, escoltada por soldados portadores de esperpénticas metralletas y banderas y estandartes, a lomos de un unicornio negro metalizado perfectamente simulado (algunos medios presuntamente serios llegaron a creerse y a escribir y denunciar en sus artículos posteriores que se trataba de un equino real, algo que me arrebata cualquier tipo de comentario…). La cantante no mostró su rostro hasta la celebración del tema Born This Way, y digo celebración puesto que el Sant Jordi lo dio (lo dimos) todo con la canción emblema de la gira y de una etapa que ya está más que cerrada.

Allí se terminaba con cualquier resquicio de hilo argumental, tan presente en su anterior The Monster Ball. A partir de entonces, el pop le hacía el amor al heavy metal ochentero de forma constante, en un espectáculo indiscutible en el que Lady Gaga repasaba no solo los mejores temas de su tercer disco, sino los grandes éxitos –que no son pocos– de una carrera que ya dura cuatro años. Quizá se notara más la prefabricación del show que en su anterior gira de conciertos, y pese a que hace tiempo que no logra un número uno en las listas principales, Gaga volvió a demostrar su condición de superestrella entre coreografías constantes ejecutadas con precisión y baladas interpretadas al piano sin perder ni un atisbo de voz. Al concierto, sin embargo, le faltó un clímax final a la altura de semejante despliegue. No fue culpa del orden de las canciones en el repertorio, que muy bien pudiera, sino de una indisposición de la cantante que, pese a vomitar en el escenario sin que prácticamente nadie se diera cuenta, siguió cantando y bailando para su público.

Visiblemente indispuesta, Lady Gaga puso punto y final al espectáculo con la inspiradora Marry the Night, dejando su nuevo tema al piano (Princess Die, su peculiar homenaje a Diana de Gales) y el subir a algunos admiradores españoles al escenario junto a ella como tareas pendientes en nuestro país. El resultado global fue notable, pero necesita mejorar. O mejor dicho, descansar. Queda el ¿consuelo? de que la etapa Born This Way, la más excéntrica, personal y difícil de comprender hasta el momento para algunos, ya está finiquitada. Su cuarto disco, ARTPOP, está de camino y, con él, casi con total probabilidad, lo mejor que Gaga puede llegar a ofrecernos. Te esperamos (y necesitamos) impacientes.

viernes, 5 de octubre de 2012

Columbine otra vez

Ayer una noticia me puso los pelos de punta. Un joven de 21 años pretendía emular la masacre de Columbine en la Universidad balear, repartiendo artefactos explosivos por el recinto mientras remataba con armas de fuego a rezagados, terminando la faena con su propio suicidio.

Lo curioso de todo esto es que se están volviendo a repetir los mismos errores que se cometieron cuando Columbine. Se describe a Juan Manuel como alguien que detestaba a la sociedad. El problema es que esa sociedad es la primera en señalar con el dedo y prejuzgar en este tipo de casos. Incluso desde las altas esferas políticas se le ha llamado perturbado.

Nadie es capaz de preguntarse qué se le pasaba por la cabeza a Juan Manuel. Qué tipo de situación le ha llevado a la conclusión de que masacrando una universidad suicidándose luego todo estaría en orden. En realidad no es más que nuestro fracaso como sociedad que estos casos se acaben dando, como también son sinónimos de fracaso el prejuicio y la condena sin ser capaces de tener ni un mínimo de preguntas que hacernos.

Seguimos siendo una sociedad de organizar festivales a bombo y platillo para contemplar cómo un reo es ejecutado a garrote vil. O al menos eso parece a veces.

martes, 2 de octubre de 2012

Volver


Hace ya varios meses que no escribo en este blog, mi rincón virtual de toda la vida. Creía que estaba ante una etapa que había llegado claramente a su fin, pero cuando más necesito distraerme de mi vida personal y ciertas obligaciones, más ganas tengo de volver a él.

Sí que es verdad que he dicho esto muchas veces. Desde hace unos años he vuelto y me he ido en un par de ocasiones, sin llegar a alcanzar el éxito personal que supuso este blog en sus tiempos mozos, cuando hablaba de cine, manga, etc. Pero como el amor de toda la vida conocida, siempre acaba volviendo aunque en apariencia no lo quieras.

Muchas cosas han pasado desde mayo. Quizá algún día me dedique a contarlas por aquí, o quizá no. Lo que es seguro es que ahora necesito escribir y distraerme y volver a tener un rincón personal en internet que no sean redes sociales.

Algo nuevo.

La verdad es que iba a abrir otro blog, pero jamás lograré separarme de este. Aunque su nombre ya no me guste. Aunque naveguéis por los archivos y flipéis con mis tiempos pasados. Me da todo un poco igual. A lo mejor mañana os cuento mi vida que si os hablo sobre tecnología o incluso os dedico un relato.

Y así, a ver, si resucito esto un poco. Hola otra vez, si eso.